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El haras El Turf tiene un propietario (uno de ellos) de poco más de 30 años. El haras El Turf es el criador de Roots, el caballo que ganó el República Argentina luciendo como un fondista intachable. La ecuación da que con Carlos Menditeguy, el dueño en cuestión, la tradición de la cabaña de Capitán Sarmiento está a salvo. Y el gusto de los que aún disfrutan con las carreras largas también.
"Lo ideal sería encontrar el caballo que corra la campaña de 2 y 3 años y llegue al fondo, pero sí, me interesan de la milla para arriba. Claro que si saco un buen 2 años voy a estar feliz, pero El Turf nunca se caracterizó por la precocidad", dice Menditeguy, que de ninguna manera se siente un cruzado en un mar de incomprensión.
"El promedio de distancias da 1200 metros, pero las carreras importantes y los caballos más valiosos están en los tiros extensos", afirma quien ideó el sistema de handicap por puntos que emplean San Isidro y Palermo.
Carlos, hijo del recordado Charlie Menditeguy, aquel deportista excepcional, tenía 3 años cuando murió su padre. "Nací cuando él tenía 54 años", apunta, y de allí el hecho de ser primo de Alejandro, que está una generación por delante, y tío de Julio, que tiene casi su misma edad. Los dos últimos son dueños de Abolengo -otro bastión de galopadores- y socios de Carlos en el haras de Roots.
"Es un pingo; fue bueno siempre. Es nacido en octubre y de potrillo tuvo problemas por su inmadurez. Debutó ganado en 1400 m y repitió en la milla, después de estar unos meses parado", describe Carlos. Y le pone letras de molde a su opinión: "Roots es más que un galopador, lo demuestran esas primeras carreras. En el República hace un movimiento en medio del codo y saca dos cuerpos. El remate es muy bueno, 53s los últimos 900 metros, y le ganó a una muy buena versión de Basko Pintón, invicto en Palermo. Si no estaba 10 puntos, no le ganaba".
La mañana era desprevenidamente calurosa en el Campo 2 de San Isidro, un par de días después del gran premio. Casi todos los que entraban en el barcito de los 1000 lo felicitaban. Menditeguy no abandonó el hilo de la charla. "El trabajo de [Eduardo] Tadei y [José] Méndez fue excelente."
Sobre el entrenador, cuenta: "Lo seguí por sus actuaciones. Sus caballos están bien presentados y corren bien. Además siempre quise cuidar en Palermo; me gusta la cancha".
Es el turno del jockey: "Hizo todo bien. Le sacó la punta a Basko Pintón, ganó los palos y le dio a Roots una pausa en el codo".
Cuando dice que el Classic de las Carreras de las Estrellas, con sus 2000 metros, es la próxima meta del caballo, el criador recalca: "No es sólo un fondista. Sería la primera vez que corra en el césped, pero tiene pedigree para eso". Petit Poucet, el padre de Roots, compitió en Europa y en los Estados Unidos. Césped y distancia. Arena y velocidad.
"Lo vi en California. Hacía siete meses que había dejado de correr. Gary Tanaka se lo había comprado a [Stavros] Niarkos, que lo crió y corrió en Europa", recuerda Menditeguy sobre el caballo que es hijo de Fairy King y que "tiene todo, pedigree, físico y campaña. Roots pertenece a su primera generación, a la que no le dimos lo mejor porque todavía estaba Equalize". Esto y decir que lo mejor de los hijos de Petit Poucet está por venir es casi lo mismo.
"Cuando mi padre criaba con su hermano, Julio, tuvieron tres años difíciles de igualar, con tres ganadores del Nacional seguidos, Indian Chief, Practicante y Uruguayo", recuerda.
Ese es el valor que haras como El Turf eligen preservar. El que mostraron con tres semanas de diferencia Saharian (en el Gran Premio Criadores) y Roots. El que enorgullece a Carlos Menditeguy, que de todos modos espera las Estrellas para que, al menos con el ganador del República, no lo encasillen.


