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LA PLATA.- La historia apenas empezó. La detención de El Morsa, jefe de la barra brava de Estudiantes, antes del partido frente a Instituto, fue el comienzo de una causa en la que fueron acusados dos dirigentes platenses.
Todo comenzó anteayer, una hora antes del partido, cuando Rubén Montero, de 38 años, conocido como El Morsa, fue detenido por la policía por revender entradas en las cercanías de la cancha.
El hincha vendía las entradas a un precio inferior al establecido y los efectivos, con la colaboración de cuatro testigos, lo detuvieron. Fue trasladado a la seccional novena de La Plata y le secuestraron 16 entradas.
Junto con Montero fue apresada su novia, Valeria Verónica Abelende, de 22 años. Ambos quedaron en libertad en la madrugada de ayer, pero en sus declaraciones inculparon a dos dirigentes de Estudiantes: Félix García Ramasco, secretario administrativo y representante del club en las reuniones del Comité de Seguridad, y al gerente José Marino. "Ellos nos dieron las entradas. Y no es la primera vez, lo hacen en todos los partidos", acusó El Morsa.
El doctor Marcelo Martini, fiscal de La Plata, intervino en la causa, que quedó en manos del juzgado comercial Nº1, a cargo de la doctora Ermini.
Si se cumple con la ley 11.929 del régimen contravencional de espectáculos deportivos, Montero y su novia deberían cumplir una pena de cinco a quince días de arresto, según lo indica el artículo 19 de dicha legislación.
En manos de la jueza está la posibilidad de iniciar una causa paralela, ya que los detenidos incriminaron a García Ramasco y a Marino.
Si se comprueba la imputación, ellos podrían ser juzgados por el artículo 24 de la ley de contravenciones, que indica que por el delito de cooperar con la ejecución de las faltas especificadas en la norma les correspondería un castigo de 10 a 20 días de arresto y una prohibición de concurrencia a los estadios por un período de entre 6 a 20 fechas.
Mientras tanto, en Estudiantes volvieron a desmentir las acusaciones y denunciaron que todo es obra de la venganza de los barrabravas porque no les entregan entradas.
El presidente Guillermo Cichetti aseguró: "Nunca se les entregaron localidades de favor a los hinchas y nunca lo vamos a hacer. Los barrabravas nos están extorsionando porque nos negamos a colaborar con ellos".
El 13 del mes último, un día antes de que Estudiantes recibiera a Ferro Carril Oeste por la undécima fecha del torneo Clausura, El Morsa Montero ingresó en la concentración del equipo en City Bell.
El reconocido hincha conversó con Pablo Quatrocchi para pedirle que los jugadores entregaran las entradas que reciben para cada partido a la barra brava.
El capitán de Estudiantes se negó y le pidió que se retirara. "Nosotros no tenemos nada que ver. No nos molestes. Andá a hablar con los dirigentes", fue la contestación de Quatrocchi.
