
Geopagos: de pionera en tecnología en el punto de venta a referente en infraestructura integral para la aceptación de pagos en la región
Sebastián Núñez Castro, ceo y fundador de la compañía explica la evolución
Durante más de una década, la industria de pagos en América Latina creció impulsada por nuevos dispositivos, medios de pago y soluciones visibles para el usuario final. Sin embargo, en paralelo, se fue gestando una transformación más profunda: la necesidad de repensar la infraestructura que sostiene la aceptación de pagos en una región marcada por la fragmentación, el efectivo y las altas barreras de entrada.
En ese recorrido aparece Geopagos. Fundada por Sebastían Núñez Castro, hace más de 12 años, la compañía fue pionera en introducir el dispositivo mPOS para el punto de venta en América Latina y acompañó, paso a paso, la evolución del ecosistema: del lector de tarjetas al mundo omnicanal con soluciones tanto para el mundo presente como el online, y de allí a un nuevo estadio donde la aceptación de pagos se consolida como un negocio estratégico para bancos, fintechs y agregadores de pago.
Hoy, con la incorporación de capacidades de procesamiento adquirente a su plataforma tecnológica, Geopagos da un nuevo paso en esa evolución y se posiciona como “Acquirer in a Box”: una plataforma integral de Adquirencia como Servicio (Acquiring as a Service) diseñada para bancos, adquirentes y agregadores de pagos que buscan operar el negocio de aceptación de pagos a través de una única solución.
Este nuevo modelo amplía las capacidades que Geopagos ya ofrecía —soluciones de aceptación de pagos marca blanca para comercios y adquirentes, junto con servicios de valor agregado— y permite a los actores del mercado de pagos conectarse directamente con las marcas de tarjetas. Esto reduce la dependencia de múltiples proveedores, simplifica la operación, genera eficiencias y menores costos, acelera los tiempos de salida al mercado y devuelve a los actores financieros el control integral del flujo de pagos.

-Geopagos nació hace más de una década, cuando el mercado de pagos era muy distinto. ¿Cómo fue ese primer momento?
Cuando empezamos, el desafío era básico pero enorme: permitir que más comercios pudieran aceptar pagos electrónicos. El mPOS fue una revolución porque bajó costos, eliminó fricciones y acercó la tecnología a pequeños y medianos comercios que hasta ese momento estaban fuera del sistema, recuerda Sebastián Núñez Castro, CEO y cofundador de Geopagos.
Ese primer paso marcó el ADN de la compañía: entender que la aceptación de pagos no es solo tecnología, sino inclusión, escala y competencia.
-El mercado cambió mucho desde entonces. ¿Qué está pasando hoy en la industria de pagos en la región?
Hoy estamos en una etapa de mayor madurez. Los pagos digitales crecen a tasas de doble dígito, impulsados por las tarjetas, las billeteras y el comercio electrónico. Sin embargo, ese crecimiento no fue homogéneo: la emisión avanzó más rápido que la aceptación, lo que generó un desbalance estructural.
Además, la aceptación en América Latina es profundamente heterogénea y varía de forma significativa entre países, con realidades muy distintas en el uso de tecnologías como los pagos con QR, lo que agrega complejidad al desarrollo de soluciones regionales.
A este escenario se suman herramientas de inteligencia artificial y nuevos desafíos en materia de autenticación, que empiezan a tensionar los modelos conocidos. En este contexto, la IA —a través de modelos de agentic commerce— no reemplaza a los pagos ni crea nuevos medios de pago, sino que funciona como un nuevo canal: agentes digitales que realizan compras y ejecutan transacciones en nombre de personas y empresas sobre la infraestructura de pagos ya existente.
El sistema se volvió más sofisticado. Ya no alcanza con sumar medios de pago; ahora el desafío es construir infraestructura capaz de escalar de forma ordenada, segura y sostenible.
-En ese contexto aparece la adquirencia como servicio. ¿Qué problema viene a resolver?
Convertirse en adquirente y operar de manera integral el negocio de aceptación de pagos fue históricamente un proceso complejo. Infraestructuras fragmentadas, múltiples intermediarios, desarrollos extensos y altos costos de inversión concentraron el mercado en pocos actores.
La propuesta de adquirencia como servicio apunta a reducir esas barreras estructurales. Con más de 12 años de experiencia operando infraestructura de pagos en América Latina, en Geopagos acumulamos el conocimiento técnico, regulatorio y operativo necesario para ofrecer una solución que hace la diferencia en el corto, mediano y largo plazo.
Integrar en una única plataforma el procesamiento adquirente, la conexión directa con las marcas de tarjetas, los productos para comercios y los servicios de valor agregado permite a bancos, adquirentes y agregadores de pagos evitar desarrollos internos costosos, largos y de alto riesgo, y lanzar o expandir su operación con mayor eficiencia y previsibilidad.
Estamos hablando de pasar de proyectos que llevaban años a implementaciones estimadas en seis meses, con más control, menos dependencia de terceros y una operación mucho más previsible, respaldada por una infraestructura probada en múltiples mercados.
-¿Por qué este modelo es especialmente relevante para América Latina?
Porque América Latina combina dos realidades: una fuerte adopción de pagos digitales del lado del usuario y enormes desafíos del lado del comercio. Fragmentación regulatoria, diversidad de mercados y una base muy amplia de pequeños y medianos negocios hacen que la infraestructura sea clave.
La región necesita más jugadores capaces de atender la demanda creciente. Y para eso, la adquirencia tiene que dejar de ser un privilegio de pocos y convertirse en una capacidad accesible, sin perder estándares de seguridad, control y gobernanza.
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