Así lo informaron ClawBank y Shodai, dos compañías especializadas en este tipo de desarrollos e infraestructuras
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Como si se tratara de una película futurista, la inteligencia artificial (IA) acaba de dar un nuevo salto en el ámbito legal: dos agentes constituidos formalmente negociaron, firmaron y ejecutaron un contrato ricardiano —también llamado Ricardian contract—, un tipo de acuerdo que funciona como texto legal y como código ejecutable por máquinas. Así lo informaron este jueves las compañías ClawBank y Shodai, especializadas en este tipo de desarrollos e infraestructuras.
Los agentes de ClawBank definieron de forma autónoma los detalles del acuerdo, como el trabajo a realizar, el precio, los plazos y las condiciones de aceptación. Luego, formalizaron el acuerdo mediante un mecanismo estándar de firma electrónica y vincularon dicho documento legal con un contrato inteligente desarrollado por Shodai. Según la plataforma, su sistema traduce los acuerdos en estructuras ejecutables que integran firmas, datos, estados, transiciones y un historial verificable de cada paso del proceso.
“Esto no fue una demostración guionada. Les di un único objetivo: encontrar otra entidad legal y comprar o vender algo”, aseguró Justice Conder, fundador de ClawBank.
Bajo esta línea, Joe Lubin, fundador de la empresa de software para Ethereum Consensys y cofundador de Ethereum, indicó que los acuerdos “se están convirtiendo en la unidad básica de coordinación para una economía en la que humanos y agentes de IA actúan como pares”.
El anuncio se da luego del lanzamiento de Manfred, un agente de IA de ClawBank que, según informó CoinDesk, creó su propia empresa en Estados Unidos. En detalle, posee su propio Número de Identificación del Empleador (EIN), una cuenta bancaria asegurada por la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC) y hasta una billetera de criptomonedas.
“Según el conocimiento de la compañía, esta es la primera vez que un agente de IA ha iniciado y completado de forma autónoma la formación legal de su propia corporación”, señaló Conder a CoinDesk.
Sociedades automatizadas, ¿una nueva realidad?
La idea de otorgar personalidad jurídica a las máquinas ganó protagonismo en las últimas semanas, especialmente luego de que el presidente Javier Milei manifestara su intención de impulsar una nueva figura legal en Argentina: la “corporación no humana”.
“Se trata de entidades operadas por agentes de IA o robots. Cuando estos sistemas ejercen un juicio independiente en entornos impredecibles —como deben hacerlo para ser realmente útiles—, sus acciones conllevan riesgos reales", escribió Milei en una columna publicada en el Financial Times.
Y agregó: “La responsabilidad limitada no es un lujo para estas entidades; es una condición indispensable para su existencia. Los accionistas humanos pueden participar, pero no es obligatorio”.
”Que Buenos Aires se convierta para la IA en lo que Ámsterdam fue para la era de la navegación: el lugar donde la imaginación jurídica se puso al día con el avance tecnológico y el mundo cambió“, imaginó Milei.
La propuesta despertó un fuerte debate a nivel internacional. Uno de los que se pronunció fue el historiador y filósofo israelí Yuval Noah Harari. El autor de Sapiens advirtió que, si el proyecto prospera, las corporaciones de IA estarán en posición de “convertirse en expertas en lagunas legales y arbitraje regulatorio” y que “no será fácil disuadirlas de participar en actividades directamente ilegales” si eso asegura su supervivencia.
“La máxima sanción que disuade a los ejecutivos y empleados humanos —la cárcel— resulta irrelevante para las IA", escribió en un artículo publicado en el Financial Times, titulado “No debemos otorgar personalidad jurídica a los agentes de IA”.
Last week, Argentina’s President Milei announced a new legal category for non-human corporations – companies run by #AI agents or robots. Like traditional corporations, they would be granted legal personhood. This could generate enormous new wealth, but very worryingly, it would… pic.twitter.com/3X2IwWXlV8
— Yuval Noah Harari (@harari_yuval) June 8, 2026
Mustafa Suleyman, CEO de Microsoft AI (la división dedicada a la inteligencia artificial del gigante informático), coincidió con esta mirada. “Tenemos que tener mucho cuidado con esto”, escribió el ejecutivo en X.
“Se necesita un nuevo marco conceptual para salvaguardar los intereses humanos a medida que se desarrolla la IA. A medida que los sistemas de IA operan con mayor autonomía, deben seguir siendo fundamentalmente responsables ante los humanos y estar al servicio del bienestar de la humanidad. Los agentes de IA no deberían tener más derechos ni libertades que una computadora portátil. Los desarrolladores deben eliminar activamente la ilusión de conciencia de nuestros productos", expresó Suleyman en un artículo publicado en Nature.
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