
Abre una nueva filial un supermercado mayorista
Makro invirtió 10 millones de dólares en un local en Santa Fe
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Después de cinco años sin aperturas, la cadena de supermercados mayoristas Makro vuelve a la carga. La firma holandesa inaugurará antes de fines de año un local en la ciudad de Santa Fe, con una inversión de 10 millones de dólares, y en 2002 tiene planeado sumar dos o tres sucursales más en el interior.
La última apertura que había concretado Makro en la Argentina fue la de un supermercado en Mar del Plata a fines de 1996 y a partir de ese momento la empresa paralizó su plan de expansión en el mercado local. El cambio de planes responde básicamente a la transformación que se está dando en el mercado minorista, con el crecimiento de los autoservicios y los almacenes tradicionales -que son los principales clientes de los mayoristas-, en detrimento de los supermercados. Este hecho se explica, fundamentalmente, por la crisis económica. La gente tiene menos plata para hacer una gran compra mensual y, por eso, cada vez más elige ir al pequeño supermercado o autoservicio de barrio.
"La recesión no se siente con tanta fuerza en nuestro mercado. A pesar de la crisis, este año vamos a cerrar con la misma facturación que en 2000, lo cual no es poco para un negocio tan golpeado como es el del consumo masivo", explicó Gerardo Young, director de Marketing de Makro.
La cadena cuenta hoy con 11 sucursales, de las cuales siete se encuentran en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires y las otras cuatro en Mendoza, Rosario, Mar del Plata y Córdoba. La empresa facturó US$ 407 millones en 2000 y obtuvo una ganancia de US$ 11 millones.
En Makro sostienen que todavía no tienen definido las ciudades donde continuarán con su plan de expansión en 2002, pero descartan a Buenos Aires. "El mercado porteño está muy saturado y preferimos buscar oportunidades en el interior", señaló Young. La inversión promedio por cada local nuevo ronda los US$ 10 millones.
Cambio accionario
El período sin aperturas de Makro coincidió con una serie de cambios en la composición accionaria de la empresa. El más importante fue la salida del grupo local Inversora D&S, de los empresarios Francisco de Narváez y Andrés Deutsch, que hace cuatro años decidieron romper la sociedad que tenía con el holding holandés SVH. A partir de ese momento, los holandeses pasaron a controlar el 100% de las acciones de Makro Argentina.
A fines de 1998, SVH concretó un aporte de capital por US$ 30 millones en Makro. Los fondos fueron utilizados, básicamente, para la remodelación de las 11 sucursales, aunque una parte se destinará a financiar el actual proceso de expansión.
Makro no es la única cadena de supermercados mayoristas que se lanzó a la conquista del interior. Las empresas locales Yaguar, Diarco, Maxiconsumo y Vital, que nacieron como distribuidoras de alimentos y bebidas en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, ahora también están buscando ampliar sus operaciones con la apertura de locales en Neuquén, Córdoba y Tucumán.
La precursora en llegar al interior fue Maxiconsumo, que cuenta con seis sucursales distribuidas en varias provincias (Salta, Santa Fe, Chaco y Misiones) y ahora acaba de sumar un local en Tucumán. Por su parte, Yaguar y Diarco inauguraron este año un par de supermercados en Neuquén, mientras que Vital planea instalarse en La Plata.
En la actualidad, se calcula que existen cerca de 2000 distribuidores mayoristas en la Argentina que atienden a más de 250.000 comercios minoristas. En total, el mercado mueve más de US$ 10.000 millones anuales, aunque se encuentra sumamente atomizado y ninguna empresa controla más de 5% de las ventas.






