Álvaro Ziadi: "Se removieron trabas que no nos dejaban crecer en el mercado aerocomercial"

El subgerente general de Andes Líneas Aéreas cuenta cómo la firma pasó de tener el 1,2% al 7% de los vuelos, y elogia las políticas de los últimos años
El subgerente general de Andes Líneas Aéreas cuenta cómo la firma pasó de tener el 1,2% al 7% de los vuelos, y elogia las políticas de los últimos años Crédito: Ricardo Pristupluk
Diego Cabot
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28 de enero de 2018  

Cuenta Álvaro Ziadi, subgerente general, ingeniero aeronáutico recibido en Estados Unidos e hijo del fundador de la empresa, que hace 12 años Andes Líneas Aéreas trajo dos aviones y los basó en Salta. Empezó a volar a Buenos Aires con un acuerdo con el gobierno provincial, que le aseguraba la compra de una cierta cantidad de pasajes, suficientes como para no tener rojo en sus cuentas.

Sobrellevaba el peso que le sumaba Aerolíneas Argentinas, en esa confusión de línea aérea líder del mercado, regulador y gobierno que se engendró en uno de los cuarteles más poderosos de La Cámpora en épocas kirchneristas. Se mantuvo ahí, por abajo del radar, con el 1,5% de participación en el mercado y explotó el nicho de los vuelos chárteres, como para no molestar al dragón.

En diciembre de 2016 se presentó en la audiencia pública a la que llamó el Ministerio de Transporte para pedir nuevas rutas. Salió impoluta y sin un rasguño de un lugar de dientes afilados, con gremios, funcionarios, empresarios y consumidores a la defensiva. En enero de 2017 Andes tenía el 3% del total de los vuelos, contra el 22,5% de Latam y el 74,3% de Aerolíneas Argentinas. Once meses después, cerró el año con el 7% del total

Mudada a unas oficinas que dejó de usar Aerolíneas Argentinas, en pleno Aeroparque, a Andes Líneas Aéreas se la ve alivianada. Pasaron de aquel 1,5% al 7% de participación en un mercado que creció. Ya tienen 10 aviones en su flota y el plan de incorporación de aeronaves se mantendrá este año. Aquellos 100.000 pasajeros por año que transportaba en 2015 ya fueron 800.000 el año pasado, y la planta pasó de 160 a 450 trabajadores. Ziadi, simplemente, sonríe. "Acompañamos y celebramos la iniciativa de mandar señales claras para que el mercado crezca. En Andes significó poner en movimiento lo que fue nuestro plan, trabajar para que se acabe el concepto de que volar es un aspiracional", dice.

-¿Qué cambió?

-Las condiciones: se removieron algunos impedimentos regulatorios que nos impedían desarrollar un plan que teníamos escrito hace años, pero que no se podía ejecutar.

-Eran una compañía con un fuerte componente de vuelos no regulares...

-Lo de los chárteres fue un complemento para la actividad de la compañía, en una época en la que los vuelos regulares no crecían.

-¿No querían crecer o no podían?

-Era muy difícil, en todo sentido. Era complicado a nivel regulación, además de que había menos demanda que ahora. Había una Aerolíneas Argentinas muy agresiva para competir. No era un ámbito para desarrollarnos, pero todo cambió. En 2017 comprobamos que el modelo de negocio es exitoso.

-¿Son la primera low cost?

-No nos consideramos low cost y no necesitamos ponernos el mote para ofrecer los vuelos [con precios] más bajos del mercado. Este tipo de compañía opera en mercados que no tienen restricciones tarifarias, lo hacen desde aeropuertos alternativos y no quieren gremios. Ninguna de estas características se ven en nuestra operación. Nuestro modelo es como Southwest y Gol.

-¿Es necesario que se quite la banda tarifaria mínima?

-Creo que ha quedado baja, no se actualiza desde 2014. Conseguir un pasaje a la tarifa mínima sigue siendo un muy buen negocio para el pasajero. La razón de ser de esa tarifa mínima nosotros la entendemos, y tiene que ver con evitar conductas predatorias que generen un crecimiento de corto plazo muy fuerte en detrimento del largo, cuando esos modelos no son sustentables. Y también se busca un equilibrio de transición con las empresas de transporte terrestres.

-Entonces no son low cost...

-Somos una empresa que con nuestro modelo de negocios ofrece la tarifa más baja del mercado.

-Igualmente fueron al modelo de venta de pasajes de pagar por lo que se consume...

-Es un sistema que cada vez adoptan más aerolíneas. Creemos que una forma de traer más gente al transporte aéreo es que cada tipo de pasajero obtenga el servicio que necesite y pague por lo que usa. Tenemos tres tipos de tarifa. La básica (un carry on y unos pocos asientos para elegir), intermedia (un carry on, una valija y más asientos disponibles para ubicarse) y premium, que suma una valija más, todos los asientos disponibles para elegir y flexibilidad para cambiar el ticket.

-¿Cómo sigue el plan de flota?

-Vamos a ir a una consolidación en el Boeing 737/800 y se reemplazarán los MD. Hoy tenemos 10 aviones, el último llegó hoy y pensamos mantener el crecimiento. Con eso llegamos a 12 destinos desde Aeroparque.

-El mercado local está determinado por Aerolíneas, que aún tiene subsidios y que puede acordar condiciones laborales que por ahí a ustedes les cuesta. ¿Cómo manejan la relación con los gremios?

-Es difícil. Además, nos exigimos crecer de manera sustentable y por eso nos hemos financiado con capital propio. Eso implica que hay que mirar bien los números. Es una actividad con mano de obra muy calificada y requiere salarios muy elevados.

-Cuando ven los porcentajes de suba que arregla Aerolíneas, ¿cómo negocian con los sindicatos?

-Lo de Aerolíneas es muy complejo. Mueve el 75% de los pasajeros, es necesaria para el país. Con los gremios es una muy buena relación. Han jugado un rol muy importante en entender que Andes no tiene los recursos ni de una empresa estatal ni de una internacional que puede llegar a tener auxilio externo. Lo entendieron y vieron que lo que la empresa gana se reinvierte para crecer. Hay una construcción de una relación de confianza y unas expectativas alineadas entre lo que se puede y lo que no se puede. Nos interesa que nuestra gente esté muy bien, pero saben que no podemos caer en el cortoplacismo con mejoras que pueden hipotecar el futuro.

-¿En qué cosas hay que trabajar para afianzar las condiciones del sector?

-Con ánimo de construir, hay que mejorar la capacidad de los aeropuertos. El Gobierno lo sabe y lo está haciendo. Lo que viene es crecimiento y hay que preparar las estaciones. Después está el tema de la administración del espacio aéreo, otro punto en el que se trabaja fuerte. Si tengo que decir algo que ayudaría a mejorar los vuelos regionales e internacionales, algunas tasas están un poco elevadas. Pero entendemos que se hace un esfuerzo impresionante desde el Gobierno y estamos agradecidos.

-Con estos 10 aviones, ¿se quedan quietos o sigue la expansión?

-Vamos a seguir incorporando. No podemos quedarnos quietos, hay que pensar para adelante. Este año, con señales claras, el mercado creció 16%, muy por encima de la economía.

Mini bio

  • Cargo: Subgerente general de Andes Líneas Aéreas
  • Profesión: Magíster en Econ. Aplicada (UTDT) y Bachiller en Ing. Aeroespacial (Florida Institute of Technology)
  • Edad: 29 años

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