
American Falcon suspendió sus vuelos
Por 30 días sólo operará como chárter
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American Falcon, la empresa que se transformó en pocos meses de chartera a aerolínea de vuelos regulares, podría tener un destino similar al de LAPA y Dinar. Por el momento, son 180 los puestos de trabajo que corren peligro.
La compañía decidió suspender los destinos regulares por 30 días: voló por última vez anteayer a Paraná; ayer, a Salta y Tucumán; mañana hará su último aterrizaje en Puerto Madryn, y el domingo próximo, en Bariloche e Iguazú. Aunque por el momento prefiere mantener silencio sobre su situación, la firma le ha pedido ya al Gobierno un préstamo de dos millones de pesos mensuales para pagar el combustible. El reclamo es que este crédito se aplique hasta que finalice la asistencia que el Estado le da a Southern Winds, que se concreta mediante un convenio con Lafsa, la aerolínea estatal. Del resultado de esa negociación dependerá, seguramente, su retorno a las operaciones.
Hace alrededor de un mes, desde la vicepresidencia de la empresa se les envió a todos los gerentes un correo electrónico que los alertaba sobre la decisión de suspender los vuelos. La información fue desmentida por la compañía en ese momento, pero se cumplió con evidente precisión. El mensaje era el siguiente: "Señores gerentes: se informa a todos los integrantes de American Falcon que temporariamente se procederá, a partir del mes de marzo, a reducir los vuelos de cabotaje regulares hasta tanto se resuelvan los reclamos hechos ante la Secretaría de Transporte, por los daños que sufre nuestra compañía como consecuencia de un trato no igualitario y discriminatorio para con las empresas del sector. American Falcon asumirá todos los compromisos con nuestros clientes, pasajeros, proveedores y empleados".
Ganar, perder
Aunque no quiere opinar sobre el tema, la firma perdió entre noviembre y diciembre alrededor de un millón de dólares. Pasó de transportar 21.000 pasajeros a 16.000, y el nivel de ocupación de sus rutas descendió del 85 al 45%. Ayer, por otra parte, devolvió su primer avión en mucho tiempo -un Fokker que le alquilaba a la compañía LAER- y tiene hoy cuatro aeronaves.
American Falcon empezó a crecer a mediados del año pasado, con el cierre de LAPA y Dinar. Esa crisis de sus competidores la fortificó: invirtió 4 millones de dólares, aumentó su flota de dos a cinco aviones, y sus rutas, de tres a 10.
Pero el mismo colapso se le volvió en contra tres meses después. Porque los casi 1300 trabajadores de LAPA y Dinar que quedaron sin empleo motivaron al Gobierno a buscar una solución. Y esa salida fue la alianza entre Southern Winds y Lafsa, que consiguió cierta recuperación en la compañía de Juan Maggio, por entonces al borde del cierre. A estos males se sumó también un aumento del 16% este año en el precio del combustible que la compañía le compra a Repsol YPF. American Falcon le dijo al Gobierno que, como ese costo no era asumido por SW -su principal competidor- la empresa cordobesa tiene sólo un 30% de estos gastos.
La compañía considera que la asistencia a SW -3,2 millones de pesos mensuales para el combustible- podría ser su acta de defunción. Entonces, lo que le pide al Gobierno es un préstamo que propone devolver de dos maneras:
- Con 36 cuotas merced a la venta de pasajes.
- Mediante un acuerdo con Lafsa, por el que le daría el 30% de sus ingresos.
El Gobierno por ahora no contestó. Cerca del presidente Néstor Kirchner se limitaron a decir ayer que ese crédito estaba "bajo estudio".




