
Buscan potenciar la relación entre la ciencia y los negocios
Santiago Ceria, director de la entidad, dice que el país "tiene una enorme oportunidad"
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Una estimación de 2007 calculó que en el país habría alrededor de 8000 empresas de tecnología y comunicaciones (TIC, en la jerga). De ellas, el 48% correspondería a hardware TI y canales; el 36%, a telecomunicaciones y hardware de telecomunicaciones; el 14%, a software y servicios informáticos, y el 2%, a call centers.
Sin embargo, la percepción de todos los involucrados en este sector de la economía es que la Argentina todavía tiene mucho espacio para crecer. Para impulsar ese desarrollo, exactamente en el cruce entre la actividad académica y la empresaria, entre la esfera pública y la privada, se creó la Fundación Sadosky, inspirada en la emblemática figura del matemático pionero de las ciencias de la computación en el país.
Después de varias idas y venidas, la institución está a punto de despegar: ya tiene oficinas (transitorias) en la avenida Córdoba, entre Maipú y Esmeralda, presupuesto asignado para los próximos tres años y, lo más importante, un director ejecutivo con un entusiasmo que contagia.
"La Fundación es un antiguo sueño de todos los que estamos metidos en este mundo -dice Santiago Ceria (43), graduado en sistemas, en la Facultad de Ingeniería de la UBA y máster en ingeniería del software, en la Universidad de Carnegie Mellon, Estados Unidos, además de asiduo deportista y padre de tres hijos-. Estaba entre los que decían «que salga de una vez», y, por suerte, ahora puedo cumplir un papel."
A pesar de su juventud, Ceria tiene una larga trayectoria tanto en el ámbito académico como en el privado, con más de 20 años de experiencia en la industria de desarrollo de software y mejora de procesos (en Hexacta, Cartelco, Citibank, Banco Río, la AFIP y Pragma Consultores). Además, es docente y miembro del consejo asesor del posgrado en Ingeniería de Software de la UCA y profesor adjunto de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, donde dicta materias de grado en Ingeniería de Software y es, desde 2010, director adjunto del Departamento de Computación. Ceria fue también uno de los primeros en promover la adopción de modelos de calidad en software en la Argentina.
Industria y docencia
"Siempre traté de combinar el trabajo en la industria con la docencia -cuenta-. Pero desde hace un tiempo, decidí que quería involucrarme en temas de gestión, de vinculación relacionados con el crecimiento del software. La Argentina tiene una enorme oportunidad por delante con respecto a las tecnologías de la información, y quiero hacer un aporte para aprovecharla."
Ceria defendió su postulación a la dirección ejecutiva de la Fundación Sadosky frente al consejo de administración, formado por representantes del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, la Cámara de Empresas de Software y Servicios Informáticos (Cessi), y la Cámara de Informática y Comunicaciones de la República Argentina (Cicomra).
Un mes después de haber sido designado, dice que estuvo trabajando en un borrador estratégico y que ya "está todo listo para empezar a trabajar" en fortalecer la vinculación entre el sistema científico-tecnológico y la estructura productiva. "Hoy ya no hay excusas -afirma-. Tenemos un presupuesto comprometido de 3,7 millones de pesos para el primer año, más de siete millones para el segundo y diez millones para el tercero. Y eso es sólo lo que aportará el Ministerio, pero también buscaremos fondos en el sector privado."
Para Ceria, algunos de los aspectos más atrayentes de las TIC son que generan empleo bien remunerado, están distribuidas a lo largo y a lo ancho del país, son industrias "limpias" y además "horizontales", es decir, que afectan a todos los sectores de la economía y del país.
"La computación ayuda a que las empresas sean más eficientes, más productivas -dice-. Pero también impacta en la educación, en la salud, en la seguridad, en el Gobierno... Si la reconstrucción del sistema científico continúa y se fortalecen las TIC, esa fortaleza después puede llegar a toda la estructura productiva. Por eso, lo que va a hacer la Fundación más que algo interesante es casi una necesidad. O vamos en ese sentido o la curva de nuestro crecimiento empezará a agotarse."
Entre las primeras tareas que encarará, está la de hacer un mapa de quién es quién en la industria de las TIC, y la de evaluar "proyectos emblemáticos" o proyectos "faro", que orienten tanto a los grupos que hacen investigación como a las empresas.
"Estamos convocando a un comité de especialistas para que trabajen en esto -cuenta-. Llevamos el nombre de Sadosky, que se caracterizó por llevar adelante proyectos visionarios, y queremos seguir ese camino."






