OPINIÓN. Ambientalismo y buenas prácticas
La reciente visita del doctor José Manuel Mulet a la Argentina dejó a fuego lento la cocción de algunas reflexiones que involucran a la comunidad agroalimentaria, su rol en el abastecimiento de alimentos, energía y fibras de calidad y bajo costo y su integración a la comunidad general.
Como pocas veces quedó manifiesto un marcado contraste de posturas. Por un lado, la comunidad agroalimentaria, en este caso motorizada por la cadena institucionalizada del maíz y sorgo (Maizar), que trabajando día a día genera valor, intentando mejorar la calidad de sus productos y procesos, abriendo el debate y deliberando para incluir ideas y diversidad de posturas que enriquezcan, sumen y mejoren. Por el otro, acciones aisladas con repercusión mediática de grupos activistas que cuestionan a la agricultura industrial, mezclada con fuertes contenidos ideológicos y que con su propia metodología de escraches impide cualquier diálogo civilizado.
La agricultura moderna y profesional es responsable, junto a la medicina, el sanitarismo y a la ciencia en general, que este siglo XXI sea la época en donde convivamos en relativa paz la mayor cantidad de seres humanos con acceso suficiente a alimentos, energía, calidad y expectativa de vida como nunca antes en la historia de la humanidad. Mulet, en sus presentaciones, en diversos ámbitos demostró algunos hechos claros al respecto.
El desafío de mantener abastecido de alimentos, fibras y energía a entre 7000 a 9000 millones de habitantes del planeta en los próximos 20 años es descomunal desde el punto de vista técnico y también político y el desempeño productivo y sustentable de la agricultura es la única esperanza para atender semejante desafío.
Las Buenas Prácticas (BP) son en cualquier industria un conjunto de operaciones y procedimientos que reflejan el estado consensuado de la academia y las empresas acerca de estándares que aseguren la sustentabilidad económica, social y ambiental de los procesos productivos y que han arrojado resultados positivos, demostrando su eficacia y utilidad en un contexto concreto.
Específicamente las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) son "per se" una poderosa herramienta para diversos aspectos. Éstos son: asegurar la inocuidad del producto, disminuir el impacto ambiental, garantizar la trazabilidad, optimizar el uso de los recursos, aumentar el bienestar y seguridad de los trabajadores, promover la capacitación, mejorar la confianza de los clientes, estandarizar procesos, calificar a mercados de clase mundial e impulsar la mejora continua en empresas y organizaciones . Además constituyen una magnifica herramienta para dar soporte a una inteligente y planificada política de comunicación hacia adentro y hacia afuera de nuestras organizaciones. En este sentido cabe destacar el reciente lanzamiento de la Red de Buenas Prácticas Agrícolas como plataforma interinstitucional para promover la implementación de las BPA y comunicarlas a la sociedad.
La agricultura respaldada por los esquemas institucionalizados de BPA garantizan la producción sustentable que permite afrontar el inédito desafío que destaco más arriba y nos habilita a pensarnos como los verdaderos ambientalistas, que producimos y cuidamos el ambiente porque ya tenemos incorporado claramente que es el reaseguro para nuestras organizaciones, para nuestras comunidades, para nuestros consumidores y para nuestros hijos y nietos.
Entre las dos posturas mencionadas antes no nos olvidemos ni un minuto de que en el medio está toda la comunidad que en su rutina diaria mira, escucha, reflexiona, saca conclusiones y toma decisiones cuando consume y ejerce sus derechos ciudadanos. Esto nos obliga a ser proactivos y hacernos cargo como comunidad agroalimentaria de nuestra responsabilidad de informar y comunicar.
/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/lanacionar/3HE2354XIVHQVNF5RQXP7C4QTE.jpg)
/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/lanacionar/Z675OZ6L5BDE3NYL4H5FNM55HM.jpg)
/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/lanacionar/X6GMR4BWDNGCTA3NYGB675US2A.jpg)
/bucket3.glanacion.com/anexos/fotos/97/3573397.png)
/bucket2.glanacion.com/anexos/fotos/23/3579023.jpg)
/bucket3.glanacion.com/anexos/fotos/87/3579487.jpg)
/bucket3.glanacion.com/anexos/fotos/48/3580648.jpg)
/bucket3.glanacion.com/anexos/fotos/79/3571679.jpg)
/bucket2.glanacion.com/anexos/fotos/55/3579755.jpg)
/bucket3.glanacion.com/anexos/fotos/99/3566799.jpg)
/bucket3.glanacion.com/anexos/fotos/16/3548116.jpg)
/bucket3.glanacion.com/anexos/fotos/28/3579028.png)
/bucket1.glanacion.com/anexos/fotos/31/3580631.jpg)
/bucket1.glanacion.com/anexos/fotos/10/3247610.jpg)
/bucket1.glanacion.com/anexos/fotos/61/2819861.jpg)
/bucket1.glanacion.com/anexos/fotos/80/3567880.jpg)
/bucket1.glanacion.com/anexos/fotos/00/3576100.jpg)
/bucket3.glanacion.com/anexos/fotos/59/3337759.jpg)