
Se trata del vencimiento de una obligación negociable por un monto emitido por US$5,07 millones; apunta a más plazo y a una mejor tasa en base a un período de gracia; en el mercado descuentan que hay un entendimiento avanzado
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La firma Rizobacter, una de las principales empresas de insumos del agro y referente en microbiología agrícola, está en negociaciones, avanzadas según fuentes del mercado, con tenedores de obligaciones simples para postergar un pago que vence el próximo martes. Se trata de poco más de US$5 millones –monto cuyo pago efectivo, según fuentes al tanto, en rigor debería ser menor, de US$3,8 millones-. Para cambiar el plazo se encuentra en plena tratativas utilizando un período de gracia de 30 días contenido en el documento de emisión. En el mercado se consideró algo común este proceso de negociación. Según reportes a los que accedió LA NACION, la compañía tiene una deuda con el sistema financiero de $52.079.570.000.
La novedad fue informada hoy a la Comisión Nacional de Valores (CNV) en una carta firmada por Gerónimo Watson, presidente de la compañía hoy controlada por Bioceres Crop Solutions (Biox).
“Tengo el agrado de dirigirme a ustedes en mi carácter de Presidente del Directorio y representante legal de Rizobacter Argentina SA (la “Sociedad”), en el marco del próximo vencimiento del pago de capital e intereses previsto para el 10 de febrero de 2026 de las Obligaciones Negociables emitidas el 10 de febrero de 2023 por un monto de V/N US$5.071.823, bajo el Programa Global de Obligaciones Negociables Simples por un valor nominal de US$200.000.000 (o su equivalente en otras monedas o en otras unidades de valor) (el “Prospecto de Programa”) y conforme los términos y condiciones de emisión previstos en el Suplemento de Prospecto de fecha 3 de febrero de 2023 (el “Suplemento de Prospecto”), el aviso de suscripción de fecha 3 de febrero de 2023 y su complementario de fecha 6 de febrero de 2023 (el “Aviso de Suscripción”), y el aviso de resultado de fecha 7 de febrero de 2023 (el “Aviso de Resultados” y junto con el Prospecto del Programa, el Suplemento de Prospecto, y el Aviso de Suscripción, los “Documentos de la Emisión”)”, comienza la carta.
Luego agrega: “La Sociedad informa que, en relación con el pago de capital e intereses de las Obligaciones Negociables, cuyo vencimiento opera el 10 de febrero de 2026, se encuentra en conversaciones con tenedores de dichas Obligaciones, considerando que, de conformidad con lo establecido en los Documentos de la Emisión, se cuenta con un periodo de gracia de treinta (30) días para el cumplimiento de sus obligaciones, plazo en el que la Sociedad estima formalizar un nuevo acuerdo con los tenedores a través de una solicitud de consentimiento”.

Según pudo saber LA NACION, además de renegociar un plazo se apuntó a una tasa con foco en mejorar el perfil de deuda de la compañía. Fuentes del mercado al tanto de las tratativas señalaron que el acuerdo se encuentra muy avanzado. Si bien el monto señalado en el escrito a la CNV son US$5.071.823, en la práctica se trataría de una cifra algo más baja: US$3,8 millones.
Rizobacter en su último balance tuvo ventas por $178.408.701.000. En tanto, el resultado fue negativo en $9.751.614.000. Como se mencionó, la deuda financiera es de $52.079.570.000. Entre los acreedores están los bancos Ciudad de Buenos Aires, BBVA, Nación, Provincia de Buenos Aires, Hipotecario, ICBC, Supervielle, Banco de Entre Ríos, Galicia, entre otros.
En el mercado se tomó nota del período de 30 días y, como se dijo, de que el acuerdo por el nuevo plazo está cerca. También que la firma, si bien tiene el dinero disponible, apostaría en el actual contexto del mercado a mejorar el perfil de deuda.

En efecto, la operatoria de Rizobacter se da en un contexto difícil para muchas empresas del agro. El mercado de agroquímicos, que llegó a tocar los US$4300 millones en 2023 en un momento de incertidumbre económica sobre lo que iba a pasar con el dólar y la marcha de la economía, se desplomó a un nivel en torno de los US$2700 millones. Muchas firmas se quedaron con stocks que habían comprados a altos valores. Además, retrocedieron los precios.
También influyó en el cambio del mercado la última sequía que dejó a muchas firmas en una situación delicada por una menor demanda de aplicación de productos. “No se ve una recuperación del mercado luego de lo que pasó”, apuntó una fuente del mercado y reveló: “Hay una complejidad financiera en la venta de insumos”.
El mercado recuerda las dificultades que ya registraron empresas como Los Grobo Agropecuaria y Surcos, que entraron en concurso de acreedores. Por estos días se habla del futuro de Centro Agropecuario Modelo (CAM), una firma cuya deuda entre bancos y proveedores comerciales ronda los US$160 millones según distintas fuentes. Bancos líderes están explorando un plan para la firma.





