
Por Liliana Campodónico
1 minuto de lectura'
Las cortinas rompevientos son aquellas plantaciones (generalmente de árboles y a veces también de éstos y arbustos de primera magnitud) dispuestas en hilera o en masa que se realizan con el fin primordial de proteger un determinado sector del campo de los embates del viento. Secundariamente se utilizan forestalmente.
Las cortinas junto con los montes de abrigo han producido a través de los años una modulación del paisaje que, sobre todo en la zona pampeana (que tiene un relieve llano) otorgan interés y una significación particular para aquellos que viven o simplemente viajan por estas zonas.
Entre las ventajas que proveen está la protección para cultivos agrícolas u hortícolas; para personas, animales y también para las construcciones mejorando las condiciones de trabajo.
Entre las desventajas hallamos que sin no se realizan los trabajos culturales apropiados pueden transformarse en focos de infección de malezas, plagas y enfermedades. Además, si no se realiza un estudio apropiado del asoleamiento del lugar se pueden ocasionar problemas con las sombras proyectadas.
* * *
Larga es la lista de especies que se pueden utilizar. Pero antes es preferible considerar los ítems que deben tenerse en cuenta al momento de elegirlas: adaptación a la zona, resistencia al embate del viento, buen precio, facilidad de traslado desde el vivero, etcétera. Así, las plantas pueden llegar en buenas condiciones al lugar de la plantación y en caso de ser necesario se facilita su reposición.
La velocidad de crecimiento es otro aspecto importante.Cuando se desee proteger de los vientos invernales se deben utilizar especies de hoja persistente y, entre ellas, las coníferas son las más aptas.
Si se opta por una especie que puede ser invasora, como el ligustro, se debe ser estricto con los retoños,de lo contrario la cortina empieza a perder permeabilidad y efectividad.
Es muy importante observar en la zona cuáles son las especies que mejor han sobrellevado los cambios climáticos que se han producido en los últimos años, ya que especies que antes eran imbatibles para usar en las cortinas, con el ascenso de las napas, se deterioraron.
* * *
En general se tienen dos tipos de perfil: rectangular y triangular. La opción entre uno u otro tipo depende de la velocidad de los vientos dominantes.
Si bien la forma rectangular ofrece mayor protección es difícil lograrla en lugares de vientos fuertes (más de 60 kilómetros por hora). En estas zonas debe darse preferencia a un perfil de tipo triangular, ya que éste soporta mejor el viento y su crecimiento es mayor.
Las cortinas de perfil triangular son más anchas y por ende ocupan mayor espacio. Esto puede ser un problema en un potrero que está en producción.
Cuanto mayor es la densidad de una barrera mayor es la turbulencia que se produce en la zona cercana a la misma, con los consiguientes problemas para las plantas que crecen en ese lugar. Las barreras deben tener una porosidad tal que frenen la velocidad del viento sin provocar un efecto de turbulencia. Se calcula que una cortina ejerce una acción protectora que se extiende a una distancia entre 15 y 20 veces la altura de las plantas de mayor porte. En esto también influye la porosidad ya que una barrera muy densa protege menor extensión de campo que una semidensa (para una misma velocidad del viento e igual perfil).
* * *
La mayor efectividad se logra cuando se implanta la cortina perpendicularmente a la dirección de los vientos predominantes. Las que se implantan hacia los rumbos oeste-sur defienden por lo general de los vientos fríos en el período invernal. Por lo tanto se impone el uso de follajes persistentes.
Las ubicadas en la orientación este y norte se utilizan para atenuar los vientos calientes del verano y como se debe dejar pasar la luz y el calor en el invierno se usan follajes caedizos.
Si la distancia entre plantas no es muy grande (2,5-3 m) se obtiene una cortina densa y la protección se logra antes. Pero llega un momento en que la excesiva competencia produce un desrame inferior. Esto se puede solucionar recurriendo al raleo.
Entre los trabajos culturales tenemos la preparación adecuada del suelo, control de hormigueros, combate de liebres, riego, uso de mulch y fertilización.
El riego es fundamental en los primeros dos o tres años de implantación.
Los interesados en participar de esta sección deben dirigir sus cartas a Bouchard 557, Código Postal 1106 ABG. Si es por fax, al 4319-1990. E-mail: agro@lanacion.com.ar.
1
2“La Argentina tiene un lugar reservado”: el cultivo que, según un clúster, será una gran oportunidad de negocio
3Ya se quemaron 83.000 hectáreas: por el fuego en La Pampa denuncian la muerte de ganado y hay un temor latente
4Ganadores de 2025: diez exportadores se quedaron con el 90,5% de la venta al exterior de granos y subproductos



