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PARANA.- El joven diseñador industrial de Concordia Ibar Federico Anderson desarrolló una prótesis dental para alargar la vida útil de las vacas y la está probando en el norte entrerriano. El prototipo, que acaba de recibir un premio nacional, debe ser colocado por un médico veterinario para prevenir el desgaste y posee entre sus atributos el bajo costo.
Veinticinco vacas Abeerden Angus del establecimiento de Elisa Marín, en el departamento Federal, usan dentadura postiza. No son "vacas viejas", sino de mediana edad, porque la idea de Ibar Federico Anderson es preventiva, no espera a que el deterioro de los dientes ya impida la alimentación del animal, y al mismo tiempo aprovecha la dentadura como apoyo para la prótesis.
Si bien este auxilio artificial existe con componentes diversos, el diseñador aportó una novedad al concebir un proyecto viable porque la relación costo-beneficio, dice, resulta muy atractiva. "Llevamos 8 meses de prueba y tenemos que esperar tres o cuatro años, pero el prototipo fue valorado porque estamos usando materiales menos costosos", explicó Anderson a LA NACION.
Como investigador del Departamento de Diseño Industrial de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), su dedicación a los vacunos se originó en una sugerencia de su hermano veterinario, que le advirtió de la necesidad de una prótesis segura y accesible.
"Usamos acero inoxidable quirúrgico 316L (que se usa para reemplazar cabezas de fémur gastadas), y hacemos la unión entre la pieza de acero y el diente con un plástico termoestable con fibra, que es duro. Es una resina acrílica autocurable que se llama polimetacrilato de metilo, y sirve de vínculo, pero no va pegada al diente, sino que queda trabada."
En el establecimiento de Elisa Marín, a 10 km de las nacientes del río Gualeguay en cercanías de la Colonia San Lorenzo, 25 vacas muerden el pasto con dentadura postiza y el resultado es satisfactorio, pero Anderson sigue probando, con pequeñas variaciones. "Buscamos materiales nuevos para abaratar los costos. Normalmente las dentaduras se hacían con aleaciones que son de uso para humanos, muy caras; nosotros nos propusimos evaluar materiales diversos y realizar un desarrollo más barato."
La prótesis costaría unos 35 pesos, un 10 % de otros modelos, y se coloca en los 8 dientes del maxilar inferior, los que cortan. Así, la vaca queda "con una funda, una sola pieza que agrupa los dientes". Como está en etapa de prueba, Anderson reconoció que un asunto por resolver es que que hay vacas que pierden su dentadura postiza en algún roce. Insistió en que su técnica no es para vacas en última etapa o de conserva, sino que se aplica antes de llegar al medio diente. "Este modelo necesita una dentadura razonable de donde se pueda agarrar la prótesis", aclaró.
El proyecto fue distinguido con otros 20, entre 930 prototipos presentados en el Concurso Nacional de Productos Innovadores Innovar 2005, que busca ayudar a los inventores en el acceso al mercado. En 2006 se realizará una evaluación de la solución odontológica, pero, mientras tanto, el diseñador experimenta correcciones en las vacas de cría elegidas para la experiencia.





