Las causas por las cuales la dolencia afecta a esta especie, los síntomas que permiten reconocer el problema y las medidas que se deben tomar para prevenirlos son temas de permanente investigación para la ciencia veterinaria mundial
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Es bastante común que las personas que están relacionadas con los caballos hayan conocido los cólicos equinos, porque el animal los padeció o porque en alguna oportunidad fue la causa de muerte del caballo. Pues bien, podemos decir que el equino es la especie doméstica que sufre, con más frecuencia, las consecuencias de esta enfermedad.
El cólico puede ser definido como el dolor percibido por el animal que padece un cuadro de abdomen agudo con localización en el aparato gastrointestinal o en los órganos genitourinarios. Sabemos que los animales perciben el dolor, porque el mismo genera un conjunto de anomalías perjudiciales para todo el organismo.
El dolor y su terapéutica en los animales son estudiados actualmente por la ciencia veterinaria, y fueron motivo de discusión en el último Congreso de la Asociación de Veterinaria Equina Francesa, desarrollado en ese país durante octubre de 1997.
Por qué perjudica al equino
La causa por la cual el cólico es común en esta especie animal está íntimamente relacionada con múltiples y variadas cuestiones. Entre ellas, las más importantes son:
- Las características anatómicas de los caballos: ellos poseen un intestino con una longitud aproximada de 30 a 35 metros y con una marcada variación en su tamaño. A esto debe sumarse un estómago de tamaño reducido, caracterizado por un rápido tránsito gástrico, lo que provoca que durante el día deba vaciar varias veces su contenido, enviando al intestino alimentos con insuficientes grados de digestión.
- Los errores en la nutrición: fundamentalmente relacionados con la calidad y cantidad de la ingesta suministrada. Además, deberá tenerse la precaución de no realizar cambios bruscos en la dieta proporcionada.
- Los factores de manejo: tales como realizar excesivo ejercicio, enfriamientos, administración de bebidas frías, etcétera.
- La influencia de otras enfermedades o dolencias, como trastornos infecciosos y trastornos con localización en otros sistemas (urinario, cardiovascular, nervioso, muscoloesquelético y reproductor).
- La presencia de parásitos.
- Las enfermedades intestinales, que provoquen obstrucción del tránsito de la materia fecal, como torsión, vólvulos, etcétera.
- Los defectos en la masticación. La misma debe ser lenta y completa para una adecuada digestión.
Síntomas de la enfermedad
¿Cómo reconocer a un caballo con cólicos? Los síntomas que manifiesta el animal serán las señales que permitan descubrir el problema.
En primer lugar es importante la observación del estado general y del comportamiento del equino durante algunos minutos. Un caballo con un cuadro de cólicos demuestra inquietud: se dirige de un lado a otro del box o piquete, escarba o rasca el suelo, efectúa cambios frecuentes de posición (se acuesta y se levanta), expresa su dolor con miradas angustiosas orientadas hacia los flancos, tiende a echarse con cautela o de manera brusca y suele revolcarse.
Otros signos para tener en cuenta durante la observación del animal son: el tamaño del abdomen (aumento de uno o ambos lados), las heridas y los traumatismos que se producen por el intenso dolor, la presencia de comida en el comedero, la ausencia de orina en la cama o las dificultades para orinar, las modificaciones en la materia fecal, la sudoración a veces intensa con importante pérdida de agua y los electrolitos (que si no se reponen conducen a un estado de shock).
Conducta por seguir
Una vez instaurado el proceso doloroso y detectados los cólicos por los síntomas que presenta el animal, queda una sola cosa por hacer: ¡llamar cuanto antes al veterinario!
Es importante la intervención temprana del profesional para prevenir posteriores complicaciones. El veterinario determinará, luego de un exhaustivo examen clínico, el diagnóstico y tratamiento respectivo, de acuerdo con la necesidad.
Además, evaluará el estado general del paciente, su grado de deshidratación y sus complicaciones, calmará el dolor y tratará de restablecer el normal funcionamiento digestivo.
Medidas preventivas
Es necesario disminuir las causas que predisponen a desencadenar dicho cuadro. Se procurará corregir las alteraciones de los dientes, deberán efectuarse tratamientos contra los parásitos gastrointestinales y se proscribirán las bebidas frías.
Deberá controlarse estrictamente el racionamiento, es decir, la calidad y la cantidad de los alimentos suministrados, recordando que los equinos son sumamente sensibles a ambas alteraciones. En el caso del caballo estabulado, es conveniente distribuir el alimento en varias tomas al día.
Debemos recordar que los caballos, por sus características anatómicas, no pueden vomitar, por lo tanto, se puede producir una dilatación gástrica, con el riesgo de ruptura del órgano y posterior muerte.
Evolución del animal
El pronóstico de un cuadro de cólicos dependerá de:
- La causa,
- La rapidez con que se reconocen los primeros síntomas,
- La realización inmediata de un adecuado tratamiento,
- La respuesta al tratamiento efectuado,
- La presencia de complicaciones generales (deshidratación, shock, etcétera),
- El restablecimiento de la fisiología gastrointestinal normal.
El autor es médico veterinario






