
Las máquinas trabajan a toda marcha para aprovechar la mejora del tiempo, pero todavía queda entre un 40% y un 50% del cereal de siembras tardías por levantar y en algunas zonas ya hay plantas caídas
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Con la humedad del suelo todavía alta por las lluvias de la semana pasada, en las últimas horas las cosechadoras trabajaron a toda máquina en gran parte del país para aprovechar la ventana de buen tiempo y achicar el atraso que arrastra la cosecha de maíz tardío. El temor a que vuelva a llover en los próximos días llevó a productores y contratistas a extremar el ritmo de trabajo, aunque las estimaciones indican que todavía resta levantar entre un 40% y un 50% del maíz tardío a nivel nacional, muy por encima de lo habitual para esta altura del año.
Cristian Russo, jefe de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), explicó que la cosecha lleva cerca de un mes de atraso, porque durante julio hubo muchos días nublados, temperaturas más altas de lo normal y una humedad que no permitió que los granos se secaran, a lo que se sumó que en muchos campos no había piso para que entraran las máquinas.
“Le falta el mes de julio. Fueron condiciones muy nubosas, con mucha humedad y mucha temperatura”, resumió. El panorama comenzó a cambiar el viernes pasado, cuando el viento ayudó a secar los cultivos y algunos caminos, lo que permitió que las cosechadoras regresaran a los lotes y trabajaran con fuerza durante los últimos días.
“Eso destrabó la cosecha. A partir del viernes fue muy fuerte la actividad para tratar de avanzar todo lo que se podía”, contó Russo, quien señaló que el movimiento también comenzó a verse en los accesos a Rosario. “Están llegando muchos camiones. Están al costado de la autopista porque están trayendo todo lo que se recolectó en los últimos días”, agregó.

Luis “Fredy” Simone, presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (Facma), coincidió en que la demora alcanza a buena parte del país. Según estimó, entre un 45% y un 50% del cereal tardío todavía no fue levantado, cuando lo habitual es que a esta altura solo quede alrededor del 5%. “Hay maíz en la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Catamarca y Tucumán. Hay maíz por todos lados”, señaló. También explicó que, además de la falta de piso, otro de los problemas fue que la humedad del grano no bajó hasta los niveles necesarios.
Frente a esa situación, algunos productores decidieron esperar para evitar los costos del secado artificial. Sin embargo, dejar el cultivo en el campo también implica un riesgo. “Como tiene tantos gastos de secada, a veces los productores toman el riesgo de no cosecharlo. Pero el fin de semana pasado hubo mucho viento y se volcó mucho maíz. Van a ser más grandes las pérdidas que si hubiesen destinado el maíz a secarlo”, advirtió.
Cecilia Conde, de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, detalló que “en maíz la cosecha alcanza el 73,7% del área apta a nivel nacional, registrando un retraso de 14,3 puntos porcentuales respecto de la campaña 2024/25 y de 10,8 puntos frente al promedio de las últimas cinco campañas”.
Según explicó, las mayores demoras se concentran en el NOA, el centro-norte de Córdoba, el centro de Buenos Aires y el sudoeste bonaerense-sur de La Pampa. Dijo: “El avance se ubica entre 23,5 y 33,4 puntos porcentuales por debajo del registrado a igual fecha de la campaña pasada”, precisó. Respecto del promedio de los últimos cinco ciclos, agregó que los retrasos más importantes se observan en el centro de Buenos Aires y el sudoeste bonaerense-sur de La Pampa, “con brechas de 26,7 y 27,8 puntos porcentuales, respectivamente”.
El panorama es diferente en otras zonas. “El núcleo norte se encuentra próximo a finalizar las labores, con el 97,3% del área cosechada, ubicándose prácticamente en línea con su promedio de las últimas cinco campañas”, indicó Conde. En el núcleo sur, en tanto, el avance alcanza el 88,9%, aunque todavía se mantiene 8,5 puntos porcentuales por debajo de su promedio histórico.
También hay regiones que avanzan por encima de los niveles habituales. El centro-este de Entre Ríos registra una diferencia positiva de 10,1 puntos porcentuales, mientras que el centro-norte de Santa Fe se encuentra 3,8 puntos por encima del promedio de las últimas cinco campañas.
Conde explicó que “este retraso generalizado responde principalmente a las condiciones de elevada humedad, que dificultan el secado de los granos y limitan el ingreso de las cosechadoras en distintos sectores del área agrícola”.
En el partido bonaerense de San Nicolás, el productor Javier Lázzari contó que los trabajos sobre los maíces sembrados en diciembre recién pudieron retomarse en los últimos días. “Prácticamente no se había cosechado nada de maíz tardío porque estaba con alta humedad en el grano. Ayer y hoy se estuvo cosechando con humedades de entre 15% y 18%”, relató. Aun así, todavía hay sectores donde no se puede trabajar. “Los terrenos están un poco blandos por la lluvia de la semana pasada. Hay lugares donde no se va a poder entrar con la cosechadora”, explicó. También observó que algunas plantas comenzaron a caerse.
En esa zona se cosechó entre un 20% y un 25% de los maíces tardíos, aunque los sembrados en septiembre ya habían sido levantados. En otros años, para esta fecha el avance de los planteos tardíos suele ubicarse entre el 50% y el 60%.

Lázzari explicó que los productores intentan no cosechar el cereal con más del 18% de humedad porque la mayor parte pasa por plantas de acondicionamiento antes de enviarse a los puertos. Si el grano se levanta con niveles superiores, aumentan los costos de secado. “Generalmente, la fecha óptima para cosechar un maíz seco o cercano a seco es después del 20 de julio y durante todo agosto. Para esta fecha se lleva un 50% o un 60% y en agosto se termina la cosecha”, detalló.
En Pergamino, Javier Domenech describió un panorama similar y calculó que todavía falta levantar alrededor de la mitad del maíz tardío y de segunda, cuando habitualmente los trabajos terminan hacia mediados de agosto. “El clima no nos está ayudando a poder culminar con toda la cosecha. Hay zonas donde los pisos están flojos y la humedad del maíz no baja”, explicó. Además, las tormentas provocaron daños en algunos lotes. “Se cayeron bastantes plantas y ya hay pérdidas por lo que queda en el piso”, señaló.



