
Aacrea recomienda vigilar el diseño de la plataforma de la cosechadora, la velocidad de trabajo y la luz del cilindro
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En un informe realizado para el Movimiento CREA, la especialista en maquinaria Jacqueline Becerra brinda recomendaciones para la cosecha del girasol.
La campaña 2007/08 resulta atípica para el girasol, ya que los tentadores precios de la oleaginosa incentivaron un incremento importante del área sembrada respecto del año anterior, desplazando parcialmente al cultivo de soja y a la ganadería.
Al productor le sobraban motivos a la hora de decidirse por el girasol: la cotización ronda los 1400 pesos por tonelada.
Sin embargo, si se tiene en cuenta que el valor del grano dentro de la tolva de la cosechadora o en el suelo no es el mismo, será conveniente tomar todos los recaudos necesarios para evitar que las potenciales ganancias se transformen en pérdidas de cosecha.
Al precio actual de pizarra y con un peso de 1000 semillas de 75-80 gramos, se calcula que cada grano de girasol encontrado en un aro de control de cosecha le resta 1,2 dólares por hectárea al productor.
Del total de las pérdidas, entre el 60 y 70 por ciento tiene su origen en la plataforma o en el cabezal girasolero; por esta razón, su correcta regulación y buen diseño ayudan a minimizarlas.
Pérdidas de plataforma
Existen dos tipos de pérdidas de plataforma: por desgrane y por capítulos. Las de desgrane tienen que ver principalmente con la forma en que es tomada la planta, con el diseño de las bandejas de la plataforma y con la acción del pateador. El uso de bandejas angostas, de buena concavidad, con pestañas o bordes redondeados ayuda a minimizar estas pérdidas. La posibilidad de regular la altura del capot y la velocidad del pateador en forma hidráulica y desde la cabina del operador es otro adelanto reciente que colabora para minimizar las pérdidas de plataforma. Cuando quedan capítulos enteros sin tomar, hay que revisar la altura de la plataforma. En girasoles volcados este defecto suele ser muy manifiesto, por lo que en algunos casos se recomienda la colocación de levantaplantas que reduzcan estas pérdidas. Se trata de un dispositivo con puntones de alambre y planchuelas que elevan los tallos y les permiten ser tomadas por las bandejas.
Como la capacidad de trilla de una cosechadora es difícil de colmar con un cultivo como el girasol, es frecuente que se recurra al uso de plataformas de gran ancho de labor, para no tener que circular a altas velocidades.
Sin embargo, esta alternativa tiene algunas desventajas, ya que el ancho excesivo complica la cosecha en los lotes desparejos por efecto de la siembra directa. Además, la velocidad de las cuchillas de corte es crítica y provoca roturas frecuentes.
Asimismo, las grandes plataformas obligan a extender los tubos de descarga de las cosechadoras para darles suficiente distancia para llegar a los carros de cosecha.
Para el maquinista de las grandes cosechadoras actuales resulta difícil mantener una velocidad baja cuando la trilladora está virtualmente vacía y el motor no siente la carga de la cosecha; en esta situación, el límite lo suele fijar lo golpeado que esté el terreno.
Si en el lote se observa una elevada cantidad de plantas que han sido arrancadas de raíz, se está ante un indicador inequívoco de que la velocidad de cosecha ha sido excesiva y ha provocado el desgrane de plataforma.
Una siembra pareja, con una distribución espacial adecuada, es el punto de partida de una buena cosecha.
Si se produce una falla de siembra y baja densidad, los capítulos de las plantas aledañas se desarrollarán mucho más y lograrán compensar parcialmente los faltantes. Sin embargo, estos capítulos tendrán como principal desventaja una maduración más tardía que el resto.
Si se produjeron dobletes de semillas, en cambio, estas plantas desarrollarán capítulos más pequeños que madurarán anticipadamente.
Cuando el cultivo se encuentra con capítulos de maduración despareja, no resulta sencillo ajustar las máquinas para realizar una buena trilla. Si se cierra mucho la luz entre cilindro y cóncavo para trillar bien los capítulos más pequeños se romperán los más grandes, lo que trae aparejado un aumento de humedad de la muestra y una sobrecarga de la limpieza por partículas de capítulo. Incluso, pueden provocarse pérdidas de cola por sobrecarga del zarandones y un ensuciado del grano en la tolva.
Si se deja la luz de cilindro poco ajustada, la consecuencia será la pérdida de los granos adheridos a los capítulos más chicos. Las principales ventajas serán menor humedad de los granos, disminución de las pérdidas por limpieza y una muestra de semillas mucho más limpia. La situación de equilibrio es difícil de definir.
Si se producen pérdidas de granos por la cola de la máquina sin que se observen roturas de capítulos, la causa del problema puede ser viento excesivo o un zarandón mal regulado.
La aparición de granos rotos o pelados en la tolva tiene que ver con la velocidad de giro del cilindro trillador. Por lo general, velocidades excesivas conducen a la rotura de granos y capítulos.
Muchos maquinistas suelen forrar parte o incluso la totalidad del cóncavo de las máquinas convencionales para evitar que la trilla sea demasiado agresiva. Colocan una chapa lisa con orificios, que reduce sustancialmente la rotura de los capítulos. A veces lo complementan con el forrado del cilindro de trilla.
En las máquinas de tipo axial se procura evitar que los capítulos permanezcan demasiado tiempo dentro del cilindro para que no sean amasados, con el consiguiente defecto de rotura antes mencionado. Para lograrlo, suelen regularse las guías del cóncavo para que éstas despachen más rápido hacia la cola, y ya es una práctica común el forrado de los cóncavos.
Las condiciones de la cosecha del girasol en la Argentina no guardan similitud con otras regiones del mundo. Si bien en Europa se cultivan grandes extensiones de esta oleaginosa, normalmente se cosecha con humedad elevada. En los Estados Unidos, en cambio, este cultivo no involucra grandes extensiones ni una gran tecnología de cosecha. Por esta razón, los fabricantes locales de plataformas han logrado un desarrollo muy ajustado a las condiciones de cosecha local, por lo que es muy común encontrarse con trilladoras de distintos orígenes equipadas con plataformas de fabricación nacional.






