
Los Zanuzzi erigieron con éxito un establecimiento modelo de producción pecuaria
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LAS ROSAS.- En una zona donde predomina la cría de ganado bovino y porcino, y obviamente la siembra de soja, un matrimonio de esta ciudad del sur de Santa Fe erigió un establecimiento modelo para la cría de cabras. Los emprendedores pretenden abastecer a una creciente demanda de este tipo de carne que normalmente llega desde otras provincias.
Nency Zanuzzi y su esposa Betty evaluaron una amplia gama de producciones alternativas, cuando decidieron comprar un terreno de siete hectáreas ubicado a la vera de la ruta 65, hasta que resolvieron orientarse por una actividad poco común en esta región: la cría de cabras. Con unas setenta madres en actividad, la alternativa comienza a ser, poco a poco, una actividad rentable.
"Comenzamos con unos pocos animales en una primera nave, pero inmediatamente dos reproductores de raza Boer, que compramos en el Chaco, nos cambió la perspectiva del negocio, porque inmediatamente notamos una mejora sustancial en la producción de carne", comentó Zanuzzi a LA NACION.
Precisamente las cabras Boer conforman la raza más conocida en el planeta, debido a que es criada en más de treinta países. Los especialistas afirman que su introducción en el país "está revolucionando el mercado porque se logra una mayor producción de carne, además de la mansedumbre y buen genio".
El emprendimiento comenzó a funcionar hace aproximadamente tres años. A una primera compra de unas treinta hembras preñadas, de raza Nubian, le fueron sumando otras, siempre bajo un criterio de mejorar la producción. El establecimiento cuenta ahora con cerca de trescientas cabezas.
"Entendemos que aún estamos en una etapa de aprendizaje, de allí que no estamos evaluando la rentabilidad. Lo iniciamos cuando detectamos una demanda insatisfecha de carne de cabra. Y por los pedidos que estamos recibiendo vemos que no nos hemos equivocado", comentó el productor.
La actividad es regenteada por un entrerriano asentado en el lugar, conocido como Don Mario, que se ocupa del cuidado y alimentación de los animales. Este, aseguró que el secreto de la actividad está en la alimentación en la que se combina granos de maíz con alfalfa.
"Las tareas comienzan muy temprano. Luego de darles los granos, las cabras son llevadas a un lote lindero sembrado con alfalfa. Allí pastorean dos horas a la mañana, rutina que se repite todas las tardes", explicó Mario.
El hombre se ha dedicado casi toda la vida a la producción ganadera, en la provincia de Entre Ríos. Hay que ver cómo las cabras le responden con apenas un silbido cuando entiende que finalizó la hora de pastar. "La hora es una regla de oro porque de lo contrario se exceden con la comida y tienen problemas de salud", explica.
Zanuzzi complementa la actividad con un cargo de gerente de promoción y ventas de una importante fábrica de equipos de fumigación. Durante los fines de semana, junto Betty, visita el establecimiento. "El problema es que Betty se encariña con los animales. Son muy mansos", bromea Nency.
Cuestión de escala
"Entendemos que para obtener una buena rentabilidad hay que tener más de doscientas madres en actividad. Pero en ese caso no tenemos en claro si podemos asistir a tamaña cantidad de cabezas en un campo de siete hectáreas", añadió el propietario del emprendimiento.
Como toda actividad, la experiencia es la que termina enseñando más allá de la aplicación de cualquier teoría.
La primera nave construida con techo de paja era de baja altura, con lo cual las cabras se trepaban por los sostenes de madera y se comían la paja del techo. "Tuvimos que poner boyeros con electricidad y así se fueron acostumbrando", añadió Zanuzzi.
La carne de cabra es comercializada localmente por el momento. La idea de Zanuzzi es, en un futuro, fundar una especie de granja para que alumnos de las escuelas de la zona puedan hacer visitas guiadas y recibir explicaciones respecto del funcionamiento del establecimiento.
Betty confió que "las cabras son muy mansitas", por lo que esa práctica ganadera se convierte en una "experiencia gratificante".
La mujer destacó, además, con cierta sorpresa, que "muchas familias se acercan con la idea de comprar una cabra para tenerla de mascota".






