
En Diputados hay consenso para votar una ley en favor de las lanas
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Luego de varias marchas y contramarchas se ha llegado a un consenso entre diputados de distintas bancadas para la pronta sanción de una ley para la recuperación de la ganadería ovina, la que otorga importantes beneficios a los productores laneros.
La misma comprende la explotación de hacienda ovina, en cualquier parte del país, que tenga por objeto la producción comercializable de animales en pie, lana, carne, cuero, leche, grasa, semen, óvulos u otro producto derivado, abarcando el amplio espectro de la ganadería ovina.
En tal sentido, entre otras actividades se contempla la recomposición de majadas, la mejora de la productividad, el fomento a los emprendimientos asociativos, el mejoramiento de los procesos de esquila, la clasificación y el acondicionamiento de la lana, y el apoyo a las acciones de comercialización e industrialización de la producción realizadas en forma directa o a través de cooperativas o empresas de integración vertical. Quienes formulen planes de trabajo o proyectos de inversión -que deberán ser aprobados por la autoridad de aplicación- recibirán una serie de beneficios. Entre los de orden económico-financiero, debemos destacar los siguientes: A) Apoyos económicos reintegrables o no reintegrables, variables según plan, zona, tamaño, actividad, etc., según lo determine la reglamentación. Los recursos provendrán de un "fondo para la recuperación de la actividad ovina", por constituirse a expensas del presupuesto nacional, no inferiores a $ 20 millones anuales, durante 15 años.
B) Financiamiento especial para la formulación de planes de trabajo o proyectos de inversión.
C) Subsidios varios, destinados al pago de honorarios de los profesionales intervinientes en la formulación de los planes para la capacitación del productor o de sus empleados, o bien, a la tasa de interés de préstamos bancarios.
Son muy amplias las ventajas de tipo impositivo que obtendrían los beneficiarios de este régimen. Entre otras medidas, se contempla la posibilidad de:
A) No sufrir retenciones de IVA por concepto alguno.
B) Determinadas exenciones del impuesto sobre los intereses empresariales.
C) Régimen especial de amortización acelerada para bienes de capital.
D) Deducción especial, durante 15 años, de las diferencias en el valor de las existencias iniciales y finales de hacienda, a los efectos del cálculo del impuesto a las ganancias.
E) Exención de los impuestos sobre bienes personales y/o ganancia mínima presunta, y de cualquier otro que los reemplace en el futuro.
F) Posibilidad de afectar saldos en favor de IVA al pago de deudas impositivas y previsionales o, en su caso, pedir su devolución anticipada.
G) Cómputo de quebrantos impositivos durante 10 años, en vez de los 5 que establece la norma general, en el impuesto a las ganancias.
A su vez, el régimen propuesto dispone una estabilidad fiscal y previsional, tanto nacional como provincial y municipal, por el término de 15 años, con posibilidad de extenderse hasta 20. Por otra parte, las provincias que adhieran a éste régimen deberán eximir del pago de impuestos de sellos e ingresos brutos y del cobro de guías a las actividades vinculadas con este sistema de promoción.
Durante gran parte del siglo pasado, la ganadería ovina fue la principal actividad del agro argentino. Por diferentes motivos, como la caída internacional del precio de la lana, el avance de la ganadería vacuna, la tecnificación de la agricultura, las fibras sintéticas, etc., hicieron que, paulatinamente, asistiéramos al retroceso del lanar. Ya en 1993, de los 35 millones de cabezas que teníamos 20 años atrás, sólo poseíamos 18,5 millones. Hoy, esa cifra se ha reducido un 25%, alcanzando, apenas, los 13,7 millones de cabezas.
Es necesario reimpulsar la actividad del lanar, única alternativa válida para algunas regiones del país, o bien una posibilidad de complementación para vastas extensiones. Chubut, Santa Cruz, Buenos Aires, Río Negro y Corrientes concentran hoy casi el 80% de las majadas, pero no sólo ellas cuentan con potencial ovino. Es necesario impulsar esta actividad a lo largo y ancho del país, con el fin de lograr una auténtica recuperación de la ganadería ovina, ansiada por numerosos productores.
El autor es diputado nacional (P. Liberal-Corrientes) y secretario de la Comisión de Agricultura.



