
Mediante un convenio con la Dirección de Fauna provincial se impulsa la cría.
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La cría del yacaré tiene un mayor desarrollo y sistematización en otros países, en los que se comercializa su carne y su cuero en valores importantes.
En el caso de la Argentina, todavía no existe un permiso definitivo para realizar la cría en cautiverio de ésta y otras especies protegidas, el que debe ser otorgado por las respectivas direcciones de fauna provinciales y, básicamente, por la Dirección de Fauna de la Nación.
En el caso del yacaré, todo criadero de este tipo ha sido básicamente comercial. Se emplea el sistema de ranching o rancheo, donde se aplica un criterio conservacionista, ya que parte de la recolección que se realiza en la naturaleza es devuelta para contribuir a la preservación de la especie.
Con el ranching se evitan las pérdidas que se producen en la naturaleza debido a que las camadas están expuestas al frío y a la acción de predadores; es frecuente que en estas condiciones, éstas sean totales.
Dos especies
En el país se trabaja con dos especies de yacarés, el negro (Caiman crocodilus) y el overo (C. latirostris), las que tienen un área de distribución que abarca la Mesopotamia y la región chaqueña oriental.
Hay pocos estudios hechos en cuanto a pérdidas en la naturaleza, pero se estima que la tasa se ubica entre el 75 y el 85 por ciento, lo cual daría un porcentaje entre el 10 y el 20 por ciento de nacimientos cada año.
Sólo se trata de nacimientos, porque, de esa cantidad, casi el 70 por ciento se muere antes de llegar al año, en el invierno. Con el sistema de ranching estas posibilidades se incrementan de manera sustancial al efectuar la cría en cautiverio y destinar -por convenio, una base mínima del 20 por ciento- un porcentaje a la naturaleza de animales nacidos de esa recolección.
En el criadero
La información fue un aporte del doctor Juan Carlos Troiano, veterinario especializado en reptiles. El siguiente es un modelo de funcionamiento de un criadero. Si bien contiene aspectos particulares, otros son básicos en este tipo de alternativa de producción. Aun cuando las entidades ecologistas manifiestan su preocupación por la extinción de las especies, cada año y a partir del convenio con la Dirección de Fauna provincial, se recolectan huevos de yacaré de la naturaleza, durante el verano.
- Los huevos se colocan en cestos con el mismo material del nido para que experimenten el menor cambio posible.
- Una vez recolectados se los incuba artificialmente con temperatura controlada, como una forma de superar esta etapa, que es la que exige más cuidado y en la que se registra la mayor mortandad en condiciones naturales.
- El huevo eclosiona aproximadamente a los tres meses de incubación, y ya desde el nacimiento se le puede dar de comer a la cría alimento balanceado.
- Una vez nacidas, se mantiene a las crías a una temperatura cálida para que no hibernen, sigan alimentándose y toleren el frío.
- Cuando los yacarés tienen más de cuarenta centímetros se los pasa a una pileta exterior hasta que logren el tamaño de terminación.
El objetivo comercial de la cría de yacarés es la producción de cuero. Con relación al tema carne, se asegura que existe un mercado interesante en Europa y Japón, pero es necesario desarrollar un frigorífico especializado.





