Bodegas de Argentina, la principal cámara del sector vitivinícola, celebró la decisión del Gobierno de terminar un aporte para sostener un plan que manejaba Coviar y habló de “alivio financiero inmediato”
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Tras la decisión del Gobierno de cerrar en un plazo de tres meses el Plan Estratégico Argentina Vitivinícola 2020 (PEVI) y poner fin a las contribuciones obligatorias que financiaban ese esquema y a la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), la cámara que nuclea a más de 200 bodegas del país, que concentran la mayor parte de las exportaciones y una porción significativa del mercado interno, respaldó la medida y dijo que era un cambio que se venía reclamando desde hace años.
Se trata de Bodegas de Argentina, entidad que reúne a empresas que representan el 90% de los envíos al exterior y el 75% del consumo doméstico. A través de un comunicado, la organización avaló la resolución oficial y destacó el impacto inmediato que tendrá sobre la estructura de costos del sector.
“La normativa publicada hoy ratifica que el ciclo de la Coviar, diseñado originalmente con un horizonte temporal hasta el año 2020, ha cumplido su plazo legal”, señalaron en la entidad.

En ese sentido, subrayaron que uno de los puntos centrales es la eliminación de los aportes obligatorios. “Se establece el fin de todas las contribuciones obligatorias previstas en la Ley 25.849”, indicaron.
Para la cámara, esto representa un cambio concreto para las bodegas. “Esto implica un alivio financiero directo y urgente para todas las bodegas del país, eliminando una carga que ya no encontraba sustento en metas estratégicas vigentes”, remarcaron.
Otro de los aspectos valorados fue la decisión de frenar la recaudación. “El artículo 7° instruye al Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) a dejar de recaudar dichas contribuciones a partir de hoy”, destacaron.
Según la entidad, esto tendrá un impacto directo en la actividad. “Garantiza que los recursos de la industria permanezcan en los establecimientos para fomentar la inversión y la competitividad”, afirmaron.
Además, pusieron el foco en la exigencia de transparencia. “Bodegas de Argentina valora el requerimiento del Gobierno para que la Coviar presente, en un plazo de tres meses, un informe detallado de cierre con rendición de cuentas completa”, señalaron. “La transparencia en el manejo de fondos públicos y privados es un pilar irrenunciable para nuestra cámara”, agregaron.

También destacaron el destino de los recursos remanentes. “La resolución dispone que los fondos no utilizados se incorporen al patrimonio del INV, asegurando que los recursos del sector vuelvan a una institución técnica y de control de larga trayectoria en el país”, completaron.
En su cuenta de la red social X, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, dijo que se recaudaron “US$300 millones para financiar resultados que nunca llegaron”. El objetivo del plan, según recordó el funcionario, era ambicioso. “El PEVI prometía posicionar a la Argentina entre las industrias vitivinícolas más destacadas del mundo, alcanzar exportaciones por US$2000 millones anuales y capturar el 10% del volumen del comercio mundial de vinos para el año 2020”, indicó. No obstante, el balance que hizo el ministro fue negativo. “La realidad 22 años después es que las exportaciones nunca llegaron a la marca de US$2000 millones anuales y la participación argentina en las exportaciones mundiales se mantiene por debajo del 2,5%”, afirmó.
En tanto, en el comunicado, la cámara planteó que la decisión abre una nueva etapa para la actividad: “Esta resolución marca el inicio de una etapa de mayor libertad y responsabilidad sectorial. Es el fin de la intermediación coactiva de la Coviar que no significa el fin de la planificación estratégica, sino el comienzo de una gestión más eficiente, liderada por el sector privado. La resolución 55/2026 pone orden a una situación administrativa que se encontraba vencida de hecho. Es un acto de justicia para los productores que durante años sostuvieron una estructura que perdió su foco”, añadieron.
Por último dijeron que ahora el desafío es potenciar exportaciones y el mercado interno sin el peso de tasas obligatorias que restaban competitividad. “Bodegas de Argentina reafirma su compromiso de trabajar junto a todas las cámaras del país y las autoridades nacionales”, concluyeron.
En diálogo con LA NACION, la presidenta de la entidad, Patricia Ortiz, aportó más contexto sobre la relevancia de la medida y la historia del reclamo del sector. “Es una cámara con presencia en toda la Argentina que tiene ya más de 50 años”, señaló.
Sobre el origen del conflicto, recordó que el esquema tenía un plazo definido. En ese sentido, fue contundente en su evaluación. “El plan estratégico (PEVI) fue creado por ley hace más de 20 años que duraba hasta el 2020 y fracasó por distintos motivos”, afirmó.
Ortiz explicó que, una vez cumplido el plazo, el sector esperaba cambios. “Cuando terminó el plan, todos dijimos que el aporte debía finalizar”, sostuvo. Sin embargo, eso no ocurrió en su momento. “No tuvimos ningún eco en eso y por eso Bodegas de Argentina se retiró de la Coviar”, recordó.
Incluso precisó cuándo se tomó esa decisión. “En 2019 nos retiramos de la Coviar porque además se había desviado el espíritu del PEVI y de la propia institución”, dijo. También cuestionó el funcionamiento del esquema. “Era muy coercitivo, muy demandante”, sostuvo.
Ortiz describió las consecuencias del incumplimiento, donde si la bodega se atrasaba con la cuota, el INV tenía la facultad para inhabilitar la bodega. La dirigente graficó el impacto operativo: “Te enterabas cuando tenías el camión cruzando a Chile y no podía seguir y perdías un barco”, relató.
Además, cuestionó el uso de los recursos. Contó que en un primer momento el gran aporte que hacían era para Wine of Argentina para la promoción del vino argentino, pero que en la actualidad esa contribución para ese programa de promoción se redujo al 7%: “Es muy bajo ese aporte que se fue reduciendo en el tiempo y parte de los recursos empezaron a usarse para otras cuestiones”.
En detalle, la dirigente afirmó que en la Coviar armaron un protocolo de sustentabilidad que no tenían por qué hacerlo. “Ya hay un protocolo de sustentabilidad en Bodegas de Argentina que está homologado, certificado y aceptado por, por ejemplo, los monopolios que a nosotros más nos preocupa, que son Suecia, Finlandia y Noruega en donde el Estado es el que compra los vinos y pide una certificación de sustentabilidad. Bodegas de Argentina tiene una certificación que está abierta a todas las bodegas, sean socias o no, porque nos parece muy importante que todas las bodegas tengan esa certificación”, sostuvo.
Según describió, hace tiempo que Bodegas de Argentina viene desarrollando este programa en vista a lo que obliga el mundo. Destacó que, con el acuerdo con la Unión Europea, estos requisitos van a ser cada vez más exigentes.
“Por eso venimos trabajando con un protocolo de mejora continua, con certificadores internacionales y ya aprobado por muchos países. Sin embargo, Coviar desarrolló un esquema propio con fondos de la industria, cuando ya existía un programa en funcionamiento. Eso generaba una superposición innecesaria: lo que el sector necesitaba era que esos recursos se destinaran a Wine of Argentina para fortalecer la promoción externa del vino argentino”, dijo
“Al mismo tiempo, la Coviar comenzó a enfocarse en cuestiones internas, con la intención de asumir una representatividad sectorial que, en muchos casos, las cámaras que la integraban no tenían. Se buscó utilizar esa estructura como una cámara de segundo grado, pero en ese tipo de organizaciones la participación debe ser voluntaria. Todas estas diferencias llevaron a que Bodegas de Argentina se retirara y empezara a reclamar que el aporte dejara de ser obligatorio. Hoy vemos que ese planteo finalmente fue escuchado”, enfatizó.

En este escenario, si bien para las bodegas Wine of Argentina es cara porque se paga un porcentaje de las exportaciones, igual lo hacen porque “encuentran que el trabajo que están haciendo es bueno”.
“Se hacen aportes importantes por parte de las bodegas para la promoción del vino argentino porque vemos que tienen impacto y las acciones tienen sentido. Si Coviar logra lo mismo, va a tener muchos aportes de las bodegas que entienden que es interesante lo que está haciendo”, agregó.
Finalmente, remarcó el impacto en la dinámica sectorial. “Nos da una mayor libertad a todo el sector de que podemos hacer una planificación estratégica con una gestión más eficiente”, concluyó.
➡️ Desde COPAL compartimos el siguiente comunicado de Bodegas de Argentina, en el que se expresa su posicionamiento respecto a la reciente Resolución 55/2026 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.
— COPAL (@COPAL_ar) May 5, 2026
📢 Bodegas de Argentina, junto con COPAL, respaldan el cese de las… pic.twitter.com/63VXaULhC8
En esa línea, por la red social X, Copal respaldó el cese de las contribuciones obligatorias a Coviar y destacó esta medida “como un paso relevante hacia la simplificación, la transparencia y la mejora de la competitividad de la industria vitivinícola”.
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