
Luego de dos años de trabajo, el organizador, Raúl Ohaco, brindó un gran espectáculo en su campo El Modelito
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GENERAL GUIDO.- "A usted que viene de lejos/ Hoy lo quiero saludar/ Entre tantos payadores/ No es fácil improvisar/ Seguro se ha de quedar/ Bailando hasta que amanece/ Siempre que haya un gaucho cerca/ Habrá una fiesta que crece." Con estos versos comienza el recitado que le dedicó a don "Raulito" Ohaco su hermana, con motivo del estreno de la fiesta que tanto había imaginado.
La fecha llegó y un importante despliegue de vecinos y de animales se dio cita durante el último fin de semana de noviembre, en la estancia El Modelito. Una fiesta criolla que debutó con gran éxito en las cercanías de General Guido.
A pesar de que la lluvia amenazó con aguar la fiesta durante todo el sábado, la jornada comenzó temprano con todas las actividades previstas en el campo de jineteada. La apertura se realizó con la pialada de terneros, con más de 20 equipos; luego, la rueda de crines, la prueba de riendas y la rueda con grupa para los jinetes aficionados.
El domingo, el sol se puso de parte de El Modelito, brindando una jornada ideal. Este día el circuito comenzó con la prueba de riendas para los jinetes consagrados en fiestas anteriores; después se realizaron la pialada de yeguas y la rueda con bastos y encimera. De las destrezas participaron más de 25 tropillas de toda la región y en total casi 200 animales. El cierre de las destrezas se realizó con la ronda Broche de Oro, en memoria de Cacho Lubet, reconocido jinete de General Guido. En este número participaron una docena de jinetes ganadores de las fiestas más importantes del país; los que se llevaron el premio y la ovación del público fueron Javier Echeveguren, de General Madariaga y Calicho Eiras, de General Pirán.
Por supuesto que no faltaron los costillares al asador, el servicio de cantina, a cargo de la cooperadora del Jardín Maternal, y los espectáculos folklóricos, que durante la tarde se sucedieron en el escenario montado en una de las dos carpas. Entre los cantantes locales actuaron Gustavo Abello y Carlos Ramón Fernández, que presentó un chamamé especialmente escrito y dedicado a la fiesta en El Modelito. En los bailes populares que se organizaron las dos noches actuó el grupo Fénix.
Un nombre curioso
Don Raúl Ohaco, propietario de El Modelito y coordinador de la fiesta, explicó que el nombre de su chacra se debe a que todo el predio, principalmente el campo de jineteada, tiene lo mejor de otros campos. "Se me ocurrió incorporar a la fiesta lo más lindo de las fiestas a las que había ido, tanto en la parte de infraestructura, como en los números de destreza, de ahí surgió el nombre", explicó.
En este caso, el potrero tiene cinco lados, es alargado y en la parte de los palenques es semicircular, de manera que desde cualquier punto se puede ver perfectamente lo que ocurre en el centro. Además, según Ohaco, como es tan grande, ya que cada lado mide más de 100 metros, de los camiones se pueden bajar los animales en un extremo del campo y de ahí entrarlos directamente a la parte central.
Para las destrezas se repartieron casi 50 mil pesos y en el sorteo de las entradas dos afortunados se llevaron premios de 3 mil y 7 mil pesos, respectivamente. Ohaco destacó la colaboración de la Municipalidad y de los comercios locales que participaron con puestos y ayudaron para que la gente se fuera conforme. "Sin el apoyo de los vecinos de Guido, la fiesta no hubiera salido tan linda. Muchos me preguntaron si el año que viene se repite, por eso, ya pongo a trabajar".
Luego de dos años de trabajo, El Modelito inició su camino en la tradición gaucha bonaerense pisando fuerte y perfilándose como una de las mejores fiestas de destreza de la región.






