
Cuando los criollos bailan el pericón
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El pericón es una de las grandes contradanzas criollas. Ligado con el cielo o cielito en la variante llamada "cielo apericonado", su nombre parece proceder del de "perico" o "pericón", que se daba al bastonero, personaje importante en la ejecución de estos bailes de conjuntos de parejas independientes. Perico cielo es uno de los seudónimos utilizados por el chispeante Hilario Ascasubi en sus trovas gauchescas. Según testimonios de viajeros y memorialistas, el pericón se bailó confundido con el cielo, desde los primeros años de luchas por la independencia en la ciudad y en la campaña rioplatenses.
Hacia 1817 aparece como baile con características propias y así integra el conjunto de formas coreográficas que, según la tradición narra y la historia confirma, fueron llevadas en 1817 a Chile por el Ejército de los Andes al mando del general José de San Martín.
Hacia fines del siglo XIX la prestigiosa y popular contradanza criolla había comenzado a decaer por el impacto de la corriente de bailes de pareja enlazada que al principio le contagiaron el valse, enriqueciéndolo, y luego lo fueron arrinconando en las preferencias de la juventud volcadas cada vez más hacia las polcas, mazurcas y otras manifestaciones de la danza social europea (mientras el tango venía perfilando sus cortes y quebradas entre compadritos callejeros y en lugares de baile de dudosa reputación).
Fue a mediados de la década del ochenta cuando el circo Podestá-Scotti paseó triunfalmente por los distinto pagos de Buenos Aires la famosa pantomima "JuanMoreira", que adaptaba el drama rural de Eduardo Gutiérrez, pero sólo en 1890 y en Montevideo, por iniciativa del tradicionalista uruguayo Elías Regules, se introdujo en esta obra la danza del Pericón.
La denominación de "pericón nacional" surgió también en Montevideo por haber llamado así a una versión de la música, por él recogida, el maestro italiano Gerardo Grasso.
Baile argentino
El "pericón de María" nació en Buenos Aires cuando el compositor Antonio Podestá, hermano de José -famoso payaso Pepino el 88 y director del circo-, estrenó una obra lírica titulada "Por María" en la cual incluyó el pericón que quedó asociado a ese nombre.
Durante décadas y en los más recónditos lugares del país, el baile del pericón se asoció al cívico de las fiestas patrias y su pabellón de pañuelos celestes y blancos fue como una gran escarapela que, al girar sobre la tierra de los patios campesinos, sobre el embaldosado de las escuelas y colegios o en los lujosos pisos de residencias y clubes distinguidos, mantuvo vivo el sentimiento nacional.





