
Las tierras del norte de nuestro país son ideales para su cultivo; el kilo se cotiza a 2,50 pesos
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En busca de reemplazar alimentos importados por nacionales, con el fin de disminuir los precios de venta y crear opciones de cultivo en regiones marginadas, suben a escena los dulcísimos y nutritivos dátiles. Manjar de pueblos históricos, habitantes de zonas entre áridas y desérticas, la producción de palmeras datileras dejó de ser un privilegio de los extranjeros para surgir como opción comercial en algunos bolsones nacionales en los que la práctica de la agricultura estaba relegada por escasa fertilidad o poca imaginación.
En el país, zonas no faltan para cultivar las elegantes y vistosas palmeras datileras. En el Norte hay trozos de tierras que parecen creadas a medida para armar abundantes plantaciones. Provincias ideales son Catamarca, Córdoba (zona norte) y La Rioja, donde de hecho existe, desde hace varias décadas, un palmar un tanto abandonado de la mano del hombre, pero que, dado el porte de las palmeras que lo habitan, sigue conservando el aspecto y la magia de un oasis. Se trata de la plantación de Patkía, un paraíso que comenzó a surgir en la mitad del siglo.
Oasis comercial
Exótica y atractiva propuesta para áreas cálidas y secas, con temperaturas promedio de 15 grados durante la noche y 35 en el día, para hacer una plantación hay que importar las plantas de Medio Oriente o de Africa, adaptándolas al clima de la región antes de pasarlas al suelo definitivo. Las variedades más aconsejadas son: deglet noor, khardway, saidy, zihidy y halaway. En una hectárea de terreno entran cien ejemplares. Las plantas más precoces comienzan a fructificar entre los dos y tres años, pero las cosechas importantes se obtienen a partir del octavo. Las palmeras producen comercialmente hasta los sesenta o setenta años y en la etapa de óptimo rendimiento dan unos 70 kilos de dátiles cada una, frutos ricos en potasio, calcio y fósforo, nutrientes básicos para la alimentación humana. Por cada kilo de estos sabrosos frutos, de los que el psicólogo francés Jacques Lacan comía dos unidades diarias a la hora del té, el productor puede recibir $ 2,50.
Plantas que tienen ejemplares de uno y otro sexo -cuenta la historia que los beduinos sacudían las copas masculinas sobre las femeninas para lograr la fecundación-, los especialistas aconsejan polinizar artificialmente y realizar la cosecha con plataformas mecánicas. De porte majestuoso, estas legendarias adoradoras del cielo pueden alcanzar una altura de 30 metros.
Preciados en el mundo
Revaloración de una olvidada posibilidad de cultivo, en el mundo se producen más de 5 millones de toneladas anuales de dátiles. Los principales productores internacionales son Egipto, Irán, Siria, Líbano, Marruecos, México y desde hace un tiempo, Estados Unidos, donde el cultivo se expandió con tecnología de avanzada en el Estado de California. Los dátiles nacionales pueden cubrir la demanda de algunos países del Mercosur y, una vez más, también es posible cultivarlos en forma orgánica para un segmento del mercado mundial en pleno crecimiento.
Frutos de pulpa carnosa que saben a miel, en el principio de la historia estuvieron en el Africa del Norte y en la actualidad se expanden por todos los rincones de la tierra en los que la calidez y la brisa se unen para albergar a las palmeras.
Dulce bíblico
- Densidad: la proporción ideal es de 100 plantas por hectárea.
- En Irak: en los palmares de ese país colocan una planta macho cada 30 hembras.
- Por el color: en Medio Oriente reconocen cuatro estados de maduración de los frutos y se identifican por el color.
- Secretos: las variedades semisecas son las preferidas en el mercado, porque se conservan mejor.
- Procesados: los dátiles también se comercializan triturados, formando una pasta.
- Precio: el promedio de venta por kilo, al por mayor, de los dátiles procesados: $ 5.






