En pleno momento de cosecha, cada eslabón despliega su estrategia comercial
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Con un fuerte ingreso de camiones de maíz a los puertos del Upriver durante marzo, se confirma la estrategia de los productores de vender el maíz disponible directo de la tranquera al puerto. Ayudados por el buen clima, que permite el avance de la trilla —con solamente el 10% cosechado al 11 de este mes, de acuerdo al informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires—, los rindes promedian entre 72 y 97 qq/ha en el centro-norte de Santa Fe y zona núcleo norte, y entre 66 y 70 qq/ha en el centro-este de Entre Ríos y centro-norte de Córdoba. Con esta perspectiva de rendimientos, la BCBA mantiene su proyección de 57 millones de toneladas.
Las ventas de maíz por parte de los productores promediaron 1.100.000 toneladas en la primera semana de marzo y 900.000 toneladas en la segunda semana. Para la tercera semana de marzo se estima un volumen de ventas de 800.000 toneladas.
Las ventas totales de maíz por parte de los productores acumulan 18 millones de toneladas, de acuerdo a información de la Secretaría de Agricultura con datos al 11 de marzo. De ese total, 10,5 millones de toneladas corresponden a ventas a precio hecho y 7,5 millones a ventas a fijar, de las cuales ya se han fijado precios por 630.000 toneladas, quedando 6,8 millones pendientes de fijar. Esto implica que la exportación ya tiene compras a precio por un total de 11,1 millones de toneladas, mientras que los exportadores han declarado ventas al exterior por 6,4 millones de toneladas. La posición neta de los exportadores —compras versus ventas— queda entonces en 4,7 millones de toneladas “long”, situación que descomprime el mercado. En esta posición se debe incluir el volumen de maíz de carry-over (arrastre) de la cosecha anterior 2024/25, estimado en 1,5 millones de toneladas, resultado de compras por 30,5 millones de toneladas y ventas por 29 millones.
Las ventas y embarques se concentran en marzo, con 4,6 millones de toneladas declaradas, y en abril con 1,3 millones de toneladas. En los meses posteriores, las ventas caen fuertemente: 110.000 toneladas en mayo, 75.000 en junio, 222.500 en julio y apenas 26.500 en agosto. Es llamativo que la exportación no tenga ventas ya concretadas y declaradas, estando la cosecha avanzada y progresando cada vez a mayor ritmo. ¿O será que ven cierto riesgo de baja en las retenciones?

De acuerdo al precio FOB de US$ 210/ton, el FAS teórico se ubica en US$ 182/ton, contra un mercado FAS real que está cotizando entre US$ 183 y US$ 185/ton. Esto implica que los exportadores pueden estar ganando dinero, asumiendo que hay empresas que tienen menores costos de logística y embarque, y también pueden contar con el llamado “pick-up financiero”, con algunos dólares a favor. Es decir, al ingreso comercial por comprar por debajo del FAS teórico se suma el ingreso financiero adicional, que permite mejorar aún más los márgenes de exportación.
Estamos ante una situación donde los márgenes positivos del negocio exportador son el mejor remedio contra la baja del mercado. En este sentido, el mercado futuro A3 muestra un escenario sin cambios entre la posición abril (US$ 185,6/ton) y el futuro julio (US$ 185,6/ton). Solo habrá que ver si la falta de nuevas ventas por parte de los exportadores actúa como un catalizador “bajista” para los precios futuros.
El autor es presidente de Pablo Adreani & Asociados
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