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Trabajo en el servicio técnico de Nidera. El uso de nutrientes líquidos en las últimas campañas demuestra una expansión en el consumo, en parte ligado a las ventajas que ofrece su manejo. Recientemente ha irrumpido en el mercado el fósforo en solución, que reúne beneficios para las consultas de rutina, tales como dosis precisa, mayor uniformidad de aplicación, reducción de mano de obra, autonomía de los pivotes de riego, versatilidad de las formulaciones permitiendo soluciones variadas con riqueza extra, ventanas de aplicación programadas, alta compatibilidad con otros nutrientes como azufre, magnesio, zinc y/o boro, almacenamiento simple y control de inventarios, entre otras. En lotes con monitoreo de rinde por cosecha y diagnóstico de estatus nutricional de fósforo, el uso de esta fuente en solución puede ser realizado con mayor precisión en ambientes que así lo requieran.
Así también, conociendo el perfil mineral del cultivo instalado se posibilitará el uso de la extensión del nutriente fósforo adicionando la esencialidad de azufre o zinc en formas inmediatas disponibles de rápida translocación a los extremos de alta demanda.
De las propiedades físicas en sí del material se desprende que el nutriente fósforo y sus combinaciones con nitrógeno y/o azufre que están en solución no acarrean situaciones de sedimentación ni de precipitación por la alta estabilidad de sus componentes.
En la concepción de este tipo de fuentes se consideró los casos para productores y contratistas con ingresos y salidas inmediatas del lote una vez finalizada la trilla, ya que la riqueza fosfórica es de disponibilidad instantánea sin dejar residuos.
Sobre la base de las características descriptas se justifica considerarlo con más razón en ambientes en los que las auditorías de fósforo marquen una fuerte retención (cuando está analizado el Bray-II) o escasa disponibilidad del nutriente nativo.





