Oratorio Morante, de tiempos coloniales

Fue construido hacia 1770 en el sur santafecino; luego surgió el poblado, que nunca dejó de ser un caserío
(0)
19 de diciembre de 2009  

Vio pasar las tropas de carretas. Y malones, ejércitos y arreos. Y los sulkys de los gringos y los primeros autos. Pero todavía está la capilla blanca, protegiendo el caserío de Oratorio Morante por la zona del taco de Santa Fe.

En 1750, don Juan de Pereda y Morante recibió por méritos militares una franja de tierra que iba del Arroyo del Medio al Pavón, y formó una estancia. Y su esposa, doña Antonia del Pozo y Jiménez de Pereda y Morante, hizo construir allí un oratorio o capilla dedicado a Nuestra Señora de los Remedios, donde las mujeres se reunían para rezar novenas. Esto en medio de un desierto al que llegaban los malones de los indios.

Desde entonces perdura el oratorio. La imagen de la Virgen es la primitiva y el edificio fue construido alrededor de 1770. La fundadora dice en su testamento, del año 1810: "Hace muchos años que mantengo en mi estancia del Arroyo del Medio un oratorio en cuyo cuidado y aseo he puesto el mayor empeño, deseando que perdure, aún después de mis días". En el mismo testamento deja 16 hectáreas al obispado de Buenos Aires para levantar un pueblo alrededor del oratorio. Así surgió el poblado, que nunca dejó de ser un caserío y fue sucesivamente posta, fortín y comandancia.

Es tradición de la zona que el general Manuel Belgrano rezó ante esa imagen y hay quienes afirman que en parte se inspiró en los colores celeste y blanco de su manto para elegir los de la bandera. Algún narrador dice que el general San Martín y otros próceres visitaron la capilla, lo que es bien posible ya que estaba a la vera del camino real que arrancaba en Buenos Aires.

En 1839 el comandante Ramón Soraya contuvo en el pueblo con dos cañones un ataque de los aborígenes y paró su avance hacia Rosario. En septiembre de 1840 pasó el general Lavalle con su ejército derrotado rumbo al Norte, y en octubre de 1843 se produjo en el lugar un sangriento enfrentamiento entre aborígenes y soldados, con el triunfo de los últimos al mando del coronel Brown Arnold.

La batalla de Pavón

Pasaron los días y las noches de la época de Rosas y, en septiembre de 1861, el general Urquiza acampó allí con su ejército (según el historiador José María Rosa) para enfrentarse con las tropas porteñas del general Mitre, en la cercana batalla de Pavón. Varios cientos de los muertos de la batalla fueron enterrados alrededor del oratorio.

En la década de 1940, Juan Perón y Eva Duarte pasaron algún verano en la vecina estancia del ministro Román Subiza. En un reportaje publicado en el diario La Capital de Rosario el 27 de septiembre de 1998, doña Clementina Leguizamón, que trabajó en esa estancia, cuenta que "cuando Evita estaba en la estancia de Subiza, iba regularmente a misa a la capilla de Morante".

A un costado se conserva parte del casco de la estancia originaria, en el que funcionó desde 1887 una de las primeras escuelas rurales de la Argentina.

El edificio presenta aspecto de abandono y sufrió modificaciones a su original estilo colonial. Se han perdido las puertas originales de madera maciza y el techo de tejas. Morante, como otros lugares históricos, espera una necesaria restauración.

Mientras tanto, cada segundo domingo de septiembre se celebra la fiesta de Nuestra Señora de los Remedios, con misa, procesión y desfile de grupos tradicionalistas. Para llegar hay que ir por la autopista Buenos Aires-Rosario y en el kilómetro 245, hacia el Oeste, la ruta Villa Constitución-Melincué. A unos 20 kilómetros está el acceso a Oratorio Morante.

Los lugareños se han ocupado desde siempre del mantenimiento del oratorio, y la encargada actual de su custodia es la señora Stella Maris Vázquez, en cuyo cuidado y aseo pone el mayor empeño, como lo hacía la señora de Pereda y Morante.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.