Qué permite la ley ante los perjuicios que ocasionan las inundaciones

El Código Civil prohíbe desviar el agua desde un campo hacia otro establecimiento
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1 de diciembre de 2001  

"Tengo dos campos de cría de 2100 y 1200 hectáreas en Lincoln. Ambos están inundados en un 90%. En agosto de 2000 un productor comenzó a hacer un paredón por su propia cuenta. Entonces decidimos notificar esta situación a la Municipalidad de Trenque Lauquen para advertir que esa barrera podría llegar a provocar en algún momento el corte de la ruta nacional Nº 5, además de afectar a campos vecinos como el nuestro", relató Santiago Mayorga, miembro del CREA Lincoln.

"Un mes y medio después de haber realizado esa advertencia, la misma se cumplió con las primeras lluvias de consideración que se registraron en la zona. Ningún funcionario municipal hizo nada para tratar de encontrar una solución al problema", añadió.

"Fue entonces cuando decidimos notificar de este inconveniente a Javier Pascuchi, coordinador de Cuencas Hídricas de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación. Tristemente, después de muchas idas y venidas, este funcionario nacional llegó a la conclusión de que lo más adecuado era intentar hablar con el vecino para tratar de llegar a un entendimiento por las buenas", concluyó Mayorga.

Herramientas

¿Qué herramientas tienen los productores para enfrentar situaciones como la comentada en el testimonio anterior? Principalmente, el recurso de amparo y el interdicto de no innovar. "Si un empresario considera que otro le desvía agua a su campo, la Justicia le permitirá defenderse recurriendo a estas normas legales, que, al ser rápidas y concretas, darían la posibilidad de detener el obrar ilegítimo del propietario del terreno ubicado aguas arriba", afirma el doctor Gustavo Lloveras Ceballos, abogado especializado en el tema.

El Código Civil, en su artículo 2653, dice claramente: "Es prohibido al dueño de un terreno superior agravar la situación del terreno inferior dirigiendo las aguas a un solo punto, o haciendo de cualquier modo más impetuosa la corriente que pueda perjudicar el terreno inferior".

El Código también determina que el propietario de un terreno ubicado en una zona baja tiene que soportar el agua que, naturalmente y sin la intervención del hombre, viene desde los campos más altos. Y, de igual modo en que está obligado a sufrir por lo que no pidió, tampoco puede hacer nada para contener el agua que naturalmente llega a su establecimiento. El artículo 2651 claramente establece: "El dueño del terreno inferior no puede hacer dique alguno que contenga o haga refluir sobre el terreno superior las aguas, arenas o piedras que naturalmente descienden".

A su vez, Carlos Barbosa Moyano, abogado titular del estudio Barbosa Moyano, Levantini y Asociados, dice que "los interdictos previstos en el Código Civil son acciones judiciales de trámite sumario, que permiten, por ejemplo, la paralización de una obra nueva, como un canal o un terraplén, o impedir la destrucción de una vieja, como un dique o una ruta".

"Dentro del ámbito de las acciones preventivas también se puede recurrir a las medidas cautelares de carácter procesal, que llevan un trámite rápido y por las cuales se logra un decreto de prohibición de innovar. Esto permite paralizar las obras perjudiciales y mantener la situación en el estado original", agrega.

Derechos

Pero no sólo un productor puede hacer algo que no corresponde. Los Estados nacional y provincial también pueden cometer errores que perjudiquen a los empresarios.

Por ejemplo, si el Estado ingresa en un campo y comienza a hacer obras sin autorización, el productor tiene derecho a iniciar un juicio para que su explotación, o una porción de la tierra afectada por las tareas que se realizan, sea expropiada.

"En definitiva, quien se siente agraviado porque el Estado canalizó aguas debe abstenerse de actuar por propia iniciativa y, en cambio, puede recurrir a los tribunales para obtener la paralización de las obras o un resarcimiento por medio de la expropiación", dice Lloveras Ceballos.

No obstante, corresponde aclarar que mientras que el recurso de amparo y el interdicto de no innovar pueden resolverse en un mes, el juicio por expropiación demanda un plazo de hasta dos años hasta alcanzar un resultado.

Salvedad

Una salvedad: si el propietario que inicia la acción vive en la Capital Federal tiene derecho a que la Corte Suprema de Justicia de la Nación intervenga como tribunal, con lo cual se acortan, al ser una única instancia, todas las otras etapas que es necesario superar en los tribunales de las provincias.

Un concepto importante antes de iniciar cualquier paso legal es que el productor no puede accionar contra el Estado por algo que no hizo. Es decir, los Estados -nacional o provincial- sólo son responsables por las obras que hicieron; no por las que no realizaron. Por ejemplo, no es posible hacer un juicio para pedir una indemnización porque todavía no se construyó el Plan Maestro. Si alguien quisiera reclamar por esta causa, lo más probable es que, en el momento del juicio, el Estado responda que no hizo las obras porque no disponía de los fondos necesarios.

Por lo tanto, a la hora de pensar en una demanda es imprescindible, primero, determinar si hay responsabilidad del Estado. Por ejemplo, el empresario podría iniciar una acción legal si puede probar que el campo se inunda por culpa de una obra que se hizo aguas arriba.

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