El mercado empezó a poner en foco el riesgo climático en la región en un contexto, además, de dólar más débil a nivel global y un real brasileño más fuerte
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La falta de lluvias en la Argentina empezó a sentirse en el mercado de Chicago, en Estados Unidos, y fue uno de los factores que, según los analistas, explicó la suba de la soja en la jornada de hoy, junto con el movimiento del dólar y la situación cambiaria en Brasil. El poroto cerró en US$394,99 por tonelada en la posición marzo, con una mejora de US$2,84, mientras que el contrato mayo terminó en US$399,68, con un avance de US$3,03. Los expertos dijeron que el mercado comenzó a poner en precio el riesgo climático en Sudamérica y también reaccionó a un dólar más débil a nivel global, que suele favorecer a los granos, y a un real brasileño más fuerte, que encareció las exportaciones de Brasil y le quitó competitividad a su soja en el inicio de una cosecha que se espera muy grande.
En el maíz, el mercado también operó en alza y cerró con la posición marzo en US$169,28 por tonelada, con una suba de US$1,37, mientras que el contrato mayo finalizó en US$172,43, con un avance de US$1,28. La mejora se explicó por una combinación de factores: las expectativas en torno al mayor uso de biocombustibles en Estados Unidos, que podrían impulsar la demanda de maíz para etanol, el buen ritmo de las exportaciones estadounidenses, un dólar más débil y la situación de Brasil, donde las lluvias excesivas están demorando la siembra del maíz safrinha, lo que introduce incertidumbre sobre la próxima cosecha.
La soja afianzó la racha de subas y terminó en los valores más altos en siete semanas. “El mercado va incorporando una prima climática a las cotizaciones, a raíz de las condiciones secas que persisten en la región central de nuestro país”, señaló el analista Eugenio Irazuegui, de Zeni. Según detalló, las zonas con mayor peso en la producción argentina necesitan lluvias en lo inmediato y, por ahora, no aparecen acumulados relevantes en los pronósticos de comienzos de febrero, lo que mantiene la preocupación.
En tanto, señaló que, aunque durante buena parte de la jornada el dólar se mantuvo débil frente a otras monedas, hacia el cierre mostró una leve recuperación, sin cambiar el panorama general. En ese contexto, la Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener sin cambios las tasas de interés, una señal que fue seguida de cerca por los mercados. “En el plano monetario, luego de la notoria caída en la jornada precedente, el índice dólar (DXY) exhibió un modesto repunte, aunque sigue ubicándose en mínimos algo más de tres años. Ya sobre el tramo final de la operatoria, la Reserva Federal de EE.UU. (FED) comunicó que mantiene sin variantes las tasas de referencia en niveles de 3,50 – 3,75%”, dijo.
En el maíz, el analista de Zeni recordó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a referirse a la posibilidad de avanzar con el E15, un esquema que eleva el corte de etanol en las naftas del 10 al 15% y que, de concretarse, podría impulsar el consumo interno de maíz en ese país.

Un informe de Granar coincidió en que el clima en la Argentina fue uno de los principales factores detrás de la recuperación de los precios. Según señaló, “parte del sostén derivó de las complicaciones que atraviesan los cultivos en zonas de la Argentina que no se vieron favorecidas por las últimas lluvias y que, en medio de una ola de calor, podrían ver disminuido su potencial de rinde”. Estas señales climáticas, indicó el informe, volvieron a generar cautela en el mercado en un momento clave del desarrollo de la campaña sudamericana.
Granar sumó, además, el impacto del frente cambiario en Brasil. De acuerdo con el análisis, “la apreciación que viene reflejando el real contra el dólar en las últimas semanas desmejora las perspectivas comerciales de Brasil en el arranque de una cosecha que se augura récord”, un factor que termina restándole competitividad a la oferta brasileña. A esto se agrega que “vienen siendo recurrentes los comentarios sobre un renovado interés chino en dinamizar las compras de soja brasileña de la nueva cosecha”, lo que introduce ajustes en las expectativas del mercado internacional, aun cuando el avance de la recolección sigue actuando como un límite para nuevas subas.
En el caso del maíz, Granar destacó que la recuperación se apoyó también en el ágil ritmo de las exportaciones estadounidenses, en el déficit de humedad que persiste en zonas agrícolas de la Argentina y en la pérdida de competitividad de Brasil por la apreciación de su moneda. En paralelo, recordó las declaraciones de Trump sobre el E15: “Durante la campaña prometí apoyar el E-15 durante todo el año y quiero que la gente de Iowa sepa que el Congreso está trabajando en un acuerdo y que, cuando lo envíen a mi escritorio lo firmaré sin demora”, afirmó el mandatario.

Finalmente, para el analista Germán Iturriza el movimiento de Chicago no puede leerse solo desde lo productivo. Explicó que el mercado “está danzando al ritmo del dólar index”, en un contexto global atravesado por fuertes movimientos financieros, cambios en las tasas de interés y tensiones entre monedas y activos refugio. Según planteó, mientras las hojas de balance de producción sigan “holgadas”, los precios tienden a moverse dentro de rangos acotados, pero alertó que cualquier combinación de incertidumbre climática y volatilidad cambiaria podría derivar en correcciones fuertes en los precios nominales, impulsadas por el comportamiento de los fondos y la aversión al riesgo.
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