
La empresa dejó de operar en Pilar, Capitán Sarmiento y Esteban Echeverría; los trabajadores tuvieron su última jornada el viernes; a fines de mayo había frenado el establecimiento La China, en Concepción del Uruguay
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La grave crisis que atraviesa Granja Tres Arroyos (GTA) ya afecta de manera directa la actividad de cuatro de sus plantas de faena. La empresa confirmó a LA NACION que paralizó “transitoriamente” las operaciones en Pilar, Capitán Sarmiento y Esteban Echeverría, donde los trabajadores cumplieron su última jornada el viernes pasado. A esos establecimientos se suma la planta “La China”, en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, que dejó de faenar hace unos tres meses.
El alcance laboral de la paralización todavía no pudo ser determinado con precisión, ya que por el momento no existe un cálculo consolidado de la cantidad de trabajadores afectados en los distintos establecimientos. Sin embargo, el freno comprende cuatro plantas de faena de la compañía en Buenos Aires y Entre Ríos, en medio de la delicada situación financiera y operativa que atraviesa el grupo.
En Capitán Sarmiento, la empresa comunicó formalmente al personal la “suspensión temporal de tareas operativas” desde el 31 de agosto y hasta nuevo aviso. Según el documento interno, la decisión respondió a “la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor y de público conocimiento que afectan el normal desarrollo de la actividad”.
El comunicado indicó además que los trabajadores no deben concurrir a sus puestos, excepto aquellos que sean convocados expresamente por sus encargados o supervisores.

El Grupo aclaró que mantiene todavía 2500 trabajadores operativos en plantas de incubación, de alimento balanceado, granjas, prefritos, sub productos, fiambres.
La planta de Concepción del Uruguay contaba con más de 700 trabajadores y, a comienzos de agosto, la compañía avanzó con el despido de 255 empleados. En Pilar, donde funciona la planta Pinazo, las suspensiones dispuestas durante agosto habían alcanzado a unos 300 trabajadores. El nuevo parate comprende ahora además al establecimiento Cahuane, en Capitán Sarmiento, una de las históricas plantas industriales de la compañía, y a Wade 2, en Esteban Echeverría, establecimiento que perteneció a Cresta Roja antes de quedar bajo la órbita del Grupo GTA.
La firma había dado señales de crisis por el cierre de mercados a causa de la emergencia sanitaria por la gripe aviar. En octubre de 2024, el Grupo GTA decidió cerrar el establecimiento de Tristán Suárez que había pertenecido a Cresta Roja allí trabajaban unas 270 personas: 200 fueron alcanzadas por la desvinculación, 55 serían trasladadas a otra planta y 15 permanecerían para tareas de mantenimiento.
“La China” quedó cerrada desde fines de mayo y la compañía informó que negociaba una reestructuración de una deuda superior a US$350 millones; hubo atrasos salariales, suspensiones y finalmente despidos.
La exCresta Roja
En medio de esta situación reapareció Milenko Rasic, uno de los antiguos propietarios de la exCresta Roja, ante trabajadores de las plantas que alguna vez estuvieron en manos de su familia, casi once años después de la quiebra de Rasic Hermanos y cuando uno de aquellos establecimientos, Wade 2, en Esteban Echeverría, vuelve a estar paralizado, según informó el sitio Bichos de Campo.

La planta es una de las dos instalaciones de la antigua Cresta Roja que terminaron dentro del Grupo GTA y había pertenecido a Rasic Hermanos, la empresa fundada por la familia Rasic que llegó a convertirse en una de las principales avícolas del país hasta su quiebra, decretada en diciembre de 2015.
Después de la quiebra, Cresta Roja atravesó varios cambios de manos. En 2016, Proteinsa —el consorcio integrado originalmente por Ovoprot, Tanacorsa y Grupo Lacau— se quedó con los activos luego de ofrecer alrededor de US$121 millones. Dos años después, en medio de una nueva crisis de la compañía, Granja Tres Arroyos pasó a administrar y explotar esos activos a través de Wade S.A. Las antiguas plantas de Rasic Hermanos quedaron identificadas como Wade 1 y Wade 2.
A través de una serie de videos, que circularon en el sector, se lo puede ver a Rasic hablando con los trabajadores sobre la situación que hoy atraviesan las plantas. Frente a los empleados sostuvo que la compañía les había sido “robada” mediante una maniobra política y empresaria y habló de un supuesto “golpe de Estado” empresario que, según su versión, terminó beneficiando a otros empresarios vinculados con el poder político. “Se querían quedar con la empresa”, dijo.

Además, agregó: “Nosotros vamos a hacer exactamente lo mismo que nos hicieron a nosotros: vamos a abrir el expediente. Y va a tener que atendernos el juez del caso, ahora, no la jueza que se fue. Y va a tener que nombrar a un síndico para resolver el tema”.
Según sostuvo, la reactivación sería “voluntad” de los trabajadores presentes. “Antes fue político, ahora no va a ser político. La política va a venir a ayudar. Se necesita fuente de trabajo, porque sin fuente de trabajo... ¿a dónde vamos? Tenemos cosas a favor. Así que tenemos que tomar la decisión y actuar de la misma manera y va a suceder eso. Se van a tener que juntar los gremios, los trabajadores y la política. Tiene que ser, por supuesto, con respeto, con educación, con las cosas como corresponde, nada de lío. Si no, no llegamos a ningún lado", indicó.
Ante la duda de los trabajadores sostuvo: “Yo estoy para ayudar, estoy a disposición para poner la empresa en marcha. No voy a contar cuentos, la realidad es que para poner una empresa vacía que no tiene nada, todo lleva tiempo. Ese tiempo, lamentablemente, lo vamos a tener que bancar. Hay que tomar un compromiso serio. Y yo vengo acá para eso”.

Y siguió: “Lamentablemente nos tocó que el gobierno de turno nos quedó debiendo 65 millones de dólares, porque éramos los únicos proveedores de los supermercados y lo teníamos que vender al precio que establecía el gobierno y los demás se borraron todos de ahí. Y también perdimos ahí una fortuna de plata. Todo eso ocurrió al mismo tiempo y nos debilitaron financieramente”.
Por último, convocó a los trabajadores y a los gremios a movilizarse el 3 de septiembre al Juzgado Civil y Comercial N°18 para reabrir el expediente y presentar una denuncia.



