
La Feria de la Llama fue ocasión para conocer los avances y las posibilidades que ofrece a la Puna este camélido norteño
1 minuto de lectura'
Del 28 al 30 de septiembre la gente de Abra Pampa, Jujuy, vivió un momento inolvidable. En la localidad puneña, donde el cielo toca el alma -está a 3480 metros sobre el nivel del mar- llamada la Siberia argentina por la desolación del espacio, tuvo lugar la segunda Feria de la Llama.
El acontecimiento reunió cerca de 3000 visitantes, 403 animales (el doble de 2004) cientos de productores y 140 artesanos que mostraban los hilados y los objetos más bellos que surgen de sus manos.
En tres de las cuatro carpas lucían las artesanía, sobre todo los tejidos provenientes de los telares de las hilanderas de oficio. Entre ellas estaban las mujeres de la cooperativa Punha, quienes desde hace 15 años redescubren sus tradiciones y usan tinturas de remolacha, zanahoria y tola, para colorear las suaves lanas de esas llamas. Estuvieron además representantes de las Awasani, las bolivianas mineras o pallares que crean piezas tejidas.
En cien corrales se paseaban las llamas, que se están criando en varios establecimientos y se emplean para dar hilado, cuero y carne.
Una de las carpas era un tributo a la gastronomía autóctona. Un equipo de 20 cocineros, entre ellos Teresa Sarmiento, Cecilia Velásquez, Juan Chañi, más especialistas de las escuelas Quinoa y de La Salamanca, de San Salvador de Jujuy, preparaban platos elaborados a base de la magra carne de llama, papas andinas, wichita, maíces multicolores y otros productos de la diversidad andina.
El encuentro resultó un festival pleno de la energía de ese lugar del planeta que recuerda, por la altura, al milenario Nepal.
Durante la Fiesta de la Llama se dictaron talleres de esquila, de clasificación de fibra y de antiguos diseños de aguayos. También hubo un remate de reproductores de altura, premiaron los mejores ejemplares presentados -los de Alfonso y José Maidana de la zona de Cieneguillas, por ejemplo-, la más bella de las llamas desfiló como en una pasarela de moda y eligieron a la ñusta, o princesa de la celebración.
Durante esos días, la soledad del paisaje puneño se transformó en un atisbo de esperanza comercial para los pobladores, un paisaje que permite al visitante la posibilidad de un encuentro con flamencos rosados en lagunas cercanas o la visión de un salar.
"La llama es un recurso estratégico para el desarrollo de la Puna y ha comenzado a consolidarse", explica Carlos R. Fittipaldi, director de la Estación Experimental INTA Abra Pampa.
La reactivación de la actividad ganadera, a través de los camélidos, es fundamental cuando las estadísticas hablan de un nivel de desocupación superior al 40%.
El director de Integración Regional del ejecutivo provincial, Hugo Tobchi, dijo que la actividad es una de las fortalezas de la Puna. "Estamos diseñando nuevas políticas que ofrezcan oportunidades para ayudar a los procesos productivos donde confluyan tareas sustentables."
El sistema de cría de los camélidos es estacional, cíclico y trashumante. El pastor se traslada junto con su rebaño de un lugar a otro. La parición sucede de noviembre a marzo, con 11 meses de gestación.
Según Herman Zerpa, intendente de Abra Pampa, aunque se realizan esfuerzos por mejorar la selección, aún resta trabajar para llegar a los objetivos trazados junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI). Entre los desafíos, está mejorar la transformación de la materia prima, el acondicionamiento de la fibra y el tipificado del hilo.
Por otro lado, los productores ya avanzaron en la formación de grupos de productores que evalúan estudios nutricionales, estudian el manejo de pasturas y rebaños, los controles sanitarios y el mejoramiento genético.
1
2Negocio: un empresario se asoció con un fabricante chino y arma equipos a la mitad del precio del mercado
3Proponen eliminar las retenciones y bajar la presión impositiva para incorporar más tecnología en los cultivos
4“Vine con mucho entusiasmo”: inquietos y sorprendidos, los productores ponen el foco en la inversión en Expoagro



