
El pueblo, antes llamado Tay Pichin, fue el único territorio que los españoles devolvieron a los indios
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SAN MARCOS SIERRAS (De una enviada especial).- Este pueblo no tiene el encanto turístico de Calamuchita ni el aire exclusivo de La Cumbre. Sin embargo, ejerce un poderoso atractivo para decenas de argentinos, especialmente porteños y santafecinos, que encuentran en la rusticidad del lugar (donde no hay celulares, cajeros automáticos, banda ancha o asfalto) y la heterogeneidad de la cultura (mezcla de indígena, española y oriental) la combinación perfecta para el descanso.
Hoy, la pintoresca población esta formada por los descendientes de los primitivos habitantes (las familias Tulián, Guevara, Briguera y Ochoa); los descendientes de los españoles llegados en la época de la conquista; los descendientes de los naturistas llegados hacia 1930 (que formaron la Colonia Naturista y trajeron ideas filosóficas de origen oriental y europeo), y la reciente llegada de argentinos y extranjeros en busca de una vida más natural y conectada con la naturaleza.
"Todos estos pueblos conviven con sus creencias y culturas diferentes, en forma totalmente armónica", dice Marcelo Pais, presidente de la cooperativa de productores Apove. Se calcula que cerca de la mitad de los habitantes del pueblo provienen de otras provincias.
Pero incluso antes de la fusión de tantas culturas San Marcos tuvo un sello original. Es que este pueblo, llamado por sus antiguos habitantes comechingones Tay Pichin (Lugar Lindo, en el dialecto de este pueblo), entre 1600 y 1700 un importante lugar de paso para el comercio colonial, fue la única tierra argentina que los españoles devolvieron a sus originales dueños, los pueblos aborígenes comechingones y sanavirones, representados entonces por el cacique Francisco Tulián. Eso fue un 17 de marzo de 1806, y el encargado de devolver los territorios fue el virrey Rafael de Sobremonte.
Incluso hoy en día, cada 12 de octubre los habitantes de San Marcos Sierras no festejan el aniversario del descubrimiento de América, sino que celebran la "Tulianada", un encuentro destinado a rescatar el pasado comechingón.
El pueblo no tiene fecha de fundación oficial, pero el rastro histórico más antiguo que queda en pie es la iglesia, que data de 1732, época en que comienza la decadencia del dominio español en la entonces estancia de San Marcos Sierras.
Otro hito que demuestra la naturaleza rebelde de San Marcos es el árbol de Nonsacate, que "era el límite entre las posesiones indias y españolas, y que los indios siempre cambiaban de lugar sin que los conquistadores lo notaran", cuenta Marcelo Pais.
San Marcos está ubicado a 680 metros sobre el nivel del mar y tiene una temperatura media anual de 20ºC. Ante la falta de polución y edificios, durante la noche se pueden observar a simple vista la Vía Láctea y una gran diversidad de constelaciones y planetas.
La flora típica está constituida por algarrobos, quebrachos, molles, aguaribayes, talas y mistoles, y hierbas medicinales. Entre sus animales típicos se pueden encontrar zorzales, águilas, caranchos, patos, chuñas, nutrias, quirquinchos y pumas.






