
Langostas: originaria de Australia, esta especie comenzó a producirse en Córdoba para venderse en el mercado interno a 25 pesos el kilo
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Aunque resulte una fantasía, en las ondulantes sierras cordobesas, cerca de la ciudad de Carlos Paz, hay un particular criadero de langostas tipo australianas. Ubicado en la apacible localidad de Icho Cruz, el establecimiento cuenta con 25.000 ejemplares de la especie Cherax quadricarinatus, rimbombante nombre que en el habla popular se convierte, simplemente, en "pinzas rojas".
Atractivo descubrimiento para los rastreadores de emprendimientos atípicos, el criadero comenzó a tomar forma en 1994 y pertenece a la empresa Hayke. Dirigido por Laura Domínguez, doctora en biología, el plantel de individuos comenzó a formarse con ejemplares importados de Australia y en la actualidad integran un núcleo de diferentes edades que, con dificultades, fueron adaptándose al lugar y al clima de la zona.
En Icho Cruz hay langostas pequeñas, adolescentes y adultas. Hijas de inmigrantes -los primeros ejemplares se trajeron del exterior-, se caracterizan por vivir durante el día escondidas en sus refugios y por la noche, dando vueltas. De hábitos crepusculares, las "pinzas rojas" serranas siguen con la vieja costumbre de mudar la parte del esqueleto que va del tórax al abdomen, sólo que la versión local, en vez de vivir en piletones a la intemperie como lo hacen sus parientes de Australia, Sudáfrica y Ecuador, lo hacen bajo techo. Las Cherax quadricarinatus traídas al país, no soportaron los vaivenes del clima cordobés y exigieron a la familia Domínguez, los dueños de la firma que lleva adelante este proyecto, más abrigo y tibieza. De ahí que los piletones se construyeron bajo techo -son parecidos a los que usan en California- y están climatizados para evitar enfriamientos y muertes por descompensación.
Cada estanque tiene una profundidad de 70 centímetros y está equipado con filtros biológicos. Un sistema de agua de vertiente recircula por las piletas y es entibiada durante el invierno por una caldera. Los invernáculos tienen iluminación regulable. Es decir, están como en un hotel cinco estrellas.
Omnívoras por naturaleza, las "pinzas rojas" o red clawn producidas en un lugar del mundo, en el que abundan arroyos y ríos cristalinos, comenzaron a comercializarse en algunos restaurantes de Córdoba a un precio que ronda los $ 25 el kilo. Los ejemplares se venden cuando pesan 400 gramos y fuera del agua sobreviven de 48 a 72 horas.
Las langostas de agua dulce nacidas en Córdoba se preparan para debutar entre los comensales de Buenos Aires. Los Domínguez dicen que un año antes del siglo XXI tendrán 2000 metros de invernáculos para cubrir con la producción la demanda del mercado.
Curiosas criaturas, aunque éste es el primer proyecto que toma forma de negocio, las "pinzas rojas" desde hace tiempo llaman la atención a varios interesados en todo el país.




