
General Ramírez es un pueblo de chacareros que cuenta con una de las cooperativas más destacadas de la región
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GENERAL RAMIREZ, Entre Ríos.- "El supremo entrerriano, Pancho Ramírez, no fue sólo el hombre de la lanza, sino aquel que, con una ideología propia de un federal de sangre, defendió en aquel tiempo al interior de las ideas centralistas", aseguró el escritor del pueblo entrerriano de General Ramírez, Carlos Chort.
Y en honor de Ramírez fue bautizado este pueblo, ubicado en medio de la parte más alta de las onduladas lomadas montieleras, en el departamento Diamante, a 60 km al sudoeste de la ciudad de Paraná.
Aunque este pueblo de ganaderos y agricultores tomó el nombre del famoso caudillo, sus orígenes se remontan a un tiempo posterior.
Historia
Francisco Ramírez, el que dio nombre al pueblo, conocido como "El supremo entrerriano", nació en Arroyo de China (Concepción del Uruguay) el 13 de marzo de 1786, en una familia tradicional. En la Revolución de Mayo (1810) actuó en la costa del Uruguay, defendiendo la zona de la reacción española. Fue lugarteniente del caudillo uruguayo Artigas hasta 1820, año en que enfrentó a los porteños en la Batalla de Cepeda, provocando con su triunfo la caída del Directorio gobernante.
Luego, Ramírez fue jefe supremo de la República de Entre Ríos por él creada y más tarde formó parte de Liga Federal, que llegó a unir a las provincias del Litoral y la Banda Oriental.
Algo que lo caracterizó fue su lucha contra las ideas centralistas de Buenos Aires, con la caballería conocida como "Los dragones de la muerte". En 1821, el caudillo más popular de la provincia fue muerto en territorio cordobés por hombres del gobernador "Quebracho" López. Para entonces, ya era una leyenda para los entrerrianos.
"Algunos dicen que el pueblo se llama así por él, aunque los historiadores atribuyeron el bautismo del pueblo a un coronel llamado Bernardino Ramírez, que fue hombre de Urquiza, en 1888", dijo Chort.
Los orígenes del pueblo se remontan a 1864, año en que llegaron los primeros habitantes: don Francisco González y luego Nicasio Ferreyra, que vinieron a instalar un posta de galera para la diligencia de esa época. Esto era una parada en el camino de Paraná a Concepción del Uruguay", aseguró el director de Cultura de Ramírez, Jorge Ferreyra.
La posta, conocida como la Posta del Locro, era un lugar para descansar y comer al mediodía. Posteriormente el lugar creció con pobladores e inmigrantes que llegaron de Europa escapando de la guerra y con el surgimiento del ferrocarril.
"Después de Nicasio llegó la adinerada familia Ramírez y se la llamó Colonia Ramírez. Luego se la denominó Estación Ramírez por estar cerca de las vías. Al año siguiente el Gobierno mandó darle forma al pueblo con un agrimensor que se le ocurrió ponerle el nombre de Villa General Ramírez, en honor al caudillo entrerriano", agregó Chort.
"Ramírez no tiene un acta de fundación oficial, pero fue conformándose con asentamientos de las peonadas de las estancias. Durante el gobierno de Basabilbaso se ordenó el trazado del pueblo. El documento de fundación es del 17 de marzo de 1888, pero actualmente se celebra la conmemoración del origen del pueblo el 13 de marzo, por el aniversario del General Ramírez", dijo Ferreyra.
"La Cooperativa Ganadera Limitada se formó el 15 de mayo de 1951, por un grupo de productores que se reunieron en orden a la necesidad que tenían en común de encontrar un lugar para los animales", aseguró Chort.
En 1980 se compró la primera planta de silos y se comenzó con el acoplo de cereales, que se afianzó en la zona. Actualmente esta organización solidaria es una de las cuatro firmas más importantes de la provincia y cuenta con plantas en Hasenkamp, Pueblo Brugo y María Grande.
Cooperativa líder
"En el ultimo ejercicio cerramos con un acopio de 200.000 toneladas por cereales y con una venta de 75.000 animales que abarca el período del 1° de septiembre hasta agosto del año siguiente", contó Ramón Leonarduzi, el gerente.
La cooperativa de Ramírez también es famosa por ser pionera en usar silos precarios hechos con la hoja de chala.
"Los peones formaban una traja o silo de 4 metros de ancho. Con la misma planta se fabricaba el silo, hecho con palos uno al lado del otro y rodeado con alambres en donde se colocaba la chala para formar un lugar para guardar el cereal húmedo", aseguró José Bertz, de 70 años, un ramirense que fue testigo de estos hechos.






