
Pasaron por ella grandes viajeros, clérigos, ejércitos, virreyes, héroes nacionales y muchos difuntos ilustres
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Los mapas antiguos del territorio de la Argentina permiten apreciar la sucesión de puntos que marcan el camino real desde Buenos Aires hacia Lima, en los lugares de detención del tráfico de la época, comúnmente denominados postas.
En la provincia de Córdoba, desde la capital hacia el sudeste, hasta el límite con Santa Fe, la línea de postas de aquel camino ha desaparecido.
Tio Pujio, Oncativo, Paso de Ferreira (Villa Nueva/Villa María), Frayle Muerto (Bell Ville), se convirtieron en ciudades. Pero la mayoría de esos puntos quedó comprendida dentro de propiedades rurales, donde los trabajos de labranzas de más de un siglo, no permitirían encontrar alguna ruina olvidada del pasado, ni tampoco ubicar con precisión el sitio donde aquellos paradores funcionaron.
Distinto es el caso del tramo que corre desde la ciudad de Córdoba hasta el límite con Santiago del Estero, donde la línea de postas subsiste, hasta con sus antiguas edificaciones, gracias al menor desarrollo rural que tuvo esa región.
El trayecto ha sido descripto con excelencia en el libro El Antiguo Camino Real al Perú en el Norte de Córdoba, de Calvimonte y Moyano Aliaga, un aporte significativo a la preservación de valiosos testimonios del pasado fundacional de la provincia.
Sin embargo, no todo está perdido en la llanura. Según el itinerario del correo a mediados del siglo XVIII, la posta del Zanjón era la número 19, a partir de Buenos Aires, y se situaba equidistante unas 4 leguas entre las de Barrancas y Frayle Muerto.
El Círculo de Amigos de la Historia de San Marcos Sud, institución de esa localidad adyacente a la ruta 9, luego de estudios e investigaciones determinó su ubicación dentro de un establecimiento de campo de propiedad privada, coincidentemente denominado "Paso del Zanjón" en la nomenclatura catastral y notarial.
Allí, unos 7 kms al sur del poblado, hacia Monte Buey, cruzando el puente y a 100 metros de las barrancas del Río Tercero (o Ctalamochita), existe una pequeña tapera sin uso, milagrosamente conservada en el tiempo, protegida de los fuertes vientos pamperos por la vegetación autóctona crecida a su alrededor.
Esa antigua construcción, de ladrillos asentados en barro, sin cimientos ni techo, fue señalada como parte de las instalaciones de la posta.
El viejo camino, desde Paso de Ferreira, hasta más allá de la Cruz Alta, seguía de cerca el curso de aquel río y las se ubicaban próximas a sus márgenes por razones de aprovisionamiento de agua y también defensivas. Era el derrotero que habían trazado en 1585 el general Alonso de la Cámara y Juan de Mitre, sobre el cual operó el sistema de correos desde Buenos Aires a las provincias del Tucumán, organizado a partir de 1748.
En el Zanjón se registraron los hechos comunes a todas las postas de tan importante recorrido en la historia de la patria. Pasaron por ella grandes viajeros, clérigos, ejércitos y virreyes, héroes nacionales y difuntos ilustres. También pasó Catalina Vargas, la pasajera alucinada de "La Galera", de Manuel Mujica Lainez, en su viaje tortuoso hacia Buenos Aires, donde soñaba impresionar a la sociedad porteña con sus nuevas riquezas, cruelmente adquiridas.
No fue el Zanjón testigo de grandes acontecimientos, sino únicamente lugar de parada y recambio de animales, con menor importancia relativa, frente a otras postas cercanas que ya comenzaban a originar verdaderos centros poblados.
Sólo circunstancias aisladas daban ocasionalmente un momento de protagonismo al quehacer rutinario en ese austero y hermoso paraje. Desde allí inició el comandante José Tadeo de Haedo, el 29 de noviembre de 1829, su marcha al encuentro de un alzado en armas contra el gobernador Paz, Juan Esteban del Castillo, a quien derrotó el día 30 en las inmediaciones del Saladillo.
También conocidos son los malones de ranqueles, que como un vendaval asolaban la zona. El Zanjón fue virtualmente arrasado en numerosas ocasiones, quedando el puesto en estado deplorable y abandonado por sus habitantes.
Buenas crónicas de estos sucesos podría haber referido Matías Rivera, quizás el último maestro de la posta, hacia mediados del siglo XIX, pocos años antes de que la llegada del ferrocarril produjera la sustitución del transporte en carretas y el ocaso definitivo de aquel antiguo itinerario.
Los Concejos Deliberantes de Bell Ville y de Noetinger señalaron en 2005 el interés histórico y cultural del lugar relevado por el Círculo de Amigos de la Historia de San Marcos Sud, en Paso del Zanjón.
Con ello se brinda un importante aval institucional al trabajo valioso que realizan las entidades de investigación de aquella parte del país.
Por Luis Beltrán Martínez Thomas
Para LA NACION






