
Capeando los embates externos
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La volatilidad de las tasas en Estados Unidos mantuvo en vilo a los mercados emergentes esta semana, poniéndolos a prueba. Los activos domésticos soportaron mejor que lo esperado la ansiedad contagiada desde el exterior, con alzas semanales en acciones líderes -y hasta un nuevo récord para el Merval-, y bajas moderadas en bonos, aunque más pronunciadas en los de mayor plazo.
En el mercado señalaron que las perspectivas para la plaza porteña son buenas, en especial luego de que el gobierno logró poner paños fríos al conflicto ganadero y a los reclamos salariales que enrarecían el clima de toma de decisiones; sin embargo, todo dependerá de que se estabilicen las tasas de interés en el exterior.
El índice Merval cerró la semana con un alza del 1,67% en los 1830,62, luego de tocar el miércoles el récord histórico de 1849,06 unidades. La suba estuvo apoyada principalmente en la fuerte ganancia semanal de Tenaris -subió 10,55%- luego de ser recomendada por el banco de inversión Morgan Stanley, que fijó un precio objetivo del papel con un alza implícita del 25% para este año.
"Para el mercado local, la mejor noticia fue el acuerdo de la carne porque tranquiliza el ambiente de negocios", consideró Rafael Ber, socio de la consultora Argentine Research. "Si la tasa de EE.UU. se estabiliza, o baja, tanto bonos como acciones se van a recuperar porque el mercado local es el que tiene mayor potencial de suba entre los emergentes", vaticinó.
Los mercados emergentes usan la tasa implícita del bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años para comparar inversiones y, cuando sube, exige mayores rendimientos a los activos que tienen mayor riesgo. Esta semana el rendimiento del bono se comportó con una marcada volatilidad y acumuló una fuerte suba de once puntos básicos: pasó de 4,86% el viernes pasado a 4,97% el último día hábil de esta semana, tocando el mayor nivel desde junio de 2002.
Ber explicó que el mayor problema de ello para el mercado local no es la suba en sí misma, sino la incertidumbre que genera. "El tema es que se estabilice, si no, no se sabe cuál es el techo que podría tener. Una vez que subió, el mercado se acostumbra y opera sin problemas", explicó.
Inquietante inflación
Lo que inquieta a los inversores globales son las expectativas de inflación en EE.UU., ya que de acelerarse el nivel general de precios, la Reserva Federal podría continuar ajustando la tasa de interés de corto plazo que ya se encuentra a niveles de 4,75%, y presionar así a toda la curva de rendimientos del sistema financiero, que hasta ahora se viene comportando de manera diferente de la histórica con subas menores que la de la tasa de la Fed.
Por esa razón, cada nuevo indicador de la evolución de la economía impacta sobre los precios de los bonos y activos en general. Esta semana fue el desempleo, que llegó más bajo que lo esperado y disparó la suba. El próximo dato caliente será la inflación de marzo, pero recién se conocerá el 19 de abril. Hasta entonces habría que esperar un mercado nervioso, según previó Paula Premrou, jefa de analistas de Compañía Inversora Bursátil.
Pero los mercados emergentes resistieron con bajas moderadas en los precios de sus bonos. El spread del índice Embi+ de JP Morgan -que se conoce como riesgo país- subió en la semana ocho puntos básicos para la Argentina y Brasil, y siete puntos en México. En tanto, las bolsas brasileña y mexicana también cerraron la semana en alza como el Merval, con mejoras del 2,51% y 1,01%, cada una.
"La situación de los emergentes es más sólida que en otros procesos de subas de las tasas de interés en EE.UU., con lo que no habría que esperar una ampliación de spreads, aunque los bonos sí van a acompañar esa suba", explicó Hernán Fardi, socio de Maxinver. Y agregó que los procesos de recompra de deuda que iniciaron muchos países vecinos "reducen la oferta existente de bonos emergentes, volviéndolos un bien escaso que permite limitar las bajas", dijo.
La suba del riesgo se tradujo en caídas semanales en los precios de los títulos locales. Entre ellos, los más castigados fueron los bonos de más largo plazo como el Par, que en su versión en pesos retrocedió 4,73%, el Discount bajó 1,18%, y en el tramo medio, los más negociados -Bogar 18, Pro12 y Boden 2014- registraron bajas entre 1,2 y 1,9 por ciento.
Y títulos como el Boden 2007 y 2008 cerraron con suaves alzas en sus precios del 0,11% y 0,83%, respectivamente, beneficiados por el dato de inflación de marzo -mayor que el esperado- y que había justificado en su momento bajas en los precios de estos instrumentos.






