Le Utthe: el plan de la “H&M argentina” para enfrentar la caída del consumo
Con una estructura de 1000 empleados y producción integrada, la empresa nacida en Bragado apuesta a sostener sus ventas resignando márgenes; la presión fiscal la llevó a cerrar una tienda
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Mientras que el sector textil enfrenta una de las coyunturas más complejas de los últimos años, una de las empresas apostó por profundizar su modelo de “llegar al público con el precio más bajo del mercado”. Se trata de Le Utthe, fundada por la familia Bielsa y con una planta en Bragado, provincia de Buenos Aires.
Para la compañía, que aspiró a convertirse en la “H&M argentina”, la estrategia fue clara. Para vender hoy la misma cantidad de unidades que el año pasado, mantuvo sus precios prácticamente congelados, achicando al máximo la rentabilidad.
“El año está flaco. La situación es para trabajar y ver cómo mantener los niveles de venta, cómo hacer que la gente entre al local. Carlos Bielsa -fundador y quien dirige la fábrica con su mujer desde sus inicios- es un defensor de llegar con el precio más bajo del mercado, porque sabe que esa es la forma de lograrlo”, señaló Ignacio Guerrieri, director Comercial de la marca, registrada bajo la firma Conbra.
La integración vertical como defensa
Para Le Utthe, la integración vertical es un diferencial. Fundada en 1982, la firma controla toda la cadena: posee desmotadoras de algodón en el norte del país, hilandería, tejeduría y confección propia. Esta integración de punta a punta -explicó Guerrieri- les permite trabajar de forma “finita” sobre los costos, un diferencial clave cuando el consumidor se vuelve más racional y prioriza gastos básicos como servicios y alimentación antes que la indumentaria.
Con 1000 empleados y 52 locales propios en 21 provincias -sin recurrir a franquicias ni a la venta mayorista- la empresa apuesta por un modelo de operación directo y controlado, que acompaña su estructura productiva y refuerza su estrategia de eficiencia.
El cierre de una tienda y el mensaje sobre las altas tasas municipales
En paralelo, Le Utthe avanza con una readecuación de su red comercial, marcada no solo por la facturación sino también por la presión fiscal. Detrás de esta decisión, desde la firma advirtieron: “La reconfiguración del consumo nos lleva a evaluar costos y gastos, y si encima me ponen palos en la rueda… estamos haciendo una revisión de todas las tasas municipales”.
A fines de marzo, la compañía concretó el cierre de su sucursal en Posadas, Misiones, una decisión que -aseguraron- no respondió a niveles de venta -los cuales calificaron como “buenos”- sino a un conflicto administrativo y fiscal que consideraron “abusivo”. “Estamos cansados. La carga impositiva y la presión es siempre sobre los mismos, sobre los que hacemos las cosas en regla”, enfatizó Guerrieri.

El detonante fue una determinación de oficio por una supuesta deuda impositiva de casi $200 millones, vinculada a tasas municipales y regímenes de percepción. De acuerdo a Guerrieri, la empresa debía actuar como agente de retención y percepción de una tasa local, una figura que cuestiona, dado que el 100% de sus ventas en dicho local son a consumidores finales. Tras el descargo, la Municipalidad redujo el monto, pero el caso aún no quedó resulto.
A esto se sumó la compleja logística fiscal de Misiones, que opera con una suerte de “aduana interna” exigiendo pagos anticipados de Ingresos Brutos sobre toda la mercadería que ingresa a la provincia, lo que genera saldos a favor constantes. “‘Cerrá ya el local y no se discute más’ me dijo el dueño”, indicó Guerrieri.
Previamente, en 2025, Le Utthe definió algunos cierres estratégicos. Tal es el caso de los locales ubicados en Pergamino -por alta competencia de los outlet-, en San Nicolás -debido al deterioro de un inmueble histórico-, y en Pehuajó -motivado por una oportunidad inmobiliaria-.
En paralelo, desde la empresa apuestan ahora por superficies más amplias para mejorar la experiencia y el volumen. En mayo, mudará una tienda de 100 metros cuadrados a otra de 400 en San Rafael (Mendoza); y planea la apertura de un megalocal de 600 metros cuadrados en Quilmes (Buenos Aires).
“Generalmente, cuando cerramos un local es porque abrimos otro. Siempre oscilamos entre 50 y 60 puntos de venta, que es la cantidad que podemos abastecer y manejar con nuestra estructura”, explicó Guerrieri, quien señaló además que están poniendo el foco de expansión en el Gran Buenos Aires.
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