
CFK tiró un Exocet en un “mercado para pocos”
La vicepresidenta anunció, no sólo que en 2023 no será candidata a la presidencia, sino que no será candidata “a nada”. Error tipo I, error tipo II, ¿hay que adoptar las decisiones en base a esta declaración o hay que ignorarla?
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Imposible saber hoy, a ciencia cierta, si en 2023 el PBI de China va a crecer. Pero algunas personas tienen que adoptar decisiones ya mismo. Pueden hacerlo en base a que el PBI de China crecerá el año próximo y se equivocarán si no ocurre, pero también pueden adoptar decisiones en base a que dicho PBI no crecerá y se equivocarán si sube.
Esta doble dimensión del error, inexorable para quien tiene que adoptar decisiones en condiciones de incertidumbre, es decir, casi siempre, en la teoría estadística es captada por el esquema “error tipo I, error tipo II”.
Minutos después de que el Tribunal Oral Federal No. 2 condenara a Cristina Fernández de Kirchner, a 6 años de prisión, la vicepresidenta de la Nación anunció, no sólo que en 2023 no será candidata a la presidencia, sino que no será candidata “a nada”. Error tipo I, error tipo II, ¿hay que adoptar las decisiones en base a esta declaración o hay que ignorarla?
Por el momento este interrogante no desvela a los fabricantes de churros, a los obreros de la construcción o a los médicos, pero sí a los dirigentes políticos, particularmente a los del oficialismo. Los cuales, en lenguaje de los economistas, desenvuelven su accionar en un “mercado de pocos”.
La teoría de los juegos, que debería denominarse la teoría de las decisiones, cuando la interacción es intensa, ayuda a entender lo que está ocurriendo. Ningún productor de soja está pendiente de lo que hacen sus vecinos, mientras que los fabricantes de autos sí lo están. Ocurre que los productores de soja operan en un mercado de muchos, los de autos en un mercado de pocos.
La presentación de las listas de candidatos, con vistas a las PASO de 2023, tendrá lugar en junio del año próximo y no hay incentivos a mostrar las cartas con anterioridad. Desde este punto de vista, la decisión de Cristina Fernández de Kirchner es un contraejemplo y entiendo a aquellos que no descartan que finalmente sea candidata.
Pero la política práctica tiene su lógica, en base a la cual el oficialismo le prestó atención al anuncio de la vicepresidenta de la Nación y está actuando en consecuencia, tanto pública como privadamente. Si Cristina Fernández de Kirchner revisa su decisión, este esfuerzo quedará en la nada, y sus promotores descolocados. Pero, error tipo I, error tipo II, como están hoy las cosas no es cuestión de hacer de cuenta que el pasado 6 de diciembre “no pasó nada”.




