
Cierran las disquerías Dromo
El grupo Ilhsa decidió concentrar todo el negocio en sus cadenas Yenny y El Ateneo
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El grupo Ilsha, controlado por la familia Grüneisen, decidió cerrar la cadena Dromo. Esta empresa especializada en la venta de discos, artículos de electrónica y tecnología ya bajó las persianas de sus locales en la calle Florida y el shopping Unicenter y en los próximos días cerrará sus otras tres sucursales, ubicadas sobre las avenidas Santa Fe y Cabildo y en el centro comercial Alto Rosario.
En Ilhsa reconocieron el cierre a LA NACION y explicaron que la empresa decidió concentrar sus esfuerzos en su negocio principal de librerías Yenny y El Ateneo, que también ofrecen la venta de discos.
En la compañía además precisaron que algunos de los locales donde funciona serán reconvertidos en sucursales de Yenny y El Ateneo, mientras que la mayor parte de los empleados de Dromo pasarán a trabajar en la cadena Garbarino, a partir de un reciente acuerdo cerrado entre las dos compañías.
En Ilhsa no precisaron las razones del cierre, aunque se descuenta que en el caso puntual de los discos su negocio se vio afectado por el crecimiento de la venta por Internet y la piratería.
En este último caso, según un reciente relevamiento realizado por la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (Capif), la piratería en la oferta de soportes musicales se mantuvo el año pasado en un nivel del 60% del mercado. Los puntos de venta callejeros disminuyeron un 24% en la ciudad de Buenos Aires, pero en el conurbano la oferta de estos productos registró un crecimiento del 18 por ciento.
Del petróleo a la música
Dromo había nacido en diciembre de 2003 como una cadena especializada en la venta de electrónica y discos, que complementaba la oferta de Yenny y El Ateneo principalmente en el rubro música.
Su primera sucursal fue la de Unicenter, que llamativamente ahora fue la primera en cerrar.
La última apertura fue la del local de Belgrano, que fue inaugurado en mayo de 2005, con una inversión de $ 2 millones. En ese momento, la empresa había anunciado un ambicioso plan de inversión de 10 millones para abrir una decena de locales en un plazo de dos años, que finalmente nunca se llevó a cabo.
El debut de los hermanos Grüneisen en el negocio editorial se concretó a fines de los 90, cuando se quedaron con las cadenas de librerías Yenny y El Ateneo, tras concretar la venta de la petrolera Astra al grupo español Repsol.
Para ingresar en el nuevo negocio crearon la empresa holding Inversora Librera Holding (Ilhsa), que hoy controla no sólo las dos cadenas de librerías, sino también la editorial El Ateneo y el portal de venta por Internet Tematika.com, especializado en libros y discos.
Yenny cuenta con 25 locales distribuidos en las ciudades de Buenos Aires, Mendoza, Bahía Blanca, Salta, Córdoba y Rosario y además ya incursiona en el exterior, con una librería en Montevideo, en el shopping Punta Carretas. El Ateneo suma otros seis locales, generalmente de un tamaño mayor.






