
Apuran el código aduanero común
Mañana, en Asunción, representantes de los cuatro gobiernos buscarán consenso. La Argentina, con propuesta propia
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Es sólo una unión aduanera imperfecta. Así llaman al Mercosur los escépticos de la integración. Y razones no les faltan, a más de una década de aprobada la redacción de un código aduanero del bloque, ese texto -como gran parte de la armonización normativa- sigue haciéndose esperar. Pero eso podría cambiar a partir de mañana, cuando se reúnan en Asunción, Paraguay, las autoridades aduaneras de los cuatro miembros del bloque. Es que a partir de la decisión 54/2004 del Consejo del Mercado Común, que puso fecha a la sanción de ese texto para antes de 2008, las expectativas se renovaron. A ese encuentro, al que asistirá el director general de Aduanas, Ricardo Echegaray, nuestro país llevará una propuesta propia que recoge la legislación de los estados miembro.
Disponer de una normativa común en esta materia no es un tema menor. Ahora, hay grandes diferencias en conceptos básicos como territorio aduanero, valoración, tramitación y documentación de exportaciones e importaciones definitivas y temporales, entre otras cosas.
La mayor presión sobre el bloque para que finalmente se dicte un código aduanero tiene dos vertientes principales. Desde adentro, las empresas reclaman la eliminación del doble arancel en la importación de bienes que ingresan en un país, pero tienen como destino final a otro. En este punto, es especialmente insistente el pedido de Paraguay, país mediterráneo cuyas compras externas ingresan casi siempre por puertos argentinos y brasileños.
Desde fuera, la presión es más sutil y se hace sentir a la hora de las negociaciones comerciales con otras regiones, como la Unión Europea (UE). En esas mesas, donde se discute en serio, es fundamental mostrar una integración sólida. Es decir, algo más que una unión aduanera imperfecta.
Según fuentes del sector, la propuesta argentina aplicaría al doble arancelamiento una solución europea: la Aduana del país receptor cobra el impuesto y lo envía a su par del destino final. Pero, aunque central, este tema no es el único. Para el presidente del Centro Despachantes de Aduana, Rubén Pérez, la redacción "no va a ser una tarea sencilla. Las regulaciones de Brasil respecto de prescripción y caducidad, por ejemplo, son distintas de las argentinas y uruguayas. Además, ellos tienen otros conceptos de infracciones". De hecho, en 2000, un primer proyecto de código presentado por el gigante sudamericano tuvo más objeciones que acuerdos.
Pero ahora parece que va en serio. "Hay intereses económicos importantes y está la decisión política. Aunque no se fijó un plazo, todos los gobiernos habrían dado instrucciones a sus funcionarios para que la normativa común pueda estar rigiendo a partir de 2006 o 2007", concluyó Pérez.
El código aduanero y el trabajo en red -conexión informática mediante- de las cuatro autoridades aduaneras podría aceitar el comercio del bloque y darle el nuevo impulso que está necesitando.




