
China brinda con vino argentino
Bodegas Etchart envió un primer contenedor a Pekín; si bien el consumo allí es aún bajo, existe un gran potencial
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Degustar un auténtico chop suey en Pekín y acompañarlo con un vino fino logrado de las mejores uvas argentinas parecen dos realidades difíciles de combinar, tan alejadas una de otra como la distancia que separa a nuestro país de la legendaria China. Sin embargo, es posible.
El ingreso en nuevos mercados ha pasado a ser para las bodegas argentinas una de las principales metas, después de haber hecho pie en las vidrieras clásicas del mundo vitivinícola, como Gran Bretaña y Francia.
Un ejemplo de ello es el caso de Bodegas Etchart, del grupo francés Pernod Richard, que acaba de enviar un primer contenedor de vino Malbec de su línea Río de Plata, de Mendoza, a China. La operación se concretó después del convenio industrial y comercial que la filial local de Pernod Richard firmó con la de Pekín. Así se exportó desde aquí el equivalente a, aproximadamente, 2300 cajas del producto; en China se procedió al embotellado y se mantuvo el estándar de calidad y el packaging de Etchart.
"Por una serie de factores arancelarios es prácticamente imposible exportar el producto producido en la Argentina, pero el potencial del mercado oriental es tan grande que las principales bodegas del mundo se están atreviendo a hacer joint ventures con empresas de China para venderlo a granel y embotellarlo allí", explicó a La Nación el gerente de exportaciones de Bodegas Etchart, Jorge Degese.
"De todas maneras, lo nuestro no es exportar a granel, sino venderlo con marca. Afortunadamente, hay una filial del grupo en China con la que empezamos a trabajar desde hace un año para presentar el producto tal cual se vende en nuestro país.
"El vino Malbec es la variedad típica de tintos en la Argentina y por eso optamos por él. Lo que se busca no es exportar sólo vino Etchart sino vino argentino", subrayó.
Gastronomía oriental
El consumo de vino en China es de 300 millones de litros al año, una cifra que representa apenas el uno por ciento total del consumo de bebidas alcohólicas del país, que cuenta con casi 1300 millones de habitantes.
El vino de Etchart se venderá primero por medio de vinotecas y luego, según la respuesta de los consumidores, en los supermercados.
"Vamos a ver la reacción... Lo bueno es que existe una tendencia allí hacia la bebida de menos graduación alcohólica, como el vino, y la gastronomía oriental lo está incorporando", señaló Degese.
Etchart exporta aproximadamente 250.000 cajas por año -un 25 por ciento de su volumen total-, que representan siete millones de dólares.
"Nuestra proyección es llegar en cinco años a exportar el 50 por ciento, acompañados por un mercado interno también en alza", aseguró el directivo, y adelantó que están trabajando para concretar en el año 2001 un restyling (renovación) importante de la presentación de los vinos. El principal cambio es protagonizado por las etiquetas.
Lo cierto es que la competencia por ganar destinos de exportación se realimenta constantemente, sostenida por una sobreoferta de vino en el mundo, y Etchart parece estar dispuesta a dar batalla.






