Ciudad-puerto, una relación con futuro
Un grupo de expertos de América latina y Europa debatió acerca de los desafíos que plantea la integración urbano-portuaria. Experiencias exitosas
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ROSARIO, Santa Fe.- Se terminó la competencia de la ciudad y su puerto. "El desafío de esta relación debe ser una voluntad de cooperación muy activa. Hay que romper el aislamiento de las posiciones. Hay que debatir y entender que el puerto se debe acercar a la ciudad y la ciudad al puerto. Ese desafío debe generar un proceso exitoso." Estos conceptos de Olivie Lamaire, director de la Association Internationale de Villes et Ports (AIVP), resumieron el espíritu que imperó en el seminario internacional "Estrategias para el ordenamiento urbano-portuario", que organizó pocos días atrás el Ente Administrador Puerto Rosario (Enapro), con el apoyo de la AIVP, la única estructura existente, de rango internacional, destinada a favorecer los contactos y los intercambios de información entre el mundo de las ciudades y el de los puertos.
Como muestra de la afinidad de conceptos, el titular del Enapro, Juan Carlos Retamero, presentó, en la clausura del seminario, el Plan Urbanístico para el puerto de Rosario, que incluye la recuperación de 6 km de costa para un mejor aprovechamiento de la ciudad (habrá hoteles, áreas de esparcimiento y paseos peatonales). Como reflexionó el gobernador Jorge Obeid, "la realidad nos obliga a resolver la necesaria integración entre las zonas urbanas y la actividad en los puertos, lo que no es tarea fácil".
Durante las tres jornadas de trabajo en La Fluvial de Rosario (zona del puerto, frente al Monumento Nacional a la Bandera), representantes de ciudades-puerto de América latina y Europa presentaron sus experiencias de integración. Los asistentes conocieron detalles de los procesos de Livorno, Marsella, Valparaíso, Montevideo, Bilbao y Rosario.
"Esto debe generar oportunidades para todos. Creo que hoy, más que nunca, nuestro país tiene que redefinir sus prioridades en esta materia. Para eso es necesario desarrollar un plan, con acciones concertadas entre la administración política, los técnicos de la ciudad y los administradores del área portuaria. Ese es el instrumento principal, clave, para una planificación estratégica. Es decir, tenemos que ser serios y fijarnos reglas claras", apuntó ante una consulta de LA NACION Roberto Converti, que ocupó, entre otros cargos, la presidencia de la Corporación Puerto Madero SA y actualmente coordina del Proyecto Común de Estrategias para la Transformación y el Desarrollo de Ciudades Portuarias en América Latina y Europa, del Programa URB-al y la AIVP.
Lemaire fue uno de los encargados de comentar las conclusiones del encuentro. "Para desarrollar una verdadera integración entre las ciudades y sus puertos se debe comprender que hay un futuro común que necesariamente se debe construir sobre la base de políticas claras, con un buen diálogo entre los actores y voluntad de cooperación. Los ciudadanos deben entender el papel económico del puerto, comprender que esa actividad genera problemas, pero que éstos se deben resolver y aceptar. Ese desarrollo económico atraerá inversiones, en servicio y turismo, y generará empleo. Cuando eso esté bien entendido, habrá integración, complementación", subrayó. Converti insistió en la necesidad de priorizar un plan, que termine por unir a las partes ("tienen necesidades comunes", dijo), pero que también defina la aplicación de técnicas de planificación y gestión estratégica. "Los nuevos proyectos serán los nuevos paradigmas, a partir del reconocimiento del papel estratégico que se les asignará. Debe haber un proceso de planificación y gestión responsable", agregó.
Joan Alemany, español, integrante del Comité de Expertos de la AIVP, destacó las estrategias para resolver la integración. "Los grandes puertos asumieron en su momento tres grandes retos: modernización (eso ofrece mejores oportunidades), ampliación de sus instalaciones (permite encarar nuevos negocios) y hacer rentables los espacios obsoletos", resaltó.
Sobre este último punto comentó que "hoy, el espacio de real estructura para la actividad portuaria es relativamente escaso. Génova, por ejemplo, destinó 40 hectáreas y Barcelona 55. El resto pasan a ser terrenos muy demandados. Entonces, hay que tener una buena propuesta para los inversores. De allí que toda estrategia debe estar en función de lo que se quiere hacer", sintetizó.
Reconversión
Cuando la crisis es una oportunidad
La experiencia más comentada durante el seminario internacional en Rosario fue la del puerto de Bilbao (España), formado por más de dos centenares de empresas, que han convertido a esa estación en el principal centro multimodal del norte de la península ibérica, incorporándolo a las principales rutas marítimas del Atlántico.
El puerto de Bilbao es a la vez puerto comercial e industrial. Su poderoso entorno industrial es al mismo tiempo generador y beneficiario de la actividad portuaria. Más de 200 líneas marítimas regulares conectan Bilbao con puertos de todo el mundo.
Para Eleuterio Jesús Villanueva Fraile, director de la Autoridad Portuaria de Bilbao, “la crisis que vivimos nos dio una oportunidad. Por suerte no la desaprovechamos. Creo que sí, que tuvimos la valentía de salir. Hoy, esa experiencia queremos compartirla con el resto de las ciudades-puerto del mundo. No deben demorar más la integración y hay que tomar decisiones. Nosotros tuvimos suerte cuando decidimos hacerlo”, puntualizó ante una consulta de LA NACION.
En el seminario dedicado a las estrategias para el ordenamiento urbano-portuario hubo un capítulo aparte para las experiencias de muchas ciudades-puerto respecto del turismo, especialmente con el auge de los cruceros. “Es que esta transformación que estamos pregonando ofrece este tipo de ventajas. Hay actualmente en construcción 47 grandes cruceros. Las ciudades-puerto del mundo deben estar preparadas para ofrecerles servicios en el corto plazo”, destacó Joan Alemany, español, integrante del Comité de Expertos de la AIVP.
Para que no quedaran dudas de su pensamiento, Alemany dijo: “Puerto, ciudad y sociedad civil deben tener en claro que los tres deben ganar, pero para ello, los tres tienen que ceder parte de sus intereses. Sinceramente, no es fácil. Por eso hay todavía pocos ejemplos, si bien la tendencia va creciendo”, reconoció.




