El DUA llega donde no puede el María
Mecanismo: el documento se está utilizando cada vez con mayor frecuencia en las aduanas que aún no trabajan con el SIM.
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Lejos de su primitivo uso limitado a las mercaderías en tránsito terrestre hacia países limítrofes, el DUA (Documento Unico Aduanero) se ha transformado en la opción informática para las aduanas que, aún hoy, carecen del sistema María. Tras sufrir algunas modificaciones, el DUA informático -Sidin- es un intermedio entre el tradicional método manual y el Sistema Informático María. La distribución de este programa es gratuita -a cargo de la Aduana- y su instalación es a cargo y bajo responsabilidad del despachante o estudio que lo utilice.
Inconvenientes
Las ventajas del Sidin, de uso reciente en las aduanas de Río Grande y de Ushuaia, pueden resumirse en las bondades de la informatización. Sin embargo el sistema presenta algunos inconvenientes. El primero de ellos es que el DUA está generado en función de quien recibe la información: la aduana. "Ese es el problema más grave, para quien confecciona la información, el sistema se hace muy trabajoso", comenta Alfredo García Corado del estudio de comercio exterior García Corado & Asociados. La mejor manera de contrarrestar este percance es -en opinión de no pocos despachantes- tener un sistema informático propio para el ingreso de información que mediante una interfase haga posible llegar al DUA. Operar directamente sobre este sistema informático requiere un trabajo previo bastante complejo que no puede realizarse sobre la misma documentación. "Hay que hacer un trabajo de campo bastante complicado -afirma el doctor García Corado-, por eso preferimos usar sistemas propios y luego transferirlos al Sidin." Si bien el sistema es bastante rudimentario, la complejidad a la hora de volcar la información aumenta la posibilidad de cometer errores al dificultar la lectura desde el borrador. "Lo mismo les pasa a los funcionarios de la Aduana cuando no se encuentran frente a la totalidad de la documentación -comenta García Corado-, hay que ir a referencias en forma permanente: se entra y sale constantemente." La dificultad aumenta en forma proporcional a la complejidad de las operaciones: cuando los orígenes de la mercadería son muy diversos o cuando los precios de los productos de partidas arancelarias similares son disímiles. Además, hay ciertos ítem que componen el documento que se hacen muy difíciles de responder "y no hay salida lógica ni válida," resume el especialista. "Lo importante por tener en cuenta a la hora de diseñar un sistema -añade- es quién va a leer esa información y para qué va a servir. No reniego de los controles, pero entiendo que pueden cumplirse utilizando un criterio más racional." Lo que se pretende conocer excede en muchos casos la posibilidad que tiene el importador o exportador respecto de la mercadería. Y afecta seriamente a uno de los bastiones del comercio exterior: la agilidad. Esta dificultad técnica, señalan los especialistas, coloca a la aduana argentina en desventaja frente a otros países.
Una convivencia poco feliz
Todo parece indicar que los problemas de base son dos: en primer lugar, la idea de haber desarrollado estos sistemas informáticos (tanto el María como el Sidin) para DOS no es la más feliz en la era Windows. Por otra parte, y si bien la Aduana captó favorablemente los inconvenientes que hubo en las primeras épocas del sistema María, se hace indispensable una prueba previa al lanzamiento de los sistemas informáticos para evitar así las correcciones sobre éstos una vez instrumentados. "Evidentemente -opina el despachante García Corado-, los organismos externos de consulta no tienen la fuerza que deberían tener." Si bien el Sidin agrega más trabajo en la confección de los despachos -es indispensable presentar dos veces la misma información- no modifica la actividad del despachante "y creo -comenta García Corado- que tampoco le agrega nada a la Aduana." El DUA informático no presenta -por el momento- la posibilidad de trabajarlo en forma de red: el operador debe trabajar en él en forma directa. Por otra parte, en este sistema intervienen algunas tablas dinámicas de uso constante. Las tablas de despachantes e importadores habilitados y la de tipos de cambio figuran entre las tres de actualización casi diaria.





