
El mercado persa de Zofri
La zona franca de Iquique, considerada como "un país" dentro de Chile, desarrolla un plan de inversiones para lograr más ventajas comparativas
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IQUIQUE, Chile (El Mercurio, Grupo Diarios América).- Alrededor de seis millones de personas recorren la Zona Franca de esta ciudad, Zofri, cada año. Las multitudes, el calor, los pasillos angostos, el reducido espacio de los locales, se olvidan frente a las atracciones con que este centro comercial cautiva al público: infinidad de productos y precios más que tentadores.
Turistas de varias regiones del país y de naciones vecinas portan las típicas bolsas de nylon a rayas rojas, blancas y azules, cargando perfumes, anteojos, sábanas, chocolates y whisky, productos que aquí pueden conseguir a mitad de precio.
En las vitrinas de sus 400 módulos actuales se entremezclan electrodomésticos y máquinas para hacer ejercicios importados de Hong-Kong y Corea del Sur, flores plásticas fabricadas en China y juguetes traídos de Taiwan.
A pocas cuadras, un patio que almacena más de diez mil automóviles, usados y nuevos, es la gran tentación de los iquiqueños. Importados principalmente de Japón y Estados Unidos, se pueden conseguir hasta por 800 dólares, siempre y cuando no se saquen de la I Región. Así, esta ciudad, conocida como "tierra de campeones", se ha transformado en una urbe muy congestionada, donde hay un vehículo por cada cuatro habitantes.
Bodegas para almacenar mercadería, galpones donde se puede comprar al por mayor y una serie de servicios que prestan diversas empresas particulares, también forman parte de la principal zona franca de América del Sur. En suma: una especie de mercado persa, que emplea al 30 por ciento de la fuerza laboral de esta ciudad (40 mil personas en forma directa e indirecta); y que tiene un movimiento operacional de US$ 4352 millones, entre lo que compra en el extranjero y lo que vende a otros países y a Chile. Es decir, el equivalente a un quinto del presupuesto nacional.
Propiedad compartida
Como un "país" dentro de Chile se ha definido a esta zona franca de 230 hectáreas, creada en 1975 por el gobierno de la época con el objeto de impulsar el desarrollo económico de la I Región. En ese entonces había terminado el auge de la actividad pesquera y la zona atravesaba por una crisis financiera. Iquique contaba con 81.217 habitantes y un producto interno bruto, PIB, de US$ 139,403 millones.
En 1990, la Zofri dejó su carácter netamente estatal y vendió parte de sus acciones. El 51por ciento quedó en manos de la Corfo; el 1 por ciento, a cargo de la Tesorería General de la República, y el resto lo compró el sector privado.
Asimismo, se firmó un contrato de concesión mediante el cual el Estado entregó a una sociedad anónima su administración y explotación durante treinta años. A cambio, Zofri se comprometió a dar el 15% de sus ingresos brutos a las comunas de la provincia de Iquique y al Fondo de Desarrollo Regional de Tarapacá.
De esta manera, se comenzó a administrar con un enfoque completamente privado y comercial, y se dejó de lado la idea de servicio público que se mantuvo hasta finales de los años `80.
Daniel Birrel, gerente de negocios de Zofri, explica que en los últimos ocho años se han entregado más de US$ 22,026 millones a la I Región, los cuales se han invertido en infraestructura, educación, salud y vivienda. "Este aporte significa entre un 30 y 40% del presupuesto anual de algunas municipalidades." Hoy, gracias a la Zofri, al turismo y a la industria de la minería, el crecimiento de Iquique ha experimentado un gran auge. La población asciende a 173.913 personas y el PIB se elevó a US$ 500 millones el año último.
En cuanto a la propiedad de esta zona franca, recientemente se confirmó que el 52% se mantendrá en manos del Estado, a pesar de los rumores que han corrido en los últimos años respecto de una posible privatización.
Quejas y más quejas
El sistema de zona franca está creciendo en nivel mundial y actualmente existe en casi todos los países. Es un territorio delimitado físicamente que tiene extraterritorialidad aduanera. Esto significa que las mercaderías que ingresan no pagan el 18% que corresponde al IVA ni el 11% de los derechos de Aduana.
Sin embargo, los artículos mayores, como televisores o refrigeradores, que salen de la I Región sí debe cancelar impuestos. Así, por ejemplo, el precio de los electrodomésticos queda prácticamente igual que en un régimen general, es decir, como si fueran comprados en otra ciudad. Lo que sí resulta conveniente adquirir son productos como perfumes, chocolates, anteojos, sábanas, licores y pequeños utensilios de cocina.
Hoy, cuando la tendencia mundial es liberalizar el comercio de todo tipo de barreras y aranceles, lo más propio de las zonas francas deja de ser una ventaja.
Conciente de esta realidad, Zofri desarrolla desde hace dos años, un plan de inversiones de US$ 35 millones. El objetivo: aumentar la oferta de terrenos e instalaciones, elevar la eficiencia de los servicios y diversificar los negocios, para alcanzar nuevas ventajas comparativas.
Una gigantesca carpa de lona blanca cubre los once mil metros cuadrados que corresponden a la ampliación del centro comercial. Birrel cuenta que la idea es unir físicamente las actuales secciones del mall por medio de 60 nuevos módulos, salas de cine, áreas de restaurantes y un gran parque de entretenimientos para los niños.
La instalación de un centro logístico es otro proyecto en ejecución. Su propósito es dar un servicio integral de tratamiento de mercaderías. O sea, hacerse cargo del producto desde que ingresa en el puerto de Iquique hasta que se entrega a su destinatario final en países como Bolivia, Paraguay, Brasil, la Argentina y Chile.
La inciativa desató un conflicto entre la administración y la Asociación de Usuarios de Zofri, que agrupa a casi 400 de las 2000 empresas que allí operan.
"Cada usuario es un centro logístico en sí. La administración es una especie de junta de vigilancia que debe administrar la propiedad inmobiliaria. No tiene por qué meterse en los negocios que son propios de cada empresa", alega Max Barrera, presidente de la Asociación.
Miguel Ortuño, por ejemplo, importa los chocolates brasileños Garotto desde hace casi dos décadas y tiene siete módulos en el mall. Afirma que el centro logístico los perjudica a todos, ya que Zofri maneja datos adicionales a la información comercial de cada usuario.
"Ellos saben en cuánto se compra y vende la mercadería, conocen los costos de transporte y de seguros. Esto produce una competencia desleal", explica.
En Zofri se defienden. Birrel asegura que la instalación de un centro logístico se enmarca dentro de las obligaciones que la Ley de Zona Franca le impone a la administración: facilitar las operaciones de comercio y realizar las inversiones necesarias para desarrollar el sistema.
Pero los usuarios no se convencen con estas explicaciones.
Barrera asegura que la administración es un "monopolio no regulado que abusa de esa condición, ya que impone tarifas muy altas, establecidas en forma arbitraria y no de acuerdo al mercado".
Birrel argumenta que jamás han sido condenados por una instancia jurídica. Agrega que no existe ningún monopolio en el mundo que tenga como política aumentar consistentemente la oferta y la calidad de sus servicios. "Tampoco conozco uno que haya accedido a ir a un arbitraje para fijar las tarifas."
Cambio de rubro
Sin dejar de lado sus negocios en Zofri, algunos empresarios de la Asociación de Usuarios decidieron levantar un nuevo mall en la ciudad. Estará situado frente a la playa Cavancha y abrirá sus puertas en marzo de 1999.
La administración de Zofri reconoce que la iniciativa constituye una competencia, a pesar de que no contará con las ventajas arancelarias que ellos tienen.
Barrera explica que la idea es construir un centro comercial amplio, climatizado, con áreas de comida, juegos para niños, multicines y estacionamientos. La inversión total es de US$ 40 millones. "En Iquique hay un mercado que justifica realizar este proyecto. Además, con los convenios que fijan aranceles cero, da lo mismo estar en una zona franca o en un mall que operará bajo régimen general", afirma Barrera. Esta también fue una de las razones que motivó a cambiar de rubro a las 23 industrias que actualmente operan en el barrio industrial de la Zofri.
Cansadas de los "pocos espacios que nos entrega la Administración", decidieron salirse del sistema y convertirse en proveedores de la minería.
"No tenemos nada que hacer en Zofri. El valor de los terrenos se ha hecho demasiado caro para instalar industrias. Además, como están bajando los aranceles a nivel mundial, pertenecer a una zona franca ya no es ventaja", dice Virginia Escobar, presidenta de la Asociación de Industrias de Iquique y Zofri A.G.






