En defensa del nombre propio
Los especialistas dicen que el aumento del comercio internacional y de la piratería promovieron el uso de ese recurso; la Unión Europea, caso testigo
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El registro de marcas creció en los últimos años impulsado por el aumento en el comercio internacional y la necesidad de protección frente a la falsificación y piratería; sólo en la Unión Europea se presentaron unas 100.000 solicitudes de registro en 2011, y hasta octubre de este año alcanzaron las 88.000.
"La marca es el activo intangible más valioso de la empresa, es aquello por lo cual los consumidores identifican un producto o servicio. Para posicionarlas, se realizan importantes inversiones en publicidad y marketing, a la vez, los propietarios monitorean que no sean utilizadas por terceros", señaló Guillermo Alcaraz, director del departamento de Marcas de la consultora Clarke, Modet & Co.
En la UE se instrumentó la marca comunitaria que tiene validez para los 27 países que la integran, y los que en el futuro adhieran al bloque. En la Oficina de Armonización del Mercado Interior (Oami), con sede en Alicante, España, creada en 1996, se realiza la inscripción. "La libre circulación de mercaderías en el bloque regional llevó a la creación de una marca comunitaria que fuera válida para todos los integrantes. Se hace un único registro, lo que representa una ventaja para las empresas que quieran exportar ya que se simplifican los trámites al evitar la inscripción en cada país", explicó Magdalena Sáenz Lavalle, responsable del departamento de Marcas Extranjero.
El ranking de solicitudes para obtener la marca comunitaria es encabezado por Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Italia, España, Francia, Holanda, Suiza y Japón. En cuanto a los países de América latina, desde 1996 hasta octubre de este año los que presentaron más pedidos son Brasil, unos 3000; México, 2000; Argentina, 1800; Chile, 1200 y Colombia, 1100. En Brasil, una de las causas del aumento en las solicitudes es el Mundial de fútbol en 2014, y los Juegos Olímpicos en 2016. "Así como a las empresas europeas les interesa la defensa de la propiedad intelectual, Brasil, con el incremento de sus exportaciones, y en los últimos meses los negocios relacionados con los eventos deportivos, también protege sus marcas", indicó Alcaraz. Agregó que "si una compañía advierte que su marca fue registrada por un tercero, debe iniciar una acción judicial, con la demora y los costos que implica".
En el país
En la Argentina, las solicitudes a la UE crecen entre 3 y 5% por año, y la mayoría proviene de bodegas, empresas productoras de alimentos e indumentaria, también tienen mayor participación las empresas de software, señalaron los directivos. "Con el aumento del turismo se conocieron diversos productos argentinos, lo que favoreció su exportación y esto incentivó el registro de las marcas en el exterior", destacaron.
Arcor, Bodegas Salentein, Quilmes, Aceitera General Deheza, Havanna, La Martina, Caro Cuore son algunas de las compañías que registraron sus marcas en la UE. Entre las empresas de Brasil se encuentran Petrobrás, Banco Itaú; de Chile, LAN; de México, Televisa, Tequila Cuervo, Grupo Bimbo.
Sáenz Lavalle indicó que la consultora está tramitando el registro de una empresa de artículos veterinarios para la UE, "allí aumentó sus ventas, también pidió que hiciéramos el registro en países de Europa Oriental y Asia. Otra marca es la de una compañía de servicios financieros que a la vez organiza conferencias y seminarios de economía en distintos países. Y tenemos varias bodegas, algunas de ellas tradicionales y otras boutique, aquí la mayoría de la producción se exporta, por eso el interés en el registro".
Una causa de rechazo de la solicitud es el uso de una denominación de origen o indicación de procedencia, por caso, no se puede utilizar como marca o parte de la etiqueta "champagne", porque es una denominación de origen, y podría ser reemplazado por "vino espumante", para señalar esta clase de bebidas, explicó Alcaraz. "La primera denominación de origen que se registró en el país fue ‘Luján de Cuyo’ para los productos que se elaboran en esta parte de Mendoza", informó.
Más allá de las solicitudes en el exterior, en la Argentina "se presentan empresas grandes, pequeñas y medianas, además de personas físicas que quieren abrir un local gastronómico, por ejemplo, y prevén otorgar franquicias en el país y el exterior", dijo Alcaraz. Hasta octubre de este año en la Argentina ingresaron 68.000 solicitudes, indicó; más del 60% son de empresas nacionales y el resto del exterior, en especial de Estados Unidos, Alemania, Suiza, Francia y Japón.
La mayoría de los pedidos llegan de compañías de servicios financieros, diseño, software, telecomunicaciones, productos electrónicos, farmacéuticos, indumentaria, cosméticos y alimentos. "Es reciente la inscripción de marcas no tradicionales, como las sonoras, tridimensionales, olfativas, y en esto la legislación debería ajustarse para facilitar el trámite", señaló el directivo. Agregó que también se necesita avanzar en la simplificación de los procedimientos y la capacitación de los recursos humanos.
"En los últimos 15 años los empresarios tomaron conciencia del valor de las marcas y los problemas que enfrentarían por no registrarlas. Con el incremento de la piratería se observa la organización de sectores afectados para iniciar acciones defensivas", concluyó Alcaraz.





