
"La competencia por el posicionamiento es alta"
Ricardo Gastón Cazou, presidente de Abbey Sea, describió cómo la compañía logró una ambiciosa diversificación
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Abbey Sea Shipping Services, la multifacética empresa que timonea Ricardo Gastón Cazou, acaba de cumplir 10 años en la Argentina. En realidad, la marca cumple una década, porque Las 10 personas que la iniciaron tenían como mínimo 15 años en el negocio marítimo. Cazou lleva 34 años en la actividad, desde que ingresó en trabajar en granos y aceites de una emblemática corporación nacional en 1975.
Ahora bien, sea porque el agenciamiento marítimo es un negocio de márgenes chicos, sea porque el mercado tiene los jugadores que tiene para las rutas que explota, lo que mejor define a esta empresa es la diversificación de su cartera de negocios.
A tal punto que no es tarea sencilla encasillarla. El core business , si bien es siempre el mismo -el shipping- debe lidiar con la personalidad de su dirección, que se rige por la lectura y la adaptación: si en 1999 el inicio estuvo marcado por el corretaje de fletes ( chartering ), la compra/venta de barcos y el agenciamiento, hoy el puerto al que llegó la empresa viene por las aguas del diseño y construcción de barcos de suministro para plataformas petroleras marítimas, negocio millonario que apalancó al aletargado monstruo Astilleros Río Santiago, que vuelve al ruedo con la construcción de una serie inicial de seis barcos para un cliente árabe.
Como suele pasar con este tipo de contratos, las firmas y la letra chica demoran casi más de lo que tarda el asentimiento de un cliente varios océanos más allá y el alistamiento de una estructura naval dormida.
-¿Cómo empezó la empresa?
Ricardo Gastón Cazou: -Empezamos enfocados en el chartering, en la compra, venta y alquiler de barcos y cargas, y luego nos convertimos en armadores. Pero después en 2002 incorporamos el negocio de línea (contenedores), con la Nile Dutch, ofreciendo servicio regular entre la Argentina y Brasil a Sudáfrica y Angola, y con la licitación internacional que ganamos en 2005 para sumar como socio estratégico a China Shipping. Formamos parte de la red de agencias Multiport e incorporamos recientemente la división forwarding con la representación de belga TMCL. Contamos así con un departamento de logística aérea y terrestre Además, tenemos nuestro departamento propio de ingeniería y arquitectura naval para el diseño de buques, y de reformas, conversiones y reparaciones. Nos transformamos también en consultores navales.
-Pero ¿lo tradicional es el negocio cerealero?
R.G.C.: -Conseguimos ahora una cuenta que es muy importante y nos convertimos en agentes exclusivos en la Argentina para una de las cerealeras más grandes del mundo (ver aparte). Hace 5 meses abrimos oficinas en San Lorenzo, desde donde manejamos a todas las terminales de la zona. Somos también uno de los principales jugadores en el transporte de fertilizantes, azufre y fosfatos, en la Argentina. Cuando se cortó el gas para la producción de urea granulada en Bahía Blanca, abastecimos el mercado con urea perlada traída de Rusia.
-¿Y cómo se transformó el mercado en estos 10 años?
R.G.C.: - Creció mucho el volumen, y pasó a estar en manos de menos gente. Tiene que ver con la complejidad del mercado. Es difícil hacer frente a un costo fijo enorme, con márgenes muy chicos, sobre todo en el negocio de agencia marítima.
-¿No es rentable?
R.G.C.: -Es de márgenes chicos. Por eso diversificamos los negocios. La competitividad, entre los jugadores, por el posicionamiento es muy alta. La actividad misma se resintió por esta pelea por el cliente.
-¿Qué espera de este mercado?
Richard Alan Ker: -Creo que tenemos los jugadores necesarios. Pero la crisis pegó fuerte, y en el mercado liner se habla de pérdidas globales por US$ 25.000 millones. Hay que ver cómo entran y salen los barcos de línea. Todos cayeron respecto del año pasado, nosotros también. Si comparo con 2007, nuestra caída fue de un 43%, pero aumentamos nuestra participación de mercado un 15%. La baja fue general, e influyó mucho la sequía, la crisis del campo y el desplome en el precio de las commodities .
-¿Puede el mercado recuperarse a pesar de la política oficial?
R.A.K.: - Hay señales de recuperación. El shipping es el primero que lee y copia las crisis.
-¿Es el primero en reaccionar?
Carlos Tejedor: - Digamos que anticipa. Los mercados están mostrando cierta mejoría y se ve un incremento incipiente en los volúmenes de carga desde la Argentina. Pero por otro lado las licencias en las importaciones demoran el despacho de las mercaderías, en algunos casos durante meses, y esto significa extracostos y demoras en la comercialización. Está el problema grave de la falta de inversión en infraestructura y planificación para no quedar relegados ante otros mercados de la región.
-R.G.C.: Además, se repiten los problemas gremiales. La paralización del puerto de la semana última provoca pérdidas millonarias imposibles de recuperar, con carga perecedera que no pudo embarcar y buques desviados a Montevideo o Río Grande. Esto es lucro cesante, pérdidas de puestos de trabajo y de divisas en la balanza comercial. Los responsables de estos temas tienen que empezar a pensar seriamente en cómo recomponer el país.
Los diez años de la empresa
Abbey Sea Shipping Services fue fundada el 14 de julio de 1999 y afianzó su posición encarando múltiples ramas del negocio marítimo, como el agenciamiento, la representación de armadores y fletadores internacionales, el brokerage, la compra y venta de buques (división a la que le sumó el diseño y reparación de embarcaciones con una oficina de ingeniería y arquitectura naval, que cuenta con un dique flotante para la puesta a seco de remolcadores, areneros y barcazas), operaciones portuarias, servicios de línea para contenedores, y logística internacional terrestre y aérea.
La empresa es miembro activo del Consejo Marítimo Internacional y del Báltico (Bimco, en inglés), es representante exclusiva en la Argentina de la red de agencias mundiales Multiport y trabaja con underwriters de primer nivel.
En 2008, se hizo con uno de sus principales logros comerciales al ser nombrada agente general para el Río de la Plata del gigante en la comercialización de cereales Toepfer International, que embarca 40 millones de toneladas en todo el mundo.
Recientemente, gestionó el contrato para de seis embarcaciones de suministro para plataformas petroleras de ultramar en Astilleros Río Santiago para la firma Whitesea Shipping & Supply, de Emiratos Arabes Unidos (que opera 32 buques supply y tiene una de las principales flotas privadas de ultramar del Golfo Pérsico), considerado como el más importante de la industria naval local de los últimos 25 años, por un valor de 22 millones de dólares cada una.
Los buques tendrán una eslora de 69 metros, manga de 16 metros y calado de cinco metros. Podrán transportar a 40 personas y hasta 2000 toneladas de carga en cubierta (de 600 m2).





