
La importación de soda solvay, en la mira de la Aduana
El carbonato de sodio (soda solvay) es una commodity clave para la fabricación de un abanico de productos como vidrio, los detergentes y los jabones en polvo. Por una cuestión de demanda, se importa. En los últimos ocho años, 1,5 millones de toneladas ingresaron por el puerto de Campana, que se especializó con infraestructura para recibir este producto. También ingresa por Gualeguaychú, dado que allí una de las principales empresas globales de consumo masivo elabora su línea de productos de limpieza.
Otra razón por la cual la entrada de la soda solvay se realizaba en estos dos puertos es que prestaban servicios allí peritos químicos de la Aduana, especializados en este tipo de embarques.
No obstante, el 29 de enero se publicó la resolución 3/2010, firmada por el subdirector de Operaciones Aduaneras Metropolitanas Daniel Santanna -a cargo de la Dirección General de Aduanas-, que le quitó a las aduanas de Campana y de Gualeguaychú la calidad de especializadas para la importación del insumo. Unas 5000 toneladas están bloqueadas en el puerto "bajo proceso de investigación". Trascendió como argumento que la Aduana estaría reviendo el criterio con que se clasifica el producto. Hoy ingresa el grueso por la posición 8336.2010.200 (calidad farmacopea), pero la autoridad pretende que se haga por la 8336.2010.900 (las demás), que cuenta, a diferencia de la otra, con una licencia no automática de importación. El mercado consume 300.000 toneladas. Hay un solo productor nacional, que elabora 170.000 toneladas. Se trata de Alpat, Alcalis de la Patagonia, una firma del Grupo Indalo, perteneciente a Cristóbal López, hombre cercano al Gobierno.






