
Medida contra las bicicletas de Motociclo
Son trasladadas al país sin ensamblar; se podría poner en riesgo la seguridad de los consumidores
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La semana última se suspendió en el país la comercialización de bicicletas de la empresa uruguaya Motociclo por no cumplir con las normas de calidad del Instituto Argentino de Normalización (IRAM).
Ahora, la empresa deberá realizar una presentación ante el organismo que dictaminará si puede o no seguir comercializando los productos en el país, según informaron fuentes de la Secretaría de Industria.
Esta decisión promete reavivar las controversias periódicas entre la Argentina y Uruguay por las exportaciones de bicicletas. Anteriormente, se habían producido disputas por el dictado de la resolución 220/03 de Industria, que establece una serie de requisitos obligatorios de seguridad para la comercialización de bicicletas nuevas en el país.
Y antes, en 2001, la Argentina había puesto en duda el origen de las bicicletas que ingresaban desde el país vecino sin pagar aranceles. Si bien el Tribunal del Mercosur laudó en favor de Uruguay en ese momento, algunos funcionarios e industriales nacionales siguieron sosteniendo que estas bicicletas provienen en realidad del Lejano Oriente a un precio bajo que daña a la industria local. El director de la Cámara Industrial de la Motocicleta, Bicicleta, Rodados y Afines (Cimbra), Pedro Waisman, aseguró a LA NACION que la reciente decisión contra Motociclo se produjo porque las bicicletas que la compañía uruguaya envía a la Argentina ingresan sin estar ensambladas y esto no las habilitaría a usar las estampillas de calidad que el IRAM entrega para autorizar la venta de los productos.
Según explicó Waisman, esta regulación surgió a partir del dictado de la norma 220/03 de Industria. "Nosotros hemos adaptado nuestras fábricas para funcionar de acuerdo a esta resolución mientras Motociclo trae las bicicletas sin ensamblar, según consta en actas de la Aduana de Gualeguaychú. No puede ser que supermercados del interior y de la Capital las estén armando con gente que no es idónea", expresó.
En la otra orilla, el director de Motociclo, Leonardo Rozenblum, le dijo al diario uruguayo El País que las sucursales argentinas de los supermercados Libertad, Disco y Wal Mart no pueden vender las bicicletas porque se cambiaron cinco puntos de los requerimientos técnicos exigidos. El conflicto derivó en la intervención de funcionarios de la embajada de Uruguay en la Argentina y de la cancillería uruguaya, según dijo Waisman.
Por otro lado, los interesados tuvieron una reunión en el IRAM, la semana pasada. El gerente de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA), Fernando Passarelli, comentó que allí se debatieron medidas para asegurar que no se comercialicen bicicletas desarmadas. "Las empresas comercializadoras tendrían que tener algún tipo de taller que garantice un correcto armado. No creo que eso prospere", aseguró el directivo, y advirtió que regulaciones de ese tipo no sólo afectarán a Motociclo sino también a otros importadores.
Aunque Passarelli sugirió que se debería lograr un acuerdo privado con Motociclo, ésta no es una alternativa que estén evaluando los industriales. "Motociclo quiere negociar, pero antes cuando nuestras empresas se caían a pedazos no proponía nada. Este es un culebrón que lleva 10 años y que ya generó mucha desocupación", concluyó Waisman.





