
No hubo ofertas por el 90% de Tandanor
La base pedida era de US$ 37,5 millones
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Pese a las expectativas que generó la licitación por el 90% del paquete accionario del astillero Talleres Navales Dársena Norte (Tandanor), ninguna de las seis empresas que adquirieron los pliegos hicieron una oferta en el segundo y último llamado, que se realizó el 23 de febrero último.
Los papeles a la venta le pertenecen a Inversora Dársena Norte (Indarsa), que se hizo cargo del astillero el 1º de enero de 1992, después de 112 años de actividad estatal. El grupo se presentó en convocatoria en 1999 al no completar el total de la operación(US$ 59.760.000). En julio de ese año, el Juzgado Federal Nº 18, a cargo de Javier Fernández Moore, declaró su quiebra.
El síndico de Indarsa y veedor de Tandanor, Norberto Bonesi, aseguró a La Nación que los oferentes "continúan interesados", y que ahora, por determinación del juez, la sindicatura deberá "proponer una nueva forma de enajenación(venta) del astillero". "Hoy cualquiera puede presentarse y hacer una oferta en cuanto a precio y condición de pago: es probable que la operación se haya demorado por los montos, que debían abonarse de contado", evaluó.
Es que ni la Corporación Antiguo Puerto Madero, ni Cencosud, ni Inversora Líder SA (representada por Domingo Mezzanotte), ni Dytanar SA(Héctor Lobboso), ni Netrice Corp. (Edgardo Marchi) ni Segmar Ltda. Bahamas (Enrique Lagos) accedieron a pagar los US$ 50 millones fijados como base en el primer llamado, que se hizo el 15 de diciembre de 2000, ni los US$ 37,5 millones del segundo.
Nuevo destino
Bonesi sostuvo que los interesados "analizan la posibilidad de afectar parte de las 21 hectáreas del predio de Tandanor (sólo 9 se usan para las actividades específicas) para otras actividades". Incluso, en el expediente del juzgado de Fernández Moore existe una propuesta de las sociedades Regional Airport SA y Columbus Airways para afectar parte del terreno para levantar un helipuerto. "Son empresas constituidas localmente, pero entiendo que tienen capital extranjero", estimó el síndico.
Por su parte, el presidente de Tandanor, Claudio González, admitió que está "preocupado" por la situación. "Ahora tenemos que seguir subsistiendo; nos hemos propuesto mantener el astillero abierto y demostrar que es un buen negocio para la industria naval. Incluso analizamos la posibilidad de hacer alianzas con otros astilleros para mostrar que el polo de reparación existe y es válido comercialmente. Pero no corresponde malvender Tandanor", remarcó.
Uno de los proyectos es participar del desguace en seco de las embarcaciones que se extraigan del Riachuelo. Tanto el síndico como el titular de Tandanor afirmaron que están en conversaciones con el Comité Ejecutor del Plan de Gestión Ambiental y de Manejo de la Cuenca Hídrica Matanza-Riachuelo, a cargo de la gestión, aunque uno de sus miembros, Héctor Enríquez, aseguró a La Nación que "no hemos tomado contacto con el astillero".





