Rasti: juguetes con historia que siguen fascinando a los chicos

La Plaza de Mayo versión Rasti
La Plaza de Mayo versión Rasti
Lionel Paredes
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15 de junio de 2020  

Juguetes Rasti S.A nació en 1965 por iniciativa de Antonio Dimare, un inmigrante italiano que decidió comprar una fábrica de plásticos. Este juego de "ladrillitos", se fabricó en la Argentina desde 1968 hasta 1979 en la empresa Knittax y el éxito alcanzado en el mercado local hizo que se exportara a países como Alemania y Canadá. Sin embargo, la licencia cambió de manos y su producción se trasladó a Brasil. Pocos años después, nuevos hábitos de consumo llevaron a que el producto desapareciera, hasta que en 2005 la firma familiar de los Dimare recuperó la licencia para volver a fabricar los "ladrillos" en el país a partir de 2007.

En una pyme familiar, la tradición y la innovación es algo que hay que saber manejar bien. A veces las viejas generaciones no dejan a las nuevas innovar y las nuevas no dan valor a las tradiciones
Daniel Dimare

"En una pyme familiar, la tradición y la innovación es algo que hay que saber manejar bien", dice Daniel Dimare. actual director de la empresa. "A veces las viejas generaciones no dejan a las nuevas innovar y otras veces las nuevas no dan valor a las tradiciones''.

De la mano de este producto, la compañía en la década del 80 empezó con las primeras exportaciones. "En esa época había inflación y era difícil vender, ganar algo y mantener el valor de la moneda con lo nacional, entonces se buscaba exportar para generar ingresos en dólares. Creo que como empresarios pymes, un factor de orgullo fue poder exportar al mundo una marca propia. Esto en las pymes se vive y disfruta casi como un hijo", comenta Dimare.

Llegaron a exportar un 30 % de la fabricación a Estados Unidos, Inglaterra, México, Sudáfrica, Israel, Marruecos y países de América latina, pero "la década del 90, con su política de apertura económica, golpeó muy fuerte a nuestro sector y la única manera que tuvimos de sobrevivir fue la de importar juguetes chinos" recuerda.

A partir del 2002, se revirtió esta situación y la fábrica volvió a cobrar vida. De las máquinas, que habían quedado guardadas durante casi toda la década pasada, volvieron a salir juguetes: sonajeros y "ladrillitos" para niños y niñas. Lanzaron varias marcas nuevas, y reemplazaron todas las maquinarias con última tecnología

Durante los años 2006 y 2007, bajo el acuerdo bilateral entre la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la empresa incorporó a un consultor japonés, quien brindó servicios de consultoría en management para alcanzar mayor competitividad e inserción en el mercado global.De su trabajo surgió la recomendación de certificar bajo la Norma ISO 9001. "A pesar de que desde siempre tuvimos clientes interesados del exterior, nunca dejamos de ir a ferias internacionales, rondas de negocios o misiones comerciales", resalta Dimare.

El 2011 fue un año de cambios, ya que la empresa firmó una alianza comercial con la empresa Mattel, el fabricante número uno de juguetes del mundo, que se interesó por comercializar Rasti y Blocky - dos sistemas de construcción con bloques - en mercados de la región. Comenzaron por Colombia, donde la empresa no tenía presencia. Luego se sumaron los mercados de México, Chile y Perú.

Ese mismo año la consultora europea Euromonitor International Ltd, en su "Toys and Games in Argentina Research 2011", destacó a Dimare S.A. (Juguetes Rasti), junto a Ditoys, como las dos empresas más activas en lanzamientos de productos. Al año siguiente, con la incorporación de 10 nuevas máquinas inyectoras, se amplíó la empresa y renuevó totalmente el plantel a 21 máquinas, incrementado la capacidad productiva en casi el 60% y produciendo las 24 horas con un equipo de 80 empleados directos.

El 2019 se inició un plan de inversiones con el fin de automatizar los procesos productivos. Se desarrolló una máquina para automatizar el conteo de piezas y embolsado y 2 robots para automatizar el envasado de los productos. Ese año la empresa conformó un equipo multidisciplinario de robótica y educación y se lanzan los primeros Kits de Robótica Educativa para primer y segundo ciclo de la escuela primaria que exportaron a varios países. Sin embargo con la inflación en dólares de costos de producción y la variación del tipo de cambio fue un año duro para exportar, por lo que los envíos no llegaron al 5% de sus ventas.

Dimare destaca y hace énfasis en que los ayudó mucho Exporta Simple. También la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (ex Fundación Exportar) y recomienda no dejar de gestionar los reintegros, (en juguetes son del 6% del FOB). Finalmente, hoy la empresa tiene el gran desafío de mantener los precios internacionales con cierta estabilidad,

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