
Ser funcionario del Ejecutivo no implica ser parte del Gobierno
La semana pasada surgió otra evidencia de que ser funcionario del Gobierno no significar ser parte del Gobierno, por más funcional que sea el discurso de dicho funcionario al relato del Gobierno.
Sucedió el jueves último, en el debate que la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) organizó a pedido de la Cámara Santafesina de la Industria Naval (Casin) para debatir los tres proyectos de ley en danza sobre marina mercante e industria naval: el de Gastón Harispe (autodenominado "oficial" por contar con el apoyo de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables), el de Claudio Lozano (un régimen para el transporte por agua) y otro que sólo versa sobre la industria naval (Fodinn).
Del encuentro participaron los diputados nacionales por Santa Fe que integran las comisiones encargadas de analizar aquellos proyectos de ley: Mario Barletta (Industria), Alicia Ciciliani (Presupuesto y Hacienda) y asesores de Fabián Peralta ( Intereses Marítimos, Fluviales, Pesqueros y Portuarios).
Los legisladores, en primer lugar, tomaron nota de que la federación de industriales provinciales se abroqueló detrás de los reclamos y planteos de los empresarios agrupados en Casin. Luego, se llevaron la idea de que -al menos entre sus representados- ninguno de los proyectos cuenta con la aprobación empresaria. Pero sobre todo, corroboraron que de los tres, el de Harispe no sólo no beneficia a la provincia sino que, todo lo contrario, la perjudica. Miguel Álvarez, secretario ejecutivo de Casin, fustigó con dureza el proyecto que cuenta con el apoyo de la Subsecretaría de Puertos por varias razones: carece del consenso de los industriales navales, los armadores y los sindicatos; deja afuera de los beneficios financieros e impositivos al principal referente naval provincial, Astillero Punta Alvear, al establecer como condición sine qua non acreditar un 51% de capitales nacionales en la composición accionaria para ingresar en el régimen de promoción, y por si fuera poco, deja en ventaja absoluta a un astillero que compite con Punta Alvear, y es propiedad del subsecretario Horacio Tettamanti. Álvarez desnudó "intereses personales" en la redacción del proyecto de Harispe.
La charla duró al menos dos horas. Los legisladores reconocieron que ningún texto había sido tratado todavía, ni siquiera el "oficial", que saben nació de un proyecto de DNU nonato y que, aún con mayoría legislativa, no hubo ningún interés ni movida alguna de los diputados oficialistas por impulsarlo.
Conclusión: ningún proyecto será "oficial" si no lo presenta un funcionario del Ejecutivo. Harispe no es funcionario del Ejecutivo. Y Tettamanti es prueba viva de que ser funcionario no significa ser parte del Gobierno.







