
Un constructor de fierros preciosos
Jorge Anadón exporta autos de colección desde su taller de Paraná; sus clientes, la aristocracia europea
1 minuto de lectura'
PARANA.- Seducir a un suizo con un reloj sudamericano sería una verdadera proeza, tanto como vender en Alsacia, Francia, una Bugatti hecha en Entre Ríos. Pero Jorge Anadón lo hizo, se ganó un lugar con joyas de la mecánica que invitan a lustrarlas, admirarlas en una repisa de cristal y hacerlas rugir en un circuito, todo a la vez.
Este santafecino aquerenciado en Entre Ríos trabajó diez años con su familia y la firma Pur Sang (pura sangre) para desarrollar por completo los coches de colección y como resultado está cumpliendo seis años en la construcción de las réplicas apetecidas por la aristocracia europea. Su mimada es la Bugatti Type 35 azul francia, que hizo historia en el automovilismo incipiente de los años veinte y treinta, a 200 kilómetros por hora (ver recuadro).
Unas 35 máquinas de confección artesanal están compitiendo en las pistas y los rally de Francia, Bélgica, Alemania, Italia y Suiza (sin contar otros vehículos y centenares de autopartes que a veces en Europa no se consiguen). Constructor de fierros preciosos junto con 15 operarios, este emprendedor conjugó pasión y lucidez empresaria, y así exporta los 750 kilogramos de una Bugatti a un valor 100 veces superior que el mismo peso en carne o en granos, el parámetro habitual de esta comarca.
Creada y producida por el milanés Ettore Bugatti en Molsheim (Alsacia-Francia) de 1925 a 1931, la Bugatti Type 35 "tiene una excelente relación de peso y potencia", y por eso cautivó a Jorge Anadón, tanto como su diseñador, "un tipo que tenía un sentido de la técnica muy avanzado y lo congeniaba con un real estilo estético que definía máquinas muy bellas y muy rápidas". Sus réplicas son exactas, a tal punto que es imposible distinguir un coche francés de uno entrerriano.
A Alsacia marchó pues,para competir de entrada con los más exigentes, luego de tres décadas de pasión tuerca, y esfuerzos interminables para completar los diseños, desde el sistema más complejo hasta el último tornillo. Paulatinamente se ganó la confianza de los entendidos y de no pocos nobles como el duque de Crussol, en París; Gaetan de Genlinck, en Holanda; Roland D´ Ieteren, en Bélgica y hasta del ex campeón de Fórmula 1 Phil Hill, que ya son clientes. Con los lauros cosechados en la cuna de los bólidos de Bugatti, ya desembarcaron en los Estados Unidos.
Trabajo manual
En los talleres instalados en la antigua casona bautizada Villa Lola, que perteneció al ex gobernador Eduardo Laurencena, los operarios pasan con una chapa, calibran los pistones, los cilindros, van del torno a la fresadora...
Durante la visita de LA NACION, el jefe del área de producción, Juan Toledo, mostró una carcaza de diferencial que estaba terminando, y sus trabajos sobre un cárter mientras otros compañeros manipulaban los ejes, las llantas, el volante... Aquí se respetan no sólo los diseños antiguos sino también los materiales y las formas de construcción usadas hace 8 décadas, como la fundición de aluminio en tierra.
Todo indica que trabajo no faltará, porque además deben cumplir con otros compromisos, esta vez con chicos que esperan las réplicas eléctricas, a escala, de las Bugatti, otra de las curiosidades de esta empresa familiar. Son los juguetes de Pur Sang, que también fabricaba Bugatti, y constituyen una arista que da para otra historia.
También EE.UU.
- Pur Sang completó el primer coche de colección en 1996 y vende entre 6 y 7 unidades al Viejo Continente cada año; ahora incursionó también en Estados Unidos. La empresa familiar de Jorge Anadón tiene 15 operarios en Paraná y terceriza algunos trabajos de fundición en Córdoba, las cubiertas en Crespo (Entre Ríos) y algunos elementos de artesanía y talabartería en casas locales.




